SCRUTATIO

Miércoles, 8 Julio 2026 - Santi Aquila e Priscilla ( Letture di oggi)

2 Crónicas 33


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1Tenía Manasés doce años cuando comenzó a reinar y reinó cincuenta y cinco años en Jerusalén.2Hizo lo que el Señor detesta, según las costumbres abominables de las naciones que el Señor había expulsado ante los hijos de Israel.3Reconstruyó los santuarios de los altos, destruidos por su padre Ezequías, erigió altares a los baales, hizo cipos, se postró ante el ejército celeste y le rindió culto;4construyó altares en el templo del Señor, del que había dicho el Señor: «En Jerusalén morará mi Nombre para siempre».5Edificó altares a todo el ejército celeste en los dos atrios del templo.6Hizo pasar a sus hijos por el fuego en el valle de Ben Hinnón. Practicó la adivinación, la magia y la hechicería; instituyó nigromantes y adivinos. Se excedió tanto en sus malas acciones que llegó a exasperar al Señor.7La imagen del ídolo que había esculpido la colocó en el templo de Dios, del que Dios había dicho a David y a su hijo Salomón: «En este templo y en Jerusalén, que he elegido de entre todas las tribus de Israel, morará mi Nombre para siempre.8Ya no consentiré que Israel vague errante lejos de la tierra que asigné a sus padres, con tal de que observen y cumplan cuanto les he mandado: la ley, los preceptos y las normas ordenadas por Moisés».9Pero Manasés extravió a Judá y a los habitantes de Jerusalén para que se portaran peor que las naciones que el Señor había exterminado ante los hijos de Israel.10El Señor habló a Manasés y a su pueblo, pero no le hicieron caso.11Entonces el Señor hizo venir contra ellos a los jefes del ejército del rey de Asiria, que apresaron a Manasés con ganchos, lo ataron con cadenas de bronce y lo llevaron a Babilonia.12En su angustia, quiso aplacar al Señor su Dios, humillándose profundamente ante el Dios de sus padres,13y le suplicó. El Señor lo atendió: escuchó su oración y le concedió el retorno a Jerusalén, a su reino. Manasés reconoció que el Señor es el verdadero Dios.14Después de esto, construyó la muralla exterior de la Ciudad de David desde el oeste de Guijón, en el torrente, hasta la entrada de la Puerta del Pescado, en torno al Ófel; la hizo muy alta. Acantonó jefes del ejército en todas las ciudades fortificadas de Judá.15Retiró del templo del Señor los dioses extranjeros y el ídolo; arrojó fuera de la ciudad los altares que había construido en el monte del templo del Señor y en Jerusalén.16Reparó el altar del Señor e inmoló sobre él sacrificios de comunión y de acción de gracias. Y ordenó a los de Judá que dieran culto al Señor, Dios de Israel.17El pueblo, sin embargo, continuó ofreciendo sacrificios en los santuarios de los altos, aunque solo al Señor, su Dios.18El resto de los hechos de Manasés, su oración a Dios, y las palabras de los videntes que le hablaron en nombre del Señor, Dios de Israel, se encuentran en los Hechos de los reyes de Israel.19Su oración y cómo fue atendido, su pecado e infidelidad, los lugares donde edificó santuarios y donde puso cipos e ídolos antes de humillarse están escritos en los Hechos de Jozay.20Manasés se durmió con sus padres y fue sepultado en su palacio. Le sucedió en el trono su hijo Amón.21Tenía Amón veintidós años cuando comenzó a reinar, y reinó dos años en Jerusalén.22Hizo lo que el Señor detesta, igual que su padre Manasés. Amón ofreció sacrificios y dio culto a todos los ídolos que había hecho su padre Manasés.23No se humilló ante el Señor, como se había humillado su padre; al contrario, multiplicó sus culpas.24Sus siervos conspiraron contra él y lo mataron en su palacio.25Pero la población mató a los que conspiraron contra el rey Amón, y nombró sucesor suyo a su hijo Josías.