SCRUTATIO

Jueves, 9 Julio 2026 - Santa Veronica Giuliani ( Letture di oggi)

Génesis 21


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1El Señor visitó a Sara, como había dicho. El Señor cumplió con Sara lo que le había prometido.2Sara concibió y dio a Abrahán un hijo en su vejez, en el plazo que Dios le había anunciado.3Abrahán llamó Isaac al hijo que le había nacido, el que le había dado Sara.4Abrahán circuncidó a su hijo Isaac el octavo día, como le había mandado Dios.5Abrahán tenía cien años cuando le nació su hijo Isaac.6Sara dijo: «Dios me hizo reír; todo el que lo oiga, reirá conmigo».7Y añadió: «¿Quién le habría dicho a Abrahán que Sara iba a amamantar hijos?, pues le he dado un hijo en su vejez».8El chico creció y lo destetaron. Abrahán dio un gran banquete el día que destetaron a Isaac.9Al ver que el hijo de Agar, la egipcia, y de Abrahán jugaba con Isaac,10Sara dijo a Abrahán: «Expulsa a esa criada y a su hijo, pues no va a heredar el hijo de esa criada con mi hijo Isaac».11Abrahán se llevó un disgusto, pues era hijo suyo.12Pero Dios dijo a Abrahán: «No te aflijas por el muchacho y la criada; haz todo lo que dice Sara, porque será Isaac quien continúe tu descendencia.13Pero también al hijo de la criada lo convertiré en un gran pueblo, pues es descendiente tuyo».14Abrahán madrugó, tomó pan y un odre de agua, lo cargó a hombros de Agar y la despidió con el muchacho. Ella marchó y fue vagando por el desierto de Berseba.15Cuando se agotó el agua del odre, colocó al niño debajo de unas matas;16se apartó y se sentó a solas, a la distancia de un tiro de arco, diciendo: «No puedo ver morir al niño». Se sentó aparte y, alzando la voz, rompió a llorar.17Dios oyó la voz del niño, y el ángel de Dios llamó a Agar desde el cielo; le dijo: «¿Qué te pasa, Agar? No temas, porque Dios ha oído la voz del chico, allí donde está.18Levántate, toma al niño y agárrale fuerte de la mano, porque haré que sea un pueblo grande».19Dios le abrió los ojos y vio un pozo de agua; ella fue, llenó el odre de agua y dio de beber al muchacho.20Dios estaba con el muchacho, que creció, habitó en el desierto y se hizo un experto arquero.21Vivió en el desierto de Farán y su madre tomó para él una mujer egipcia.22Por aquel tiempo, Abimélec con Picol, jefe de su tropa, dijo a Abrahán: «Dios está contigo en todo lo que haces.23Ahora, pues, júrame por Dios aquí mismo que no me engañarás a mí, ni a mis parientes, ni a mi raza, sino que me tratarás a mí y a la tierra en que estás residiendo como emigrante, con la misma lealtad con que yo te he tratado».24Abrahán respondió: «Lo juro».25Pero Abrahán se quejó a Abimélec por causa del pozo de agua del que se habían apoderado.26Abimélec le dijo: «No sé quién lo hizo. Además tampoco tú me habías informado, ni yo lo había oído hasta hoy».27Entonces Abrahán tomó ovejas y vacas, se las dio a Abimélec y los dos concertaron una alianza.28Abrahán apartó siete corderas del rebaño29y Abimélec preguntó a Abrahán: «¿Qué significan esas siete corderas que has apartado?».30Respondió: «Tú recibirás de mi mano esas siete corderas, como testimonio de que yo cavé este pozo».31Por eso se llama aquel lugar Berseba, porque allí juraron los dos.32Concluida la alianza en Berseba, Abimélec y Picol, jefe de su tropa, se volvieron a la tierra de los filisteos.33Abrahán plantó un tamarisco en Berseba e invocó allí el nombre del Señor Dios Eterno.34Abrahán residió mucho tiempo en la tierra de los filisteos.