SCRUTATIO

Miércoles, 8 Julio 2026 - Santi Aquila e Priscilla ( Letture di oggi)

2 Crónicas 13


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1Abías comenzó a reinar en Judá el año decimoctavo del reinado de Jeroboán.2Reinó tres años en Jerusalén. Su madre se llamaba Micaía y era hija de Uriel, de Guibeá. Hubo guerra entre Abías y Jeroboán.3Abías desencadenó la guerra con un ejército de valientes guerreros: cuatrocientos mil soldados escogidos. Jeroboán le hizo frente con ochocientos mil soldados escogidos, aguerridos y valientes.4Abías se situó en la cima del monte Semaráin, en la serranía de Efraín, y gritó: «¡Escuchadme, Jeroboán e israelitas todos!5¿Acaso no sabéis que el Señor, Dios de Israel, dio a David y a sus descendientes el reino de Israel para siempre, mediante una alianza indestructible?6Sin embargo, Jeroboán, hijo de Nebat, siervo de Salomón, hijo de David, se rebeló contra su señor.7Se le unieron algunos desocupados y perversos que se impusieron a Roboán, hijo de Salomón, a la sazón demasiado joven y pusilánime para oponerse a ellos.8Ahora tratáis de hacer frente al reino del Señor, que está en manos de los descendientes de David. Vosotros sois una multitud ingente y tenéis los becerros de oro fabricados por Jeroboán para que fueran vuestros dioses.9¿No desterrasteis a los sacerdotes del Señor, los aaronitas, y a los levitas? ¿No os habéis instituido sacerdotes a la manera de los demás pueblos? Cualquiera que venga con un novillo y siete carneros se convierte en sacerdote de los que no son dioses.10En cuanto a nosotros, el Señor es nuestro Dios y no lo hemos abandonado; los sacerdotes que sirven al Señor son los aaronitas; y los encargados del culto, los levitas.11Mañana y tarde ofrecen al Señor holocaustos, inciensos aromáticos, el pan de la proposición sobre una mesa pura y el candelabro de oro con sus lámparas para que ardan cada tarde. Nosotros observamos los preceptos del Señor, nuestro Dios, al que vosotros habéis abandonado.12Es claro que Dios está como guía nuestro. Sus sacerdotes darán con las trompetas el toque de guerra contra vosotros, hijos de Israel. No luchéis contra el Señor, Dios de vuestros padres, porque no venceréis».13Jeroboán, mientras tanto, les había tendido una emboscada para atacarlos por la espalda, de modo que él estaba frente a Judá y los emboscados por detrás.14Los de Judá, al volverse, vieron que los atacaban de frente y por la espalda. Clamaron al Señor, mientras los sacerdotes tocaban las trompetas.15Los de Judá lanzaron el grito de guerra. A su clamor, Dios desbarató a Jeroboán y a los israelitas ante Abías y Judá.16Los hijos de Israel huyeron ante los de Judá y el Señor los entregó en sus manos.17Abías y su ejército les infligieron una gran derrota: cayeron muertos quinientos mil soldados escogidos de Israel.18En aquella ocasión los hijos de Israel quedaron humillados, mientras los de Judá prevalecieron por haberse apoyado en el Señor, Dios de sus padres.19Abías persiguió a Jeroboán y le arrebató algunas ciudades: Betel con sus aldeas, Yesaná con sus aldeas y Efrón con sus aldeas.20Jeroboán nunca más tuvo poder en tiempo de Abías; el Señor lo hirió y murió.21Abías, por el contrario, se hizo más poderoso. Tuvo catorce mujeres y engendró veintidós hijos y dieciséis hijas.22Las restantes gestas de Abías, su conducta y sus hechos están escritos en el Comentario del profeta Idó.23Abías se durmió con sus padres y fue enterrado en la Ciudad de David. Le sucedió en el trono su hijo Asá. En sus días el país gozó de paz durante diez años.