SCRUTATIO

Martes, 7 Julio 2026 - Sant´Edda ( Letture di oggi)

Levítico 26


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1No os hagáis ídolos, ni erijáis imágenes o estelas, ni coloquéis en vuestra tierra piedras talladas para postraros ante ellas, porque yo soy el Señor, vuestro Dios.2Guardad mis sábados, y respetad mi Santuario. Yo soy el Señor.3Si camináis según mis preceptos y guardáis mis mandamientos, poniéndolos en práctica,4yo os mandaré las lluvias a su tiempo, para que la tierra dé sus cosechas y el árbol del campo dé su fruto.5El tiempo de trilla alcanzará hasta la vendimia, y la vendimia hasta la sementera; comeréis vuestro pan hasta saciaros y habitaréis tranquilos en vuestra tierra.6Yo traeré la paz al país y dormiréis sin que nadie perturbe vuestro sueño; haré desaparecer del país las fieras, y la espada no traspasará vuestras fronteras.7Perseguiréis a vuestros enemigos; que caerán ante vosotros a filo de espada.8Cinco de vosotros pondréis en fuga a cien, y cien de vosotros a diez mil; vuestros enemigos caerán ante vosotros a filo de espada.9Me volveré hacia vosotros, os haré fecundos, os multiplicaré y mantendré mi alianza con vosotros.10Comeréis de la cosecha añeja y tendréis que tirar la añeja para hacer sitio a la nueva.11Pondré mi morada en medio de vosotros y no os rechazaré.12Me pasearé en medio de vosotros y seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo.13Yo soy el Señor, vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para que no fueseis sus esclavos; rompí las coyundas de vuestro yugo y os hice andar con la cabeza bien alta.14Pero, si no me escucháis ni cumplís todos estos mandamientos;15si despreciáis mis preceptos y rechazáis mis normas, no haciendo caso de todos mis mandamientos y rompiendo mi alianza,16yo también haré lo mismo con vosotros. Daré suelta sobre vosotros al terror, a la tisis y a la fiebre, que os abrasen los ojos y os consuman la vida. Sembraréis en vano vuestra semilla, pues la cosecha se la comerán vuestros enemigos.17Me volveré contra vosotros y sucumbiréis ante vuestros enemigos; os tiranizarán los que os aborrecen y huiréis sin que nadie os persiga.18Si ni aun así me obedecéis, os castigaré siete veces más por vuestros pecados.19Quebrantaré vuestro orgullo y vuestra fuerza. Convertiré vuestro cielo en hierro y en bronce vuestra tierra.20Vuestras fuerzas se consumirán en vano, pues vuestra tierra no dará sus cosechas y el árbol del campo os negará sus frutos.21Y si seguís enfrentándoos a mí y no queréis oírme, os castigaré siete veces más por vuestros pecados.22Daré suelta contra vosotros a fieras salvajes, que os privarán de vuestros hijos, acabarán con vuestro ganado y os reducirán a unos pocos, hasta que vuestros caminos queden desiertos.23Si ni aun así escarmentáis, sino que seguís enfrentándoos a mí,24también yo me enfrentaré a vosotros, y os azotaré yo mismo siete veces más por vuestros pecados.25Traeré sobre vosotros la espada vengadora de la alianza. Os refugiaréis entonces en vuestras ciudades, pero yo enviaré contra vosotros la peste y seréis entregados en manos del enemigo.26Cuando yo os retire el sustento del pan, diez mujeres cocerán todo vuestro pan en un solo horno, y os lo darán tan racionado que comeréis y no os saciaréis.27Si ni con eso me obedecéis y seguís enfrentándoos a mí,28yo me enfrentaré a vosotros con furia y os castigaré yo mismo siete veces más por vuestros pecados.29Comeréis la carne de vuestros hijos y la carne de vuestras hijas comeréis.30Destruiré vuestros altos, demoleré vuestros altares de incienso, amontonaré vuestros cadáveres sobre los cadáveres de vuestros ídolos y os aborreceré.31Reduciré vuestras ciudades a ruina y asolaré vuestros santuarios, no aspiraré ya más los aromas que me aplacan.32Asolaré el país y quedarán horrorizados de ello vuestros mismos enemigos cuando vengan a ocuparlo.33A vosotros os aventaré entre las naciones y os perseguiré con la espada desenvainada. Vuestra tierra será un yermo y vuestras ciudades una ruina.34Entonces gozará la tierra de sus sábados, durante todo el tiempo en que esté desolada, mientras vosotros estéis en la tierra de vuestros enemigos; entonces sí que descansará la tierra y gozará de sus sábados.35Durante todo el tiempo de la desolación descansará, por lo que no pudo descansar en vuestros sábados cuando habitabais en ella.36A los que queden de vosotros, les infundiré pánico en sus corazones, en la tierra de sus enemigos; el susurro de una hoja que vuela los pondrá en fuga: huirán como quien huye de la espada, y caerán sin que nadie los persiga.37Se atropellarán unos a otros, como quien huye de la espada, sin que nadie los persiga. No podréis manteneros delante de vuestros enemigos.38Pereceréis entre las naciones y os tragará la tierra de vuestros enemigos.39Y quienes sobrevivan, se pudrirán a causa de su iniquidad en las tierras de vuestros enemigos; por las iniquidades de sus padres unidas a las suyas se pudrirán.40Entonces confesarán su iniquidad y la iniquidad de sus padres, cómo se rebelaron contra mí y se enfrentaron conmigo.41También yo me he enfrentado con ellos y los he llevado a la tierra de sus enemigos. Entonces se humillará su corazón incircunciso y expiarán su iniquidad.42Y yo me acordaré de mi alianza con Jacob y de mi alianza con Isaac; y de mi alianza con Abrahán; y me acordaré de la tierra.43Pero la tierra será antes abandonada por ellos y gozará de sus sábados, mientras quede desolada durante su ausencia; y ellos pagarán el castigo de su iniquidad, por haber desechado mis normas y haber desdeñado su alma mis preceptos.44Pero incluso cuando estén ellos en tierra enemiga, no los desecharé ni los aborreceré hasta exterminarlos y romper mi alianza con ellos, porque yo soy el Señor, su Dios.45Me acordaré en favor de ellos de la alianza que hice con sus padres, a quienes saqué de la tierra de Egipto, ante los ojos de las naciones, para ser su Dios. Yo soy el Señor”».46Estos son los preceptos, las normas y las leyes que el Señor estableció entre él y los hijos de Israel en el monte Sinaí, por medio de Moisés.