SCRUTATIO

Martes, 7 Julio 2026 - Sant´Edda ( Letture di oggi)

Juan 7


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1Después de estas cosas, recorría Jesús Galilea, pues no quería andar por Judea porque los judíos trataban de matarlo.2Se acercaba la fiesta judía de las Tiendas.3Le decían sus hermanos: «Sal de aquí y marcha a Judea para que también tus discípulos vean las obras que haces,4pues nadie obra nada en secreto, sino que busca estar a la luz pública. Si haces estas cosas, manifiéstate al mundo».5Y es que tampoco sus hermanos creían en él.6Jesús les dice: «Mi tiempo no ha llegado todavía, el vuestro está siempre dispuesto.7El mundo no puede odiaros a vosotros, a mí sí me odia porque doy testimonio contra él de que sus obras son malas.8Subid vosotros a la fiesta. Yo no subo a esta fiesta, porque mi tiempo no se ha cumplido todavía».9Después de decir estas cosas, permaneció en Galilea.10Una vez que sus hermanos se hubieron marchado a la fiesta, entonces subió él también, no abiertamente, sino a escondidas.11Los judíos lo buscaban en la fiesta y decían: «¿Dónde está?»,12y había muchos comentarios acerca de él entre las turbas. Unos decían: «Es bueno»; otros decían: «No, sino que engaña a la gente».13Pero nadie hablaba de él en público por miedo a los judíos.14A mitad de la fiesta, subió Jesús al templo y se puso a enseñar.15Los judíos preguntaban extrañados: «¿Cómo es este tan instruido si no ha estudiado?».16Jesús entonces les contestó: «Mi doctrina no es mía, sino del que me ha enviado;17el que esté dispuesto a hacer la voluntad de Dios podrá apreciar si mi doctrina viene de Dios o si hablo en mi nombre.18Quien habla en su propio nombre busca su propia gloria; en cambio, el que busca la gloria del que lo ha enviado, ese es veraz y en él no hay injusticia.19¿Acaso no os dio Moisés la ley, y ninguno de vosotros cumple la ley? ¿Por qué queréis matarme?».20Respondió la gente: «Tienes un demonio, ¿quién quiere matarte?».21Jesús les contestó: «He hecho una obra y todos os admiráis22por ello. Moisés os dio la circuncisión —aunque no es de Moisés, sino de los patriarcas— y vosotros circuncidáis a un hombre en sábado.23Si un hombre recibe la circuncisión en sábado para que no se quebrante la ley de Moisés, ¿por qué os enojáis contra mí porque he curado en sábado a un hombre enteramente?24No juzguéis según apariencia, sino juzgad según un juicio justo».25Entonces algunos que eran de Jerusalén dijeron: «¿No es este el que intentan matar?26Pues mirad cómo habla abiertamente, y no le dicen nada. ¿Será que los jefes se han convencido de que este es el Mesías?27Pero este sabemos de dónde viene, mientras que el Mesías, cuando llegue, nadie sabrá de dónde viene».28Entonces Jesús, mientras enseñaba en el templo, gritó: «A mí me conocéis, y conocéis de dónde vengo. Sin embargo, yo no vengo por mi cuenta, sino que el Verdadero es el que me envía; a ese vosotros no lo conocéis;29yo lo conozco, porque procedo de él y él me ha enviado».30Entonces intentaban agarrarlo; pero nadie le pudo echar mano, porque todavía no había llegado su hora.31De la gente, muchos creyeron en él y decían: «Cuando venga el Mesías, ¿acaso hará obras mayores que las que ha hecho este?».32Oyeron los fariseos que la gente comentaba estas cosas sobre él, y los sumos sacerdotes y los fariseos enviaron guardias para apresarlo.33Jesús dijo: «Todavía un poco de tiempo estoy con vosotros y después voy al que me ha enviado.34Me buscaréis y no me encontraréis, y donde yo estoy vosotros no podéis venir».35Decían los judíos unos a otros: «¿Adónde va a marchar este que no podamos encontrarlo? ¿Acaso va a marchar a la diáspora para instruir a los griegos?36¿Qué significa esta palabra que dijo: “Me buscaréis y no me encontraréis, y donde yo estoy no podéis venir vosotros”?».37El último día, el más solemne de la fiesta, Jesús en pie gritó: «El que tenga sed, que venga a mí y beba38el que cree en mí; como dice la Escritura: “de sus entrañas manarán ríos de agua viva”».39Dijo esto refiriéndose al Espíritu, que habían de recibir los que creyeran en él. Todavía no se había dado el Espíritu, porque Jesús no había sido glorificado.40Algunos de entre la gente, que habían oído los discursos de Jesús, decían: «Este es de verdad el profeta».41Otros decían: «Este es el Mesías». Pero otros decían: «¿Es que de Galilea va a venir el Mesías?42¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David, y de Belén, el pueblo de David?».43Y así surgió entre la gente una discordia por su causa.44Algunos querían prenderlo, pero nadie le puso la mano encima.45Los guardias del templo acudieron a los sumos sacerdotes y fariseos, y estos les dijeron: «¿Por qué no lo habéis traído?».46Los guardias respondieron: «Jamás ha hablado nadie como ese hombre».47Los fariseos les replicaron: «¿También vosotros os habéis dejado embaucar?48¿Hay algún jefe o fariseo que haya creído en él?49Esa gente que no entiende de la ley son unos malditos».50Nicodemo, el que había ido en otro tiempo a visitarlo y que era fariseo, les dijo:51«¿Acaso nuestra ley permite juzgar a nadie sin escucharlo primero y averiguar lo que ha hecho?».52Ellos le replicaron: «¿También tú eres galileo? Estudia y verás que de Galilea no salen profetas».53Y se volvieron cada uno a su casa.