SCRUTATIO

Miércoles, 9 Septiembre 2026 - Natività Beata Vergine Maria ( Letture di oggi)

Isaías 49


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BIBLIABiblia Sagrada
1 ¡Oídme, islas, atended, pueblos lejanos! Yahveh desde el seno materno me llamó; desde las entrañas de mi madre recordó mi nombre.1 Escuchadme, islas; atended, pueblos lejanos: | El Señor me llamó desde el vientre materno, | de las entrañas de mi madre, y pronunció mi nombre.
2 Hizo mi boca como espada afilada, en la sombra de su mano me escondió; hízome como saeta aguda, en su carcaj me guardó.2 Hizo de mi boca una espada afilada, | me escondió en la sombra de su mano; | me hizo flecha bruñida, me guardó en su aljaba
3 Me dijo: «Tú eres mi siervo (Israel), en quien me gloriaré».3 y me dijo: «Tú eres mi siervo, Israel, | por medio de ti me glorificaré».
4 Pues yo decía: «Por poco me he fatigado, en vano e inútilmente mi vigor he gastado. ¿De veras que Yahveh se ocupa de mi causa, y mi Dios de mi trabajo?»4 Y yo pensaba: «En vano me he cansado, | en viento y en nada he gastado mis fuerzas». | En realidad el Señor defendía mi causa, | mi recompensa la custodiaba Dios.
5 Ahora, pues, dice Yahveh, el que me plasmó desde el seno materno para siervo suyo, para hacer que Jacob vuelva a él, y que Israel se le una. Mas yo era glorificado a los ojos de Yahveh, mi Dios era mi fuerza.5 Y ahora dice el Señor, | el que me formó desde el vientre como siervo suyo, | para que le devolviese a Jacob, | para que le reuniera a Israel; | he sido glorificado a los ojos de Dios. | Y mi Dios era mi fuerza:
6 «Poco es que seas mi siervo, en orden a levantar las tribus de Jacob, y de hacer volver los preservados de Israel. Te voy a poner por luz de las gentes, para que mi salvación alcance hasta los confines de la tierra».6 «Es poco que seas mi siervo | para restablecer las tribus de Jacob | y traer de vuelta a los supervivientes de Israel. | Te hago luz de las naciones, | para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra».
7 Así dice Yahveh, el que rescata a Israel, el Santo suyo, a aquel cuya vida es despreciada, y es abominado de las gentes, al esclavo de los dominadores: Veránlo reyes y se pondrán en pie, príncipes y se postrarán por respeto a Yahveh, que es leal, al Santo de Israel, que te ha elegido.7 Así dice el Señor, redentor y Santo de Israel, | al despreciado, al aborrecido de las naciones, | al esclavo de los tiranos: | «Te verán los reyes, y se alzarán; | los príncipes, y se postrarán; | porque el Señor es fiel, | porque el Santo de Israel te ha elegido».
8 Así dice Yahveh: En tiempo favorable te escucharé, y en día nefasto te asistiré. Yo te formé y te he destinado a ser alianza del pueblo, para levantar la tierra, para repartir las heredades desoladas,8 Así dice el Señor: | «En tiempo de gracia te he respondido, | en día propicio te he auxiliado; | te he defendido y constituido alianza del pueblo, | para restaurar el país, | para repartir heredades desoladas,
9 para decir a los presos: «Salid», y a los que están en tinieblas: «Mostraos». Por los caminos pacerán y en todos los calveros tendrán pasto.9 para decir a los cautivos: “Salid”, | a los que están en tinieblas: “Venid a la luz”. | Aun por los caminos pastarán, | tendrán praderas en todas las dunas;
10 No tendrán hambre ni sed, ni les dará el bochorno ni el sol, pues el que tiene piedad de ellos los conducirá, y a manantiales de agua los guiará.10 no pasarán hambre ni sed, | no les hará daño el bochorno ni el sol; | porque los conduce el compasivo | y los guía a manantiales de agua.
11 Convertiré todos mis montes en caminos, y mis calzadas serán levantadas.11 Convertiré mis montes en caminos, | y mis senderos se nivelarán.
12 Mira: Estos vienen de lejos, esos otros del norte y del oeste, y aquéllos de la tierra de Sinim.12 Miradlos venir de lejos; | miradlos, del Norte y del Poniente, | y los otros de la tierra de Sin.
13 ¡Aclamad, cielos, y exulta, tierra! Prorrumpan los montes en gritos de alegría, pues Yahveh ha consolado a su pueblo, y de sus pobres se ha compadecido.13 Exulta, cielo; alégrate, tierra; | romped a cantar, montañas, | porque el Señor consuela a su pueblo | y se compadece de los desamparados».
14 Pero dice Sión: «Yahveh me ha abandonado, el Señor me ha olvidado».14 Sión decía: «Me ha abandonado el Señor, | mi dueño me ha olvidado».
15 - ¿Acaso olvida una mujer a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Pues aunque ésas llegasen a olvidar, yo no te olvido.15 ¿Puede una madre olvidar al niño que amamanta, | no tener compasión del hijo de sus entrañas? | Pues, aunque ella se olvidara, yo no te olvidaré.
16 Míralo, en las palmas de mis manos te tengo tatuada, tus muros están ante mí perpetuamente.16 Mira, te llevo tatuada en mis palmas, | tus muros están siempre ante mí.
17 Apresúrense los que te reedifican, y salgan de ti los que te arruinaron y demolieron.17 Se apresuran los que te reconstruyen; | tus destructores, los que te arrasaban, se alejan de ti.
18 Alza en torno los ojos y mira: todos ellos se han reunido y han venido a ti. ¡Por mi vida! - oráculo de Yahveh - que con todos ellos como con velo nupcial te vestirás, y te ceñirás con ellos como una novia.18 Alza tus ojos en torno y mira: | todos se reúnen, vienen hacia ti. | Por mi vida —oráculo del Señor—, | a todos los llevarás como vestido precioso, | te los ceñirás como una novia.
19 Porque tus ruinas y desolaciones y tu tierra arrasada van a ser ahora demasiado estrechas para tanto morador, y se habrán alejado tus devoradores.19 Porque tus ruinas, tus lugares desolados, tu país destruido | resultarán estrechos para tus habitantes, | mientras se alejarán los que te devoraban.
20 Todavía te dirán al oído los hijos de que fuiste privada: «El lugar es estrecho para mí, Cédeme sitio para alojarme».20 Los hijos que dabas por perdidos te dirán otra vez: | «Este lugar es estrecho para mí, | hazme sitio para establecerme».
21 Y dirás para ti misma: «¿Quién me ha dado a luz éstos? Pues yo había quedado sin hijos y estéril, desterrada y aparte, y a éstos ¿quién los crió? He aquí que yo había quedado sola, pues éstos ¿dónde estaban?»21 Y tú pensarás para tus adentros: | «¿Quién me engendró a estos? | Si yo no tengo hijos y soy estéril; | si he estado desterrada y repudiada, | ¿quién me los ha criado? | Me habían dejado sola, | ¿de dónde salen estos?».
22 Así dice el Señor Yahveh: He aquí que yo voy a alzar hacia las gentes de mi mano, y hacia los pueblos voy a levantar mi bandera; traerán a tus hijos en brazos, y tus hijas serán llevadas a hombros.22 Esto dice el Señor: | «Mira, alzo mi mano hacia las naciones, | levanto mi estandarte hacia los pueblos: | traerán a tus hijos en brazos, | tus hijas serán llevadas a hombros.
23 Reyes serán tus tutores, y sus princesas, nodrizas tuyas. Rostro en tierra se postrarán ante ti, y el polvo de tus pies lamerán. Y sabrás que yo soy Yahveh; no se avergonzarán los que en mí esperan.23 Sus reyes serán tus ayos; | sus princesas, tus nodrizas; | se postrarán ante ti, rostro en tierra, | lamerán el polvo de tus pies | y sabrás que yo soy el Señor, | que no defraudo a quien confía en mí.
24 ¿Se arrebata al valiente la presa, o se escapa el prisionero del guerrero?24 ¿Se le puede quitar la presa a un soldado, | se le escapa su prisionero al vencedor?
25 Pues así dice Yahveh: Sí, al valiente se le quitará el prisionero, y la presa del guerrero se le escapará; con tus litigantes yo litigaré, y a tus hijos yo salvaré.25 Pues esto dice el Señor: | Aunque quiten el prisionero a un soldado | y se escape la presa al vencedor, | yo mismo defenderé tu causa, | yo mismo salvaré a tus hijos.
26 Haré comer a tus opresores su propia carne, como con vino nuevo, con su sangre se embriagarán. Y sabrá todo el mundo que yo, Yahveh, soy el que te salva, y el que te rescata, el Fuerte de Jacob.26 Tus opresores comerán su propia carne, | se embriagarán de su sangre como de vino; | y todos sabrán que yo soy el Señor, tu salvador, | y que tu libertador es el Fuerte de Jacob».