SCRUTATIO

Sábado, 11 Julio 2026 - San Benedetto ( Letture di oggi)

Hechos de los Apóstoles 3


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1Pedro y Juan subían al templo, a la oración de la hora de nona,2cuando vieron traer a cuestas a un lisiado de nacimiento. Solían colocarlo todos los días en la puerta del templo llamada «Hermosa», para que pidiera limosna a los que entraban.3Al ver entrar en el templo a Pedro y a Juan, les pidió limosna.4Pedro, con Juan a su lado, se quedó mirándolo y le dijo: «Míranos».5Clavó los ojos en ellos, esperando que le darían algo.6Pero Pedro le dijo: «No tengo plata ni oro, pero te doy lo que tengo: en nombre de Jesucristo Nazareno, levántate y anda».7Y agarrándolo de la mano derecha lo incorporó. Al instante se le fortalecieron los pies y los tobillos,8se puso en pie de un salto, echó a andar y entró con ellos en el templo por su pie, dando brincos y alabando a Dios.9Todo el pueblo lo vio andando y alabando a Dios,10y, al caer en la cuenta de que era el mismo que pedía limosna sentado en la puerta Hermosa del templo, quedaron estupefactos y desconcertados ante lo que le había sucedido.11Mientras el paralítico seguía aún con Pedro y Juan, todo el pueblo, asombrado, acudió corriendo al pórtico llamado de Salomón, donde estaban ellos.12Al verlo, Pedro dirigió la palabra a la gente: «Israelitas, ¿por qué os admiráis de esto? ¿Por qué nos miráis como si hubiéramos hecho andar a este con nuestro propio poder o virtud?13El Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús, al que vosotros entregasteis y de quien renegasteis ante Pilato, cuando había decidido soltarlo.14Vosotros renegasteis del Santo y del Justo, y pedisteis el indulto de un asesino;15matasteis al autor de la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertos, y nosotros somos testigos de ello.16Por la fe en su nombre, este, que veis aquí y que conocéis, ha recobrado el vigor por medio de su nombre; la fe que viene por medio de él le ha restituido completamente la salud, a la vista de todos vosotros.17Ahora bien, hermanos, sé que lo hicisteis por ignorancia, al igual que vuestras autoridades;18pero Dios cumplió de esta manera lo que había predicho por los profetas, que su Mesías tenía que padecer.19Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que se borren vuestros pecados;20para que vengan tiempos de consuelo de parte de Dios, y envíe a Jesús, el Mesías que os estaba destinado,21al que debe recibir el cielo hasta el tiempo de la restauración universal, de la que Dios habló desde antiguo por boca de sus santos profetas.22Moisés dijo: El Señor Dios vuestro hará surgir de entre vuestros hermanos un profeta como yo: escuchadle todo lo que os diga;23y quien no escuche a ese profeta será excluido del pueblo.24Y, desde Samuel en adelante, todos los profetas que hablaron anunciaron también estos días.25Vosotros sois los hijos de los profetas, los hijos de la alianza que hizo Dios con vuestros padres, cuando le dijo a Abrahán: “En tu descendencia serán bendecidas todas las familias de la tierra”.26Dios resucitó a su Siervo y os lo envía en primer lugar a vosotros para que os traiga la bendición, apartándoos a cada uno de vuestras maldades».