SCRUTATIO

Miércoles, 8 Julio 2026 - Santi Aquila e Priscilla ( Letture di oggi)

Gálatas 1


font

1Pablo, apóstol no de parte de hombres ni por mediación de ningún hombre, sino por Jesucristo y Dios Padre, que lo resucitó de entre los muertos,2y todos los hermanos que están conmigo, a las iglesias de Galacia:3Gracia y paz de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo,4que se entregó por nuestros pecados para librarnos de este perverso mundo presente, conforme al designio de Dios, nuestro Padre.5A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.6Me maravilla que hayáis abandonado tan pronto al que os llamó por la gracia de Cristo, y os hayáis pasado a otro evangelio.7No es que haya otro evangelio; lo que pasa es que algunos os están turbando y quieren deformar el Evangelio de Cristo.8Pues bien, aunque nosotros mismos o un ángel del cielo os predicara un evangelio distinto del que os hemos predicado, ¡sea anatema!9Lo he dicho y lo repito: Si alguien os anuncia un evangelio diferente del que recibisteis, ¡sea anatema!10Cuando digo esto, ¿busco la aprobación de los hombres, o la de Dios?, ¿o trato de agradar a los hombres? Si siguiera todavía agradando a los hombres, no sería siervo de Cristo.11Os hago saber, hermanos, que el Evangelio anunciado por mí no es de origen humano;12pues yo no lo he recibido ni aprendido de ningún hombre, sino por revelación de Jesucristo.13Porque habéis oído hablar de mi pasada conducta en el judaísmo: con qué saña perseguía a la Iglesia de Dios y la asolaba,14y aventajaba en el judaísmo a muchos de mi edad y de mi raza como defensor muy celoso de las tradiciones de mis antepasados.15Pero, cuando aquel que me escogió desde el seno de mi madre y me llamó por su gracia, se dignó16revelar a su Hijo en mí para que lo anunciara entre los gentiles,17no consulté con hombres ni subí a Jerusalén a ver a los apóstoles anteriores a mí, sino que, enseguida, me fui a Arabia, y volví a Damasco.18Después, pasados tres años, subí a Jerusalén para conocer a Cefas, y permanecí quince días con él.19De los otros apóstoles no vi a ninguno, sino a Santiago, el hermano del Señor.20Dios es testigo de que no miento en lo que os escribo.21Después fui a las regiones de Siria y de Cilicia.22Personalmente yo era un desconocido para las iglesias de Cristo que hay en Judea;23solo habían oído decir que el que antes los perseguía anuncia ahora la fe que antes intentaba destruir;24y glorificaban a Dios por causa mía.