SCRUTATIO

Sábado, 11 Julio 2026 - San Benedetto ( Letture di oggi)

Jeremías 14


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1Palabra que el Señor dirigió a Jeremías a propósito de la sequía:2Judá está de luto, | sus puertas se consumen | por tierra, ennegrecidas. | Jerusalén lanza alaridos.3Sus nobles envían | a sus siervos por agua; | llegan a los aljibes: | no encuentran ni gota; | regresan de vacío, | confusos, humillados, | cubierta la cabeza.4El campo está extenuado | por falta de lluvia en el país. | Los labradores están abatidos: | también se cubren la cabeza.5Incluso la cierva en el campo | pare y abandona a sus crías | por falta de pastos.6Los onagros están junto a las dunas, | ventean lo mismo que chacales: | tienen la mirada mortecina | por falta de hierba.7Aunque nuestras culpas nos acusan, | haz algo, Señor, por tu nombre. | Son numerosas nuestras rebeldías, | hemos pecado contra ti.8Tú, esperanza de Israel, | salvador en tiempo de infortunio, | ¿por qué habrías de portarte | como un forastero en el país, | lo mismo que hace un viajero | que solo se detiene a pernoctar?9¿Por qué habrías de portarte | como un hombre aturdido, | como guerrero incapaz de salvar? | Tú estás entre nosotros, Señor, | y tu nombre es invocado sobre nosotros. | ¡No te deshagas de nosotros!10Esto dice el Señor de este pueblo: «¡Cómo les gusta ir de aquí para allá sin dar tregua a sus pies! Pero el Señor no se complace en ellos: ahora se acuerda de sus culpas y va a castigar sus pecados».11Me dijo el Señor: —No intercedas a favor de este pueblo.12Aunque ayunen, no pienso escuchar sus gritos. Aunque presenten holocaustos y ofrendas, no pienso complacerme en ellos. Voy a acabar con ellos mediante la espada, el hambre y la peste.13Respondí yo: —¡Ay, Señor! Es que los profetas les dicen: «No veréis la espada ni pasaréis hambre. Os concederé permanente seguridad en este lugar».14El Señor me contestó: —Esos profetas se valen de mi nombre para profetizar mentiras. Ni los he enviado, ni les he encargado nada; ni siquiera les he hablado. Os transmiten como profecía visiones falsas, oráculos vacíos y fantasías de su mente.15Por tanto, esto dice el Señor a los profetas que profetizan en mi nombre sin que yo los haya enviado, a esos que dicen que no habrá espada ni hambre en este país: «Esos profetas serán consumidos por la espada y por el hambre».16Y el pueblo al que profetizan aparecerá tirado por las calles de Jerusalén, víctima del hambre y de la espada. No serán enterrados, ni sus mujeres, hijos e hijas. Haré que recaiga sobre ellos su propia maldad.17Transmíteles esta palabra: | Mis ojos se deshacen en lágrimas, | de día y de noche no cesan: | por la terrible desgracia que padece | la doncella, hija de mi pueblo, | una herida de fuertes dolores.18Salgo al campo: muertos a espada; | entro en la ciudad: desfallecidos de hambre; | tanto el profeta como el sacerdote | vagan sin sentido por el país.19¿Por qué has rechazado del todo a Judá? | ¿Tiene asco tu garganta de Sión? | ¿Por qué nos has herido sin remedio? | Se espera la paz, y no hay bienestar, | al tiempo de la cura sucede la turbación.20Reconocemos, Señor, nuestra impiedad, | la culpa de nuestros padres, | porque pecamos contra ti.21No nos rechaces, por tu nombre, | no desprestigies tu trono glorioso; | recuerda y no rompas tu alianza con nosotros.22¿Tienen los gentiles ídolos de la lluvia? | ¿Dan los cielos de por sí los aguaceros? | ¿No eres tú, Señor, Dios nuestro; | tú, que eres nuestra esperanza, | porque tú lo hiciste todo?