SCRUTATIO

Sábado, 11 Julio 2026 - Santa Vittoria ( Letture di oggi)

Jeremías 10


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1Casa de Israel, escuchad la palabra que os dirige el Señor.2Esto dice el Señor: «No imitéis lo que hacen los gentiles, | ni os asustéis de los signos celestes. | ¡Que se asusten los propios gentiles!3Las costumbres de esos pueblos carecen de sentido: | talan un árbol del bosque, | lo trabaja el artesano con la gubia;4lo decora con oro y con plata, | lo sujeta con clavos y martillo, | de modo que no se tambalee.5Igual que espantajos de pepinar, | son incapaces de hablar; | tienen que ser transportados, | son incapaces de andar. | No les tengáis ningún miedo, | pues no hacen ni bien ni mal».6¡Nadie es como tú, Señor! | ¡Eres grande de verdad! | ¡Grande y poderoso es tu nombre!7¿Quién no te ha de temer, | si eres el rey de las naciones? | Es algo que tú mereces, | pues entre todos los sabios | y todos los reyes paganos, | nadie se te puede comparar.8Todos son estúpidos y necios, | educados por ídolos de leño,9de plata refinada de Tarsis | y de oro importado de Ofir: | obras de orfebres o fundidores, | revestidas de púrpura y de grana; | todos son obra de artistas.10Pero el Señor es el Dios verdadero, | es el Dios vivo, rey eterno; | su cólera sacude la tierra, | las naciones no aguantan su ira.11Esto les diréis: | «Los dioses que no hicieron el cielo y la tierra | serán exterminados de la tierra y de debajo el cielo».12Él hizo la tierra con poder, | cimentó el orbe con sabiduría, | extendió los cielos con inteligencia.13Cuando él levanta la voz, | retumban las aguas del cielo | y asoman las nubes por el horizonte. | Él hace los rayos para la lluvia | y saca los vientos de sus depósitos.14Los hombres se atontan sin ciencia, | los orfebres se avergüenzan de sus ídolos: | sus estatuas son pura mentira, | pues no hay espíritu en ellas;15son vacío, obras engañosas, | desaparecerán cuando llegue el castigo.16No es así la Porción de Jacob, | pues es el creador de todo; | Israel es su heredad privada, | se llama «Señor del universo».17Recoge del suelo tu hatillo, | tú que te encuentras sitiada,18pues esto dice el Señor: | «Esta vez lanzaré con la honda | a los habitantes de este país; | voy a ponerlos en aprieto, | de modo que no puedan escapar».19¡Pobre de mí, qué desastre, | tengo una herida incurable! | Y pensar que me decía: | «Solo es un mal soportable».20Mi tienda ha sido saqueada, | las cuerdas han sido arrancadas; | mis hijos me han abandonado, | ya no los tengo conmigo. | Ya no hay quien monte mi tienda, | no hay quien levante mis toldos.21Los pastores carecían de juicio, | ya no consultaban al Señor; | por ello no acertaron | y se ha dispersado el rebaño.22Se oyen rumores. Ya llega | un estruendo del país del norte: | convertirá los poblados de Judá | en desierto, en guarida de chacales.23Lo sé, Señor. El hombre | no dirige su propia conducta, | que no es dueño el caminante | de ir orientando sus pasos.24Corrígeme, Señor, pero con tino, | pues tu ira acabaría conmigo.25Derrama tu ira sobre las naciones | que no te conocen, sobre los pueblos | incapaces de invocar tu nombre. | Pues han devorado a Jacob, | lo han devorado y consumido, | han desolado su morada.