SCRUTATIO

Domingo, 12 Julio 2026 - Santa Veronica ( Letture di oggi)

Levítico 7


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1Esta es la ley del sacrificio de reparación. Es cosa santísima.2Degollarán la víctima de reparación en el lugar donde se degüella el holocausto, y su sangre se derramará por todos los lados del altar.3Se ofrecerá toda la grasa de la víctima: la cola y la grasa que recubre las entrañas;4los dos riñones y la grasa adherida a ellos y a los lomos, y el lóbulo del hígado; se apartará toda esa grasa junto con los riñones.5El sacerdote lo quemará sobre el altar como oblación para el Señor. Es un sacrificio de reparación.6Podrán comerlo todos los varones de linaje sacerdotal; se comerá en lugar sagrado. Es cosa santísima.7El sacrificio expiatorio es como el sacrificio de reparación: tienen la misma ley. La víctima pertenece al sacerdote que haya hecho la expiación con ella.8La piel de la víctima de un holocausto presentado por alguien, será para el sacerdote que la ha ofrecido.9Toda oblación cocida al horno o preparada en cazuela o en sartén pertenece también al sacerdote que la ofrece;10pero toda oblación amasada con aceite, o seca, es para todos los hijos de Aarón, en porciones iguales.11Esta es la ley de los sacrificios de comunión que se ofrecen al Señor:12Si se ofrece el sacrificio en alabanza, se ofrecerán, junto con él, panes ácimos amasados con aceite, tortas sin levadura untadas de aceite y tortas de flor de harina amasadas con aceite.13Se añadirá esta ofrenda a las tortas de pan fermentado y al sacrificio de alabanza.14Se reservará una pieza de cada clase como tributo al Señor y corresponderá al sacerdote que haya derramado la sangre del sacrificio de comunión.15La carne del sacrificio de comunión en alabanza se comerá el día mismo en que se ofrece, sin dejar nada de ella para la mañana siguiente.16Si se ofrece la víctima cumpliendo un voto, o como ofrenda voluntaria, se comerá el mismo día en que ha sido ofrecida, y lo que sobre podrá comerse al día siguiente.17Pero lo que quede de la carne de la víctima para el tercer día será quemado.18Si se come la carne de un sacrificio de comunión al tercer día, no obtendrá favor el que lo ofrece; no se le tendrá en cuenta. Es una abominación. Y quien coma de ella, cargará con su culpa.19La carne que haya tocado alguna cosa impura, no se puede comer; será consumida por el fuego. Toda persona pura podrá comer la carne.20Pero quien, en estado de impureza, coma carne del sacrificio de comunión presentado al Señor, será excluido de su pueblo.21Si alguien toca cualquier cosa inmunda, sea inmundicia de hombre, o de animal, o cualquier otra abominación impura, y luego come carne del sacrificio de comunión ofrecido al Señor, será excluido de su pueblo”».22El Señor habló así a Moisés:23«Di esto a los hijos de Israel: “No comeréis grasa de buey, ni de cordero ni de cabra.24La grasa de animal muerto o destrozado podrá servir para cualquier uso, pero en modo alguno la comeréis.25Porque todo aquel que coma grasa de animal que puede ofrecerse al Señor como oblación, será excluido de su pueblo.26Tampoco comeréis sangre de ave o de otro animal, en ninguno de los lugares en que habitéis.27Todo el que coma cualquier clase de sangre será excluido de su pueblo”».28El Señor habló así a Moisés:29«Di esto a los hijos de Israel: “Quien ofrezca al Señor un sacrificio de comunión, presente al Señor una porción de su sacrificio.30Con sus propias manos presentará los alimentos que se han de quemar para el Señor: él mismo presentará la grasa y el pecho: el pecho para el balanceo ritual ante el Señor.31El sacerdote quemará la grasa sobre el altar. El pecho es para Aarón y sus hijos.32Reservaréis también al sacerdote, como tributo, la pierna derecha de vuestros sacrificios de comunión.33Esta pierna derecha pertenecerá a aquel de los hijos de Aarón que haya ofrecido la sangre y la grasa de los sacrificios de comunión.34Pues yo retengo a los hijos de Israel, de sus sacrificios de comunión, el pecho sometido al rito de balanceo y la pierna del tributo, y se lo doy, de parte de ellos, al sacerdote Aarón y a sus hijos. Es una ley perpetua.35Esta es la porción de Aarón y de sus hijos, en las oblaciones quemadas en honor del Señor, desde el día en que fueron presentados para ejercer el sacerdocio del Señor.36Esto es lo que el Señor mandó que los hijos de Israel le dieran el mismo día en que los ungió. Es ley perpetua, de generación en generación.37Esta es la ley del holocausto, de la oblación, del sacrificio expiatorio, del sacrificio de reparación, del sacrificio de investidura y del sacrificio de comunión.38El Señor se lo prescribió a Moisés en el monte Sinaí, cuando mandó a los hijos de Israel, en el desierto del Sinaí, que presentaran sus ofrendas al Señor”».