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Miércoles, 9 Septiembre 2026 - Natività Beata Vergine Maria ( Letture di oggi)

2 Crónicas 26


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Biblia SagradaEL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOS
1 Entonces Judá en pleno tomó a Ozías, que tenía dieciséis años, y lo proclamó rey sucesor de su padre Amasías.1 Todo el pueblo de Judá tomó a Ozías, que tenía dieciséis años, y lo proclamaron rey en lugar de su padre Amasías.
2 Una vez que el rey se hubo dormido con sus padres, Ozías reconstruyó Elat y la devolvió a Judá.2 El fue quien reconstruyó Elat y la recuperó para Judá después de la muerte del rey.
3 Tenía dieciséis años cuando comenzó a reinar y reinó cincuenta y dos años en Jerusalén. Su madre se llamaba Yecolía y era de Jerusalén.3 Ozías tenía dieciséis años cuando comenzó a reinar, y reinó cincuenta y dos años en Jerusalén. Su madre se llamaba Jecolías, y era de Jerusalén.
4 Hizo lo que es bueno a los ojos del Señor, lo mismo que su padre Amasías.4 El hizo lo que es recto a los ojos del Señor, tal como lo había hecho su padre Amasías.
5 Buscó a Dios mientras vivió Zacarías, que lo había educado en el temor de Dios. Mientras buscó al Señor, Dios lo hizo prosperar.5 Buscó a Dios durante la vida de Zacarías, que lo había instruido en el temor de Dios, y mientras buscó al Señor, Dios lo hizo prosperar.
6 Salió a luchar contra los filisteos; abrió brechas en las murallas de Gat, de Yabné y de Asdod, y reconstruyó ciudades en Asdod y en el territorio filisteo.6 Ozías salió a combatir contra los filisteos y derribó las murallas de Gat, de Iabné y de Asdod. Después construyó fortalezas en Asdod y en la región de los filisteos.
7 Dios lo ayudó en la guerra contra los filisteos, contra los árabes que habitaban en Gur Baal y contra los meunitas.7 Dios lo ayudó contra los filisteos, contra los árabes que habitaban en Gur Baal y contra los meonitas.
8 Los amonitas pagaron tributo a Ozías. Se hizo tan poderoso que su fama llegó hasta la frontera de Egipto.8 Los amonitas le pagaban tributo, y su fama se extendió hasta las fronteras de Egipto, porque se había hecho muy poderoso.
9 Ozías construyó y fortificó torres en Jerusalén sobre la Puerta del Ángulo, la Puerta del Valle y sobre la Esquina.9 Además, construyó torres en Jerusalén, en la puerta del Angulo, en la puerta del Valle y en la Esquina, y las fortificó.
10 También construyó torres en el desierto y cavó muchos pozos, pues poseía numeroso ganado en la llanura y en la meseta; también tenía labradores y viñadores en los montes y huertos. Le gustaba el campo.10 También construyó torres en el desierto y abrió muchas cisternas, porque tenía abundante ganado en la llanura y en la meseta. Tenía además labradores y viñadores en las montañas y en los viñedos, ya que era amante de la agricultura.
11 Disponía de un ejército de combate agrupado en escuadrones, según el censo efectuado bajo el control del secretario Yeiel y del comisario Maasías, por orden de Jananías, funcionario real.11 Ozías tenía un ejército equipado para la guerra y pronto para salir en campaña, agrupados según el censo realizado por el escriba Ieiel y el secretario Maaseías. Este ejército estaba a las órdenes de Jananías, uno de los oficiales del rey.
12 El total de cabezas de familia, valientes guerreros, era de dos mil seiscientos.12 Los jefes de familia que estaban al frente de soso guerreros valerosos sumaban en total dos mil seiscientos.
13 Tenían a sus órdenes un ejército de trescientos siete mil quinientos guerreros valerosos, que defendían al rey contra el enemigo.13 Estos tenían bajo su mando un ejército de trescientos siete mil quinientos soldados, capacitados para ayudar valientemente al rey contra sus enemigos.
14 Ozías armó a toda la tropa con escudos y lanzas, yelmos y corazas, arcos y piedras de honda.14 Ozías proveyó a todo este ejército de escudos, lanzas, cascos, corazas, arcos y hondas.
15 Hizo artefactos diseñados por ingenieros, que lanzaban flechas y grandes piedras, y los colocó en las torres y ángulos de Jerusalén. Su fama llegó hasta muy lejos, porque fue ayudado prodigiosamente hasta hacerse fuerte.15 Además, mandó construir en Jerusalén máquinas de guerra ideadas por expertos, para ser colocadas sobre las torres y los ángulos, a fin de arrojar flechas y grandes piedras. Su fama se extendió hasta muy lejos, porque con la ayuda extraordinaria de Dios llegó a hacerse fuerte.
16 Al hacerse poderoso, se llenó de soberbia hasta pervertirse. Se rebeló contra el Señor, su Dios, hasta el punto de entrar en el templo del Señor para quemar incienso sobre el altar de los perfumes.16 Pero cuando se hizo fuerte, su corazón se ensoberbeció hasta pervertirse, y se rebeló contra el Señor, su Dios, entrando en el Templo del Señor para ofrecer incienso sobre el altar de los perfumes.
17 El sacerdote Azarías y otros ochenta valientes sacerdotes fueron tras él,17 Detrás de él entró el sacerdote Azarías con otros ochenta sacerdotes del Señor, hombres valerosos,
18 se plantaron ante el rey Ozías y le dijeron: «Ozías, quemar incienso al Señor no te corresponde a ti, sino a los sacerdotes aaronitas consagrados para ello. ¡Sal del santuario! ¡Eres un sacrílego! ¡Tú no tienes derecho a la gloria procedente del Señor Dios!».18 los cuales se opusieron al rey Ozías, diciéndole: «Ozías, no te corresponde a ti ofrecer incienso al Señor, sino a los sacerdotes hijos de Aarón, que han sido consagrados para quemar el incienso. Aléjate del Santuario, porque te has rebelado, y eso no será para ti un título de gloria a los ojos del Señor Dios».
19 Con el incensario en la mano, Ozías se enfureció. Mientras se encolerizaba con los sacerdotes, la lepra brotó en su frente, ante los sacerdotes —en el templo del Señor, junto al altar de los perfumes—.19 Ozías, que tenía el incensario en la mano para ofrecer el incienso, se enfureció contra los sacerdotes. Pero en ese mismo momento le brotó lepra en su frente, delante de los sacerdotes, en el Templo del Señor, junto al altar de los perfumes.
20 El sumo sacerdote Azarías y todos los sacerdotes se volvieron hacia él y vieron que tenía lepra en la frente. Lo echaron de allí a toda prisa, mientras él mismo se apresuraba a salir, herido por el Señor.20 El Sumo Sacerdote Azarías y todos los demás sacerdotes, al volverse hacia él, vieron que tenía lepra en la frente. Entonces lo expulsaron de allí, y él mismo se apresuró a salir porque el Señor lo había herido.
21 El rey Ozías siguió leproso hasta el día de su muerte. Vivió en una casa aparte, porque, como leproso, había sido excluido del templo del Señor. Su hijo Jotán estaba al frente del palacio real y administraba justicia a la población.21 El rey Ozías quedó leproso hasta el día de su muerte. Tuvo que habitar en una casa apartada, porque estaba excluido de la Casa del Señor a causa de su lepra. Su hijo Jotam estaba al frente del palacio real y gobernaba a todo el pueblo del país.
22 El resto de los hechos de Ozías, los primeros y los postreros, los escribió el profeta Isaías, hijo de Amós.22 El resto de los hechos de Ozías, desde el comienzo hasta el fin, fue escrito por el profeta Isaías, hijo de Amós.
23 Ozías se durmió con sus padres y lo sepultaron con sus padres en el campo del cementerio real, considerando que era un leproso. Su hijo Jotán le sucedió en el trono.23 Ozías se fue a descansar con sus padres, y lo sepultaron con ellos en el campo adyacente a la sepultura de los reyes, porque dijeron: «Es un leproso». Su hijo Jotam reinó en lugar de él.