SCRUTATIO

Miércoles, 9 Septiembre 2026 - Natività Beata Vergine Maria ( Letture di oggi)

Lamentaciones 1


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BIBLIABiblia Sagrada
1 Alef. ¡Cómo, ay, yace solitaria
la Ciudad populosa!
Como una viuda se ha quedado
la grande entre las naciones.
La Princesa entre las provincias
sujeta está a tributo.
1 (Álef) ¡Qué solitaria se encuentra | la ciudad populosa! | Como una viuda ha quedado | la primera de las naciones. | La princesa de las provincias, | sometida a tributo.
2 Bet. Llora que llora por la noche,
y las lágrimas surcan sus mejillas.
Ni uno hay que la consuele
entre todos sus amantes.
Todos sus amigos la han traicionado,
¡se le han trocado en enemigos!
2 (Bet) Pasa la noche llorando: | las lágrimas riegan sus mejillas; | ninguno de sus amantes | le ofrece consuelo; | todos sus amigos la han traicionado, | se han vuelto sus enemigos.
3 Guímel. Judá está desterrada, en postración
y en extrema servidumbre.
Sentada entre las naciones,
no encuentra sosiego.
La alcanzan todos sus perseguidores
entre las angosturas.
3 (Guímel) Judá marcha al destierro, | humillada y esclavizada; | habita entre gentiles, | no encuentra descanso; | sus perseguidores la han dado caza | y se encuentra angustiada.
4 Dálet. Las calzadas de Sión están de luto,
que nadie viene a las solemnidades.
Todas sus puertas desoladas,
sus sacerdotes gimiendo,
afligidas sus vírgenes,
¡y ella misma en amargura!
4 (Dálet) Los caminos de Sión están de luto, | nadie acude a las fiestas; | sus puertas están desoladas, | sus sacerdotes, llorando; | sus doncellas están apenadas, | y ella misma llena de amargura.
5 He. Sus adversarios están a la cabeza,
sus enemigos bien felices,
porque Yahveh la ha afligido
por sus muchos delitos.
Sus niños han partido al cautiverio
delante del adversario.
5 (He) Sus enemigos están al frente, | sus adversarios prosperan, | pues el Señor la ha afligido | por sus muchos delitos; | sus niños marchan al cautiverio | delante del enemigo.
6 Vau. De la hija de Sión se ha ido
todo su esplendor.
Sus príncipes son como ciervos
que no encuentran pasto,
caminando van sin fuerzas
delante del hostigador.
6 (Vau) La hija de Sión ha perdido | toda su hermosura; | sus príncipes, como ciervos | que no encuentran pasto, | se derrumban desfallecidos | ante el perseguidor.
7 Zain. Jerusalén recuerda
sus días de miseria y vida errante,
cuando a manos del adversario sucumbía su pueblo,
sin que nadie viniera en su ayuda.
Los adversarios la miraban,
riéndose de su ruina.
7 (Zain) Jerusalén recuerda sus días tristes | de vida errante, | añorando los tesoros | que había reunido desde antiguo, | cuando su pueblo caía en manos enemigas | y nadie la socorría; | la miran los enemigos | y se ríen de su destrucción.
8 Jet. Mucho ha pecado Jerusalén,
por eso se ha hecho cosa impura.
Todos los que la honraban la desprecian,
porque han visto su desnudez;
y ella misma gime
y se vuelve de espaldas.
8 (Jet) Gravemente pecó Jerusalén, | se ha convertido en sarcasmo; | al verla desnuda, | la desprecian cuantos la honraban; | y ella, entre sollozos, | se vuelve de espaldas.
9 Tet. Su inmundicia se pega a su ropa;
no pensó ella en su fin,
¡y ha caído asombrosamente!
No hay quien la consuele.
«¡Mira, Yahveh, mi miseria,
que el enemigo se agiganta!»
9 (Tet) Lleva su impureza en los vestidos, | no imaginó este final. | Asombrosa ha sido su caída, | no hay quien la consuele. | «¡Mira, Señor, mi aflicción, | cómo se crece el enemigo!».
10 Yod. El adversario ha echado mano
a todos sus tesoros;
ha visto ella a las gentes
entrar en su santuario,
aquellos de quienes tú ordenaste:
«¡No entrarán en tu asamblea!»
10 (Yod) El enemigo se ha apropiado | de todos sus tesoros; | ella ha visto entrar en su santuario | a los gentiles, | a quienes habías prohibido | entrar en tu asamblea.
11 Kaf. Su pueblo entero gime
buscando pan;
dan sus tesoros a cambio de alimento,
por recobrar la vida.
«Mira, Yahveh, y contempla
qué envilecida estoy».
11 (Kaf) Todo su pueblo, entre sollozos, | anda buscando pan; | ofrece sus tesoros para comer | y recobrar las fuerzas. | «¡Mira, Señor, contempla | qué envilecida estoy!
12 Lámed. Vosotros, todos los que pasáis por el camino,
mirad y ved
si hay dolor semejante
al dolor que me atormenta,
con el que Yahveh me ha herido
el día de su ardiente cólera.
12 (Lámed) Vosotros, los que pasáis por el camino, | mirad y ved | si hay dolor como el dolor | que me atormenta, | con el que el Señor me afligió | el día de su ardiente ira.
13 Mem. Ha lanzado fuego de lo alto,
lo ha metido en mis huesos.
Ante mis pies ha tendido una red,
me ha tirado hacia atrás;
me ha dejado desolada,
todo el día dolorida.
13 (Mem) Desde lo alto ha enviado fuego | y lo ha metido en mis huesos; | ha tendido una red a mis pasos | y me ha tirado de espaldas; | me ha dejado desolada, | desfallecida todo el día.
14 Nun. Ligado ha sido el yugo de mis delitos,
entrelazados por su mano.
Sobre mi cuello su yugo
doblega mi vigor.
El Señor me ha dejado a merced de ellos,
¡ya no puedo tenerme!
14 (Nun) Ató el yugo de mis delitos, | entretejidos por su mano; | lo puso sobre mi cuello, | doblegó mis fuerzas; | me abandonó el Señor en unas manos | que me impiden levantarme.
15 Sámek. Ha desechado a todos mis valientes
de en medio de mí el Señor.
Ha convocado un concejo contra mí
para acabar con mis jóvenes.
El Señor ha pisado en lagar
a la virgen, hija de Judá.
15 (Sámek) Ha rechazado el Señor, en medio de mí, | a todos mis valientes; | convocó contra mí una asamblea | para aniquilar a mis guerreros; | pisó el Señor en el lagar a la doncella, | la hija de Judá.
16 Ain. Por esto lloro yo;
mi ojo, mi ojo se va en agua,
porque está lejos de mí el consolador
que reanime mi alma.
Mis hijos están desolados,
porque ha ganado el enemigo.
16 (Ayin) Por eso lloro, | mis ojos se deshacen en lágrimas; | porque está lejos quien me consuele, | quien me reanime; | mis hijos están desolados, | pues fue más fuerte el enemigo».
17 Pe. Tiende Sión sus manos:
¡no hay quien la consuele!
Ha mandado Yahveh contra Jacob
sus adversarios por doquier;
Jerusalén se ha hecho
cosa impura en medio de ellos.
17 (Pe) Sión extiende sus manos | sin hallar quien la consuele; | el Señor envió a sus adversarios | para cercar a Jacob; | Jerusalén se ha convertido entre ellos | en impureza.
18 Sade. Justo, justo es Yahveh,
porque yo he sido indócil a sus órdenes.
Escuchad, pues, pueblos todos,
y mirad mi dolor.
Mis doncellas y mis jóvenes
han ido al cautiverio.
18 (Sade) «Justo ha sido el Señor, | pues fui rebelde a su mandato. | Escuchad, por favor, | todos los pueblos y ved mi dolor; | mis doncellas y mis jóvenes | han marchado al cautiverio.
19 Qof. He llamado a mis amantes:
me han traicionado ellos.
Mis sacerdotes y mis ancianos
han expirado en la ciudad,
mientras se buscaban alimento
por recobrar la vida.
19 (Qof) Llamé a mis amantes, | pero me han traicionado; | mis sacerdotes y mis ancianos | murieron en la ciudad, | mientras buscaban alimento | para recobrar las fuerzas.
20 Res. ¡Mira, Yahveh, que estoy en angustias!
¡Me hierven las entrañas,
el corazón se me retuerce dentro,
pues he sido muy rebelde!
Afuera, la espada priva de hijos,
en casa es como la muerte.
20 (Res) ¡Contempla, Señor, mi angustia; | me bullen las entrañas!; | se me revuelve dentro el corazón, | porque he sido muy rebelde; | fuera, la espada me deja sin hijos; | en casa, la muerte.
21 Sin. ¡Oye cómo gimo:
no hay quien me consuele!
Todos mis enemigos, enterados de mi mal,
se alegran de lo que tú has hecho.
¡Haz que llegue el Día que tienes anunciado,
para que sean como yo!
21 (Sin) La gente escucha mis gemidos, | pero nadie me consuela; | mis enemigos, enterados de mi mal, | se alegran de que tú lo hayas hecho; | haz venir el día que anunciaste, | y terminarán como yo.
22 Tau. ¡Llegue ante ti toda su maldad,
y trátalos
como a mí me trataste
por todos mis delitos!
Pues son muchos mis gemidos,
y languidece mi corazón.
22 (Tau) ¡Llegue toda su maldad hasta ti | y trátalos a ellos | como me has tratado a mí | por todos mis delitos!; | porque son muchos mis gemidos | y mi corazón desfallece».