SCRUTATIO

Martes, 7 Julio 2026 - Sant´Edda ( Letture di oggi)

Juan 3


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1Había un hombre del grupo de los fariseos llamado Nicodemo, jefe judío.2Este fue a ver a Jesús de noche y le dijo: «Rabí, sabemos que has venido de parte de Dios, como maestro; porque nadie puede hacer los signos que tú haces si Dios no está con él».3Jesús le contestó: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios».4Nicodemo le pregunta: «¿Cómo puede nacer un hombre siendo viejo? ¿Acaso puede por segunda vez entrar en el vientre de su madre y nacer?».5Jesús le contestó: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el reino de Dios.6Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu.7No te extrañes de que te haya dicho: “Tenéis que nacer de nuevo”;8el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu».9Nicodemo le preguntó: «¿Cómo puede suceder eso?».10Le contestó Jesús: «¿Tú eres maestro en Israel, y no lo entiendes?11En verdad, en verdad te digo: hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero no recibís nuestro testimonio.12Si os hablo de las cosas terrenas y no me creéis, ¿cómo creeréis si os hablo de las cosas celestiales?13Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.14Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre,15para que todo el que cree en él tenga vida eterna.16Porque tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.17Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.18El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.19Este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas.20Pues todo el que obra el mal detesta la luz, y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras.21En cambio, el que obra la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios».22Después de esto, fue Jesús con sus discípulos a Judea, se quedó allí con ellos y bautizaba.23También Juan estaba bautizando en Enón, cerca de Salín, porque había allí agua abundante; la gente acudía y se bautizaba.24A Juan todavía no le habían metido en la cárcel.25Se originó entonces una discusión entre un judío y los discípulos de Juan acerca de la purificación;26ellos fueron a Juan y le dijeron: «Rabí, el que estaba contigo en la otra orilla del Jordán, de quien tú has dado testimonio, ese está bautizando, y todo el mundo acude a él».27Contestó Juan: «Nadie puede tomarse algo para sí si no se lo dan desde el cielo.28Vosotros mismos sois testigos de que yo dije: “Yo no soy el Mesías, sino que he sido enviado delante de él”.29El que tiene la esposa es el esposo; en cambio, el amigo del esposo, que asiste y lo oye, se alegra con la voz del esposo; pues esta alegría mía está colmada.30Él tiene que crecer, y yo tengo que menguar.31El que viene de lo alto está por encima de todos. El que es de la tierra es de la tierra y habla de la tierra. El que viene del cielo está por encima de todos.32De lo que ha visto y ha oído da testimonio, y nadie acepta su testimonio.33El que acepta su testimonio certifica que Dios es veraz.34El que Dios envió habla las palabras de Dios, porque no da el Espíritu con medida.35El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano.36El que cree en el Hijo posee la vida eterna; el que no crea al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él».