SCRUTATIO

Viernes, 10 Julio 2026 - Santa Vittoria ( Letture di oggi)

Mateo 25


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1Entonces se parecerá el reino de los cielos a diez vírgenes que tomaron sus lámparas y salieron al encuentro del esposo.2Cinco de ellas eran necias y cinco eran prudentes.3Las necias, al tomar las lámparas, no se proveyeron de aceite;4en cambio, las prudentes se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas.5El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron.6A medianoche se oyó una voz: “¡Que llega el esposo, salid a su encuentro!”.7Entonces se despertaron todas aquellas vírgenes y se pusieron a preparar sus lámparas.8Y las necias dijeron a las prudentes: “Dadnos de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas”.9Pero las prudentes contestaron: “Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis”.10Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta.11Más tarde llegaron también las otras vírgenes, diciendo: “Señor, señor, ábrenos”.12Pero él respondió: “En verdad os digo que no os conozco”.13Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora».14«Es como un hombre que, al irse de viaje, llamó a sus siervos y los dejó al cargo de sus bienes:15a uno le dejó cinco talentos, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó.16El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco.17El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos.18En cambio, el que recibió uno fue a hacer un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor.19Al cabo de mucho tiempo viene el señor de aquellos siervos y se pone a ajustar las cuentas con ellos.20Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: “Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco”.21Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”.22Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo: “Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos”.23Su señor le dijo: “¡Bien, siervo bueno y fiel!; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”.24Se acercó también el que había recibido un talento y dijo: “Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces,25tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo”.26El señor le respondió: “Eres un siervo negligente y holgazán. ¿Con que sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo?27Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses.28Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez.29Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene.30Y a ese siervo inútil echadlo fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes”».31«Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria32y serán reunidas ante él todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras.33Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda.34Entonces dirá el rey a los de su derecha: “Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.35Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis,36estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme”.37Entonces los justos le contestarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?;38¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?;39¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?”.40Y el rey les dirá: “En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis”.41Entonces dirá a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.42Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber,43fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis”.44Entonces también estos contestarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?”.45Él les replicará: “En verdad os digo: lo que no hicisteis con uno de estos, los más pequeños, tampoco lo hicisteis conmigo”.46Y estos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna».