SCRUTATIO

Giovedi, 3 settembre 2026 - San Elpidio v. ( Letture di oggi)

Geremia 37


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Sacra Bibbia GarofaloEL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOS
1 Sedecia, figlio di Giosia, regnò al posto di Chonia, figlio di Joakim, che Nabucodonosor, re di Babilonia, aveva costituito re nel paese di Giuda.1 El rey Sedecías, hijo de Josías –a quien Nabucodonosor, rey de Babilonia, había constituido rey en el país de Judá– reinó en lugar de Conías, hijo de Joaquím.
2 Egli, i suoi servitori e il popolo della terra non ascoltarono le parole che Jahvè aveva pronunciato per mezzo del profeta Geremia.2 Pero ni él, ni sus servidores, ni el pueblo del país escucharon las palabras que había dicho el Señor por medio del profeta Jeremías.
3 Il re Sedecia inviò allora Juchal figlio di Shelemia, e Sofonia, figlio di Maasia, il sacerdote, al profeta Geremia per dirgli: «Prega per noi Jahvè nostro Dio».3 El rey Sedecías envió a Iucal, hijo de Selemías, y al sacerdote Sefanías, hijo de Maasías, para que dijeran al profeta Jeremías: «Ruega por nosotros al Señor, nuestro Dios».
4 Geremia andava e veniva in mezzo al popolo e non era stato ancora messo in prigione.4 Mientras tanto, Jeremías se desplazaba libremente en medio del pueblo, y aún no lo habían puesto en la cárcel.
5 Inoltre, l’esercito del Faraone era uscito: dall'Egitto; i Caldei, che assediavano Gerusalemme, appena ne avevano avuto notizia, si erano allontanati da Gerusalemme.5 Además, las tropas del Faraón habían salido de Egipto, y los caldeos que sitiaban a Jerusalén, al oír la noticia, habían levantado el asedio.
6 La parola di Jahvè fu rivolta al profeta Geremia:6 La palabra del Señor llegó al profeta Jeremías, en estos términos:
7 «Così dice Jahvè Dio di Israele: “Riferirete al re di Giuda, che vi ha mandati da me per consultarmi: Ecco, l’esercito del Faraone che è uscito in vostro aiuto, ritornerà nella sua terra d’Egitto;7 Así habla el Señor, el Dios de Israel: Esto es lo que le dirán al rey de Judá, que los envía a consultarme: El ejército del Faraón que salió en auxilio de ustedes, se volverá a su país, a Egipto.
8 i Caldei ritorneranno, combatteranno contro questa città, la prenderanno e la daranno alle fiamme”».8 Entonces los caldeos volverán, combatirán contra esta ciudad, la tomarán y la incendiarán.
9 Così dice Jahvè: «Non illudetevi pensando: «Certamente si allontaneranno da noi i Caldei!”, perché non si allontaneranno.9 Así habla el Señor: No se engañen a ustedes mismos, diciendo: «Seguro que los caldeos se irán lejos de nosotros». ¡Porque ellos no se irán!
10 Anche se batteste tutto l’esercito dei Caldei, che combattono contro di voi, così che ne rimanessero solo alcuni feriti, costoro, ciascuno nella sua tenda, si leverebbero e darebbero alle fiamme questa città».10 Aun cuando derrotaran a todo el ejército de los caldeos que combaten contra ustedes, y no les quedaran más que algunos heridos, estos se levantarían cada uno en su carpa y prenderían fuego a esta ciudad.
11 Allora, l’esercito dei Caldei si allontanò da Gerusalemme a causa dell’esercito del Faraone,11 Como el ejército de los caldeos se había alejado de Jerusalén por el avance de las tropas del Faraón,
12 e Geremia uscì da Gerusalemme per andare nella terra di Beniamin e prendervi un’eredità in mezzo al popolo.12 Jeremías quiso salir de Jerusalén para ir al país de Benjamín, a fin de ocuparse allí de una repartición de bienes en medio de los suyos.
13 Ma, quando il profeta Geremia fu alla porta di Beniamin, dove era l’incaricato della guardia chiamato Jeria figlio di Shelemia, figlio di Anania, costui lo prese dicendo: «Tu passi ai Caldei!»13 Y mientras estaba en la puerta de Benjamín, donde se encontraba un capitán de guardias llamado Jirías, hijo de Selemías, hijo de Ananías, este detuvo al profeta Jeremías, diciendo: «¡Vas a pasarte a los caldeos!».
14 Geremia rispose: «Menzogna! Io non passo ai Caldei»; ma quegli non gli credette. In questo modo Jeria prese Geremia e lo condusse ai capi.14 Jeremías respondió: «¡Es falso! Yo no me paso del lado de los caldeos». Pero Jirías no lo escuchó; detuvo a Jeremías y lo llevó ante los jefes.
15 I capi si adirarono contro Geremia, lo percossero e lo gettarono in prigione nella casa di Jonatan lo scriba, poiché di questa avevano fatto un carcere.15 Estos se irritaron contra Jeremías, lo golpearon y lo encarcelaron en la casa de Jonatán, el secretario, que habían convertido en prisión.
16 Geremia entrò nella cisterna fatta a volta e Geremia rimase là molti giorni.16 Así Jeremías fue a parar dentro de una cisterna abovedada y pasó allí mucho tiempo.
17 Il re Sedecia mandò a prenderlo. Il re l'interrogò in casa sua, in segreto, dicendogli: «C’è qualche parola da parte di Jahvè?» Geremia rispose: «Sì» e gli disse: «Tu sarai consegnato nelle mani del re di Babilonia».17 El rey Sedecías lo mandó atraer, y lo interrogó secretamente en su propia casa, diciendo: «¿Hay alguna palabra de parte del Señor?». «Sí», respondió Jeremías, y añadió: «Tú serás entregado en manos del rey de Babilonia».
18 Geremia disse ancora al re Sedecia: «Qual è il mio delitto contro di te, i tuoi servitori e contro questo popolo, perché mi abbiate messo in prigione?18 Luego Jeremías dijo al rey Sedecías: «¿Qué falta cometí contra ti, contra tus servidores y contra este pueblo, para que me hayan puesto en una prisión?
19 Dove sono i vostri profeti, che vi predicono: “Il re di Babilonia non verrà contro di voi e contro questo paese”?19 ¿Dónde están los profetas que les profetizaban, diciendo: El rey de Babilonia no vendrá contra ustedes ni contra este país?
20 Ora, ascolta, 0 mio signore re; la mia supplica giunga gradita al tuo cospetto. Non rimandarmi nella casa di Jonatan lo scriba, perché io non vi muoia».20 Y ahora, ¡dígnate escuchar, rey, mi señor! Que mi súplica llegue hasta ti: ¡No me hagas volver a la casa de Jonatán, el secretario, no sea que muera allí!».
21 Il re Sedecia comandò di custodire Geremia nell’atrio della prigione e di dargli ogni giorno una pagnotta di pane dalla via dei Fornai, finché non fosse finito tutto il pane in città. Così Geremia rimase nell’atrio della prigione.21 Entonces el rey Sedecías mandó poner bajo custodia a Jeremías en el patio de la guardia, y ordenó que le dieran cada día una rosca de pan de la calle de los Panaderos, hasta que no hubiera más pan en la ciudad. Y Jeremías permaneció en el patio de la guardia.