SCRUTATIO

Viernes, 2 Octubre 2026 - Santi Angeli Custodi ( Letture di oggi)

Salmos 19


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BIBLIABiblia Matos Soares
1 Del maestro de coro. Salmo. De David.
1 Ao mestre do coro. Salmo. De Davide.
2 Los cielos cuentan la gloria de Dios,
la obra de sus manos anuncia el firmamento;
2 O Senhor te ouça no dia da tribulação, o nome do Deus de Jacob te proteja.
3 el día al día comunica el mensaje,
y la noche a la noche trasmite la noticia.
3 Envie-te socorro do santuário, e de Sião te sustenha.
4 No es un mensaje, no hay palabras,
ni su voz se puede oír;
4 Tenha presentes todas as tuas oblações, e o teu holocausto lhe seja agradável.
5 mas por toda la tierra se adivinan los rasgos,
y sus giros hasta el confín del mundo.
En el mar levantó para el sol una tienda,
5 Ele te dê o que o teu coração deseja e cumpra todos os teus desígnios.
6 y él, como un esposo que sale de su tálamo,
se recrea, cual atleta, corriendo su carrera.
6 Possamos regozijar-nos com a tua vitória, e içar bandeiras em nome do nosso Deus; satisfaça o Senhor todas as tuas petições.
7 A un extremo del cielo es su salida,
y su órbita llega al otro extremo,
sin que haya nada que a su ardor escape.
7 Agora conheci que o Senhor concedeu a vitória ao seu ungido, e o ouviu do seu santo céu, com o poder da sua dextra vitoriosa.
8 La ley de Yahveh es perfecta,
consolación del alma,
el dictamen de Yahveh, veraz,
sabiduría del sencillo.
8 Estes (confiam) nas suas carroças, aqueles nos seus cavalos, nós, porém, somos fortes no nome do Senhor, nosso Deus.
9 Los preceptos de Yahveh son rectos,
gozo del corazón;
claro el mandamiento de Yahveh,
luz de los ojos.
9 Eles vacilaram e caíram, mas nós conservamo-nos de pé e permanecemos firmes.
10 El temor de Yahveh es puro,
por siempre estable;
verdad, los juicios de Yahveh,
justos todos ellos,
10 Senhor, concedei a vitória ao rei, e ouve-nos no dia em que te invocamos.
11 apetecibles más que el oro,
más que el oro más fino;
sus palabras más dulces que la miel,
más que el jugo de panales.
12 Por eso tu servidor se empapa en ellos,
gran ganancia es guardarlos.
13 Pero ¿quién se da cuenta de sus yerros?
De las faltas ocultas límpiame.
14 Guarda también a tu siervo del orgullo,
no tenga dominio sobre mí.
Entonces seré irreprochable,
de delito grave exento.
15 ¡Sean gratas las palabras de mi boca,
y el susurro de mi corazón,
sin tregua ante ti, Yahveh,
roca mía, mi redentor.