SCRUTATIO

Martes, 1 Septiembre 2026 - Sant Egidio ( Letture di oggi)

Hechos de los Apóstoles 22


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BIBLIASacra Bibbia Garofalo
1 «Hermanos y padres, escuchad la defensa que ahora hago ante vosotros».1 «Fratelli e padri miei, ascoltate la difesa che ora intendo farvi».
2 Al oír que les hablaba en lengua hebrea guardaron más profundo silencio. Y dijo:2 Appeni sentirono che parlava loro in aramaico, fecero più silenzio. Paolo riprese:
3 «Yo soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero educado en esta ciudad, instruido a los pies de Gamaliel en la exacta observancia de la Ley de nuestros padres; estaba lleno de celo por Dios, como lo estáis todos vosotros el día de hoy.3 «Io sono un israelita, nato a Tarso in Cilicia, ma educato in questa città, istruito ai piedi di Gamaliele nella più rigida norma della legge avita, pieno di zelo per Iddio come oggi siete voi tutti,
4 Yo perseguí a muerte a este Camino, encadenando y arrojando a la cárcel a hombres y mujeres,4 tanto che ho perseguitato a morte questa religione, arrestando e gettando in prigione uomini e donne.
5 como puede atestiguármelo el Sumo Sacerdote y todo el Consejo de ancianos. De ellos recibí también cartas para los hermanos de Damasco y me puse en camino con intención de traer también encadenados a Jerusalén a todos los que allí había, para que fueran castigados.5 Possono attestarlo per me il sommo sacerdote e tutti gli anziani. Un giorno, ricevute da loro lettere all’indirizzo dei correligionari, mi trovavo in viaggio per Damasco nell’intento di tradurre in carcere a Gerusalemme quelli che colà erano, perché fossero puniti.
6 «Pero yendo de camino, estando ya cerca de Damasco, hacia el mediodía, me envolvió de repente una gran luz venida del cielo;6 Quand’ecco, mentre appunto ero in cammino ed ero già vicino a Damasco, verso mezzogiorno improvvisamente mi balenò intorno una fortissima luce dal cielo.
7 caí al suelo y oí una voz que me decía: “Saúl, Saúl, ¿por qué me persigues?”7 Stramazzai a terra e udii una voce dirmi: «Saulo, Saulo, perché mi perseguiti?”.
8 Yo respondí: “¿Quién eres, Señor?” Y él a mí: “Yo soy Jesús Nazoreo, a quien tú persigues.”8 Io articolai: “Chi sei, Signore”. E la voce a me: “Io sono Gesù, il Nazareno, che tu perseguiti”.
9 Los que estaban vieron la luz, pero no oyeron la voz del que me hablaba.9 I miei compagni videro, sì, la luce, ma non afferrarono le parole del mio interlocutore.
10 Yo dije: “¿Qué he de hacer, Señor?” Y el Señor me respondió: “Levántate y vete a Damasco; allí se te dirá todo lo que está establecido que hagas.”10 lo ripresi: “Che ho da fare, Signore?”. E il Signore mi disse: “Alzati e prosegui fino a Damasco: là ti verranno comunicati gli ordini da eseguire”.
11 Como yo no veía, a causa del resplandor de aquella luz, conducido de la mano por mis compañeros llegué a Damasco.11 E, poiché per il fulgore di quella luce io non distinguevo più nulla, entrai in Damasco condotto per mano dai miei compagni.
12 «Un tal Ananías, hombre piadoso según la Ley, bien acreditado por todos los judíos que habitaban allí,12 Un certo Anania, israelita coscienzioso, stimato da tutti i Giudei del luogo,
13 vino a verme, y presentándose ante mí me dijo: “Saúl, hermano, recobra la vista.” Y en aquel momento le pude ver.13 venne da me, mi si accostò e mi disse: “Saulo, fratello mio, riprendi a vedere”. E io in quello stesso istante potei levar lo sguardo verso di lui.
14 El me dijo: “El Dios de nuestros padres te ha destinado para que conozcas su voluntad, veas al Justo y escuches la voz de sus labios,14 Egli aggiunse: “Il Dio dei nostri padri ti ha predestinato a conoscere la sua volontà, a vedere il Giusto e ad ascoltare una parola dalla sua bocca:
15 pues le has de ser testigo ante todos los hombres de lo que has visto y oído.15 che tu sarai testimone di quanto hai visto e udito davanti a tutti gli uomini.
16 Y ahora, ¿qué esperas? Levántate, recibe el bautismo y lava tus pecados invocando su nombre.”16 Ma adesso perché indugi? Su, fatti battezzare e làvati dai tuoi peccati invocando il suo nome”.
17 «Habiendo vuelto a Jerusalén y estando en oración en el Templo, caí en éxtasis;17 Anche dopo il mio ritorno a Gerusalemme mi capitò che, pregando nel tempio, fui rapito in visione
18 y le vi a él que me decía: “Date prisa y marcha inmediatamente de Jerusalén, pues no recibirán tu testimonio acerca de mí.”18 e vidi lui che mi diceva: “Affrèttati a partire da Gerusalemme, dato che la tua testimonianza in mio favore non verrà accolta”.
19 Yo respondí: “Señor, ellos saben que yo andaba por las sinagogas encarcelando y azotando a los que creían en ti;19 Io risposi: “Signore, questa gente sa che io un tempo gettavo in carcere e fustigavo per le sinagoghe i tuoi fedeli
20 y cuando se derramó la sangre de tu testigo Esteban, yo también me hallaba presente, y estaba de acuerdo con los que le mataban y guardaba sus vestidos.”20 e che, quando fu versato il sangue del tuo testimone Stefano, anch'io assistevo e approvavo, anzi custodivo i mantelli dei suoi uccisori”.
21 Y me dijo: “Marcha, porque yo te enviaré lejos, a los gentiles”».21 Ma egli mi replicò: “Va’, perché io ti invierò lontano presso i pagani”».
22 Le estuvieron escuchando hasta estas palabras y entonces alzaron sus voces diciendo: «¡Quita a ése de la tierra!; ¡no es justo que viva!»22 Lo stavano ascoltando fino a questa frase, quando cominciarono a gridare: «Levalo di mezzo: non è giusto che rimanga vivo».
23 Vociferaban, agitaban sus vestidos y arrojaban polvo al aire.23 Mentre essi urlavano e agitavano i mantelli e buttavano polvere in aria,
24 El tribuno mandó llevarlo dentro del cuartel y dijo que lo sometieran a los azotes para averiguar por qué motivo gritaban así contra él.24 il tribuno, fece condurre Paolo in fortezza dando ordine di sottoporlo ad interrogatorio con flagellazione per estorcergli il motivo di quelle. grida ostili.
25 Cuando le tenían estirado con las correas, dijo Pablo al centurión que estaba allí: «¿Os es lícito azotar a un ciudadano romano sin haberle juzgado?»25 Appena lo ebbero legato con le corregge, Paolo osservò al centurione di servizio: «Vi è lecito flagellare un cittadino romano e per giunta senza istruttoria?»
26 Al oír esto el centurión fue donde el tribuno y le dijo: «¿Qué vas a hacer? Este hombre es ciudadano romano».26 Sentito questo, il centurione andò dal tribuno e lo avvertì: «Che cosa stai per fare? Quell’uomo è cittadino romano».
27 Acudió el tribuno y le preguntó: «Dime, ¿eres ciudadano romano?» - «Sí», respondió.27 Allora il tribuno si portò da Paolo e gli disse: «Rispondimi: sei tu cittadino romano?» Rispose: «Sì».
28 - «Yo, dijo el tribuno, conseguí esta ciudadanía por una fuerte suma». - «Pues yo, contestó Pablo, la tengo por nacimiento».28 Riprese il tribuno: «A me ci son voluti molti danari per procurarmi questa cittadinanza». E Paolo: «E invece io ci son nato».
29 Al momento se retiraron los que iban a darle tormento. El tribuno temió al darse cuenta que le había encadenado siendo ciudadano romano.29 Subito quindi quelli che dovevano interrogarlo si allontanarono. Quanto al tribuno, prese uno spavento al riscontrare che Paolo era un cittadino romano e che egli lo aveva fatto legare.
30 Al día siguiente, queriendo averiguar con certeza de qué le acusaban los judíos, le sacó de la cárcel y mandó que se reunieran los sumos sacerdotes y todo el Sanedrín; hizo bajar a Pablo y le puso ante ellos.30 Il giorno seguente, nell’intenzione di conoscere il vero, cioè perché venisse accusato dai Giudei, gli fece foglie le catene, convocò i gran sacerdoti e tutto il sinedrio, poi fece scendere Paolo e lo presentò in mezzo a loro.