SCRUTATIO

Martes, 7 Julio 2026 - Sant´Edda ( Letture di oggi)

Jeremías 17


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1El pecado de Judá está escrito | con un estilete de hierro, | grabado con punta de diamante | sobre la tabla de su corazón, | en los ángulos de sus altares.2Así sus hijos recuerdan | sus altares y sus cipos | bajo todo árbol frondoso, | sobre elevados oteros,3en los cabezos del campo. | Todos tus haberes y tesoros | voy a entregar al pillaje, | por haber pecado en los cerros, | en todo tu territorio.4Haré que abandones tu tierra, | la heredad que yo te otorgué; | te haré esclavo de tus enemigos | en un país desconocido, | pues arde mi ira como fuego | y va a estallar contra vosotros.5Esto dice el Señor: | «Maldito quien confía en el hombre, | y busca el apoyo de las criaturas, | apartando su corazón del Señor.6Será como cardo en la estepa, | que nunca recibe la lluvia; | habitará en un árido desierto, | tierra salobre e inhóspita.7Bendito quien confía en el Señor | y pone en el Señor su confianza.8Será un árbol plantado junto al agua, | que alarga a la corriente sus raíces; | no teme la llegada del estío, | su follaje siempre está verde; | en año de sequía no se inquieta, | ni dejará por eso de dar fruto.9Nada hay más falso y enfermo | que el corazón: ¿quién lo conoce?10Yo, el Señor, examino el corazón, | sondeo el corazón de los hombres | para pagar a cada cual su conducta | según el fruto de sus acciones».11Perdiz que incuba huevos ajenos | es el que hace fortuna injustamente: | en la flor de sus días lo abandona | y acaba su vida como un necio.12Trono de gloria, excelso desde siempre | es el lugar donde se alza nuestro templo.13Señor, esperanza de Israel, | quienes te abandonan fracasan; | quienes se apartan de ti | quedan inscritos en el polvo | por haber abandonado al Señor, | la fuente de agua viva.14Cúrame, Señor, y quedaré curado; | ponme a salvo, y a salvo quedaré, | pues a ti se dirige mi alabanza.15Ellos me dicen: «¿Dónde está | la palabra del Señor? ¡Que se cumpla!».16Pero yo no te he presionado | para que tú envíes desgracias; | tampoco he estado deseando | la llegada de un día infausto. | Tú sabes lo que dicen mis labios, | pues antes estuvo en tu presencia.17No seas para mí causa de terror, | tú, mi refugio en los días aciagos.18¡Que fracasen mis perseguidores, | no sea yo quien fracase! | ¡Que sientan ellos terror, | no sea yo el aterrado! | ¡Haz que les llegue el día aciago, | quebrántalos con doble quebranto!19Esto me dijo el Señor: «Ve y ponte ante la Puerta de Benjamín, por donde entran y salen los reyes de Judá, y ante todas las puertas de Jerusalén.20Dirás a la gente: Escuchad la palabra del Señor, reyes de Judá, todo Judá y habitantes de Jerusalén que entráis por estas puertas.21Esto dice el Señor: Guardaos muy bien de transportar cargas en sábado y de meterlas por las puertas de Jerusalén.22Tampoco saquéis carga alguna de vuestras casas en sábado, ni hagáis ningún tipo de trabajo. Antes bien, reconoced la santidad del sábado, tal como ordené a vuestros padres.23Bien es verdad que ellos no escucharon ni aprendieron; al contrario, endurecieron su cerviz y no escucharon ni aprendieron la lección.24Pero si vosotros me hacéis caso —oráculo del Señor— y no metéis cargas por las puertas de Jerusalén en sábado, si reconocéis la santidad del sábado y no realizáis en él trabajo alguno,25entonces veréis cómo entran por las puertas de esta ciudad reyes que se sentarán en el trono de David, montados en carruajes y a lomos de caballo, acompañados de sus ministros, de la gente de Judá y de los habitantes de Jerusalén; y esta ciudad estará siempre habitada.26Entonces llegará gente de las ciudades de Judá, del distrito de Jerusalén, del territorio de Benjamín, de la Sefelá y del Negueb a ofrecer holocaustos, sacrificios, oblaciones e incienso, y a traer víctimas de acción de gracias al templo del Señor.27Pero, si no me hacéis caso, si no reconocéis la santidad del sábado y no dejáis de transportar cargas y de meterlas por las puertas de Jerusalén en sábado, prenderé fuego a sus puertas, un fuego inextinguible que consumirá los palacios de Jerusalén».