SCRUTATIO

Miércoles, 8 Julio 2026 - Santi Aquila e Priscilla ( Letture di oggi)

Judit 9


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1Entonces Judit se postró en tierra, se echó ceniza en la cabeza, descubrió el saco que llevaba puesto y, coincidiendo con la hora en que se ofrecía el incienso de la tarde en el templo de Jerusalén, clamó al Señor con todas sus fuerzas:2«Señor, Dios de mi padre Simeón, | tú pusiste la espada en su mano | para vengarse de los extranjeros | que rasgaron el seno de una virgen, | dejaron desnudas sus piernas | y deshonraron con furia su seno. | Tú habías dicho: “No hagáis eso”, | pero ellos lo hicieron.3Y tú entregaste a sus jefes a la muerte, | y su lecho, testigo de sus engaños, | lo dejaste cubierto de sangre. | Aniquilaste a siervos y poderosos, | a los poderosos en sus tronos.4Entregaste sus mujeres al saqueo | y sus hijas a la cautividad; | diste sus despojos a tus hijos amados, | que, movidos por el celo de tu causa | y el horror a la mancha de su sangre, | te invocaron en su auxilio. | Escucha, Dios mío, a esta viuda.5Todo lo que entonces hiciste, | lo que hiciste antes y después, | tus proyectos del pasado y del futuro | todo sucede como tú lo quieres.6Las cosas que tienes pensadas | se presentan y dicen: “Aquí estamos”. | Tienes preparados tus caminos; | tus juicios, previstos de antemano.7Los asirios se apoyan en su fuerza, | presumen de sus caballos y jinetes, | se engríen del vigor de sus infantes, | confían en sus escudos y lanzas, | en sus arcos y en sus hondas, | pero no saben que tú eres el Señor, | que pone fin a las guerras.8Tu nombre es “el Señor”. | Destruye su fuerza con la tuya, | aplasta su dominio con tu cólera, | pues planean profanar tu santuario, | mancillar la tienda donde mora | la gloria de tu nombre | y arrancar los salientes de tu altar.9Pon tus ojos en su orgullo, | derrama sobre su cabeza tu cólera | y concede fuerzas a esta viuda | para realizar lo que tiene pensado.10Por la seducción de mi lengua | hiere al siervo con su jefe, | al jefe junto con su siervo. | Quebranta su arrogancia | a manos de una viuda.11Tu fuerza no está en el número | ni tu poder reside en los guerreros; | eres el Dios de los humildes, | el valedor de los pobres, | el defensor de los débiles, | el protector de los deprimidos, | el salvador de los desesperados.12Sí, Dios de mi antepasado, | Dios de la heredad de Israel, | Señor de cielos y tierra, | hacedor de las aguas | rey de todo lo creado, | escucha mi plegaria,13haz que mis palabras seductoras | hieran de muerte a los que traman | crueles designios contra tu alianza, | tu santa casa y el monte Sión, | contra la casa de tus hijos.14Que todo tu pueblo y todas las tribus | reconozcan que solo tú eres Dios, | Dios de toda fuerza y todo poder | y que solo tú proteges a Israel».