SCRUTATIO

Miércoles, 8 Julio 2026 - Sant´Edda ( Letture di oggi)

Marcos 11


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1Cuando se acercaban a Jerusalén, por Betfagé y Betania, junto al monte de los Olivos, mandó a dos de sus discípulos,2diciéndoles: «Id a la aldea de enfrente y, en cuanto entréis, encontraréis un pollino atado, que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo.3Y si alguien os pregunta por qué lo hacéis, contestadle: “El Señor lo necesita, y lo devolverá pronto”».4Fueron y encontraron el pollino en la calle atado a una puerta; y lo soltaron.5Algunos de los presentes les preguntaron: «¿Qué hacéis desatando el pollino?».6Ellos les contestaron como había dicho Jesús; y se lo permitieron.7Llevaron el pollino, le echaron encima los mantos, y Jesús se montó.8Muchos alfombraron el camino con sus mantos, otros con ramas cortadas en el campo.9Los que iban delante y detrás, gritaban: «¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!10¡Bendito el reino que llega, el de nuestro padre David! ¡Hosanna en las alturas!».11Entró Jesús en Jerusalén, en el templo, lo estuvo observando todo y, como era ya tarde, salió hacia Betania con los Doce.12Al día siguiente, cuando salían de Betania, sintió hambre.13Vio de lejos una higuera con hojas, y se acercó para ver si encontraba algo; al llegar no encontró más que hojas, porque no era tiempo de higos.14Entonces le dijo: «Nunca jamás coma nadie frutos de ti». Los discípulos lo oyeron.15Llegaron a Jerusalén y, entrando en el templo, se puso a echar a los que vendían y compraban en el templo, volcando las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas.16Y no consentía a nadie transportar objetos por el templo.17Y los instruía diciendo: «¿No está escrito: “Mi casa será casa de oración para todos los pueblos”? Vosotros en cambio la habéis convertido en cueva de bandidos».18Se enteraron los sumos sacerdotes y los escribas y, como le tenían miedo, porque todo el mundo admiraba su enseñanza, buscaban una manera de acabar con él.19Cuando atardeció, salieron de la ciudad.20A la mañana siguiente, al pasar, vieron la higuera seca de raíz.21Pedro cayó en la cuenta y dijo a Jesús: «Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado».22Jesús contestó: «Tened fe en Dios.23En verdad os digo que si uno dice a este monte: “Quítate y arrójate al mar”, y no duda en su corazón, sino que cree en que sucederá lo que dice, lo obtendrá.24Por eso os digo: todo cuanto pidáis en la oración, creed que os lo han concedido y lo obtendréis.25Y cuando os pongáis a orar, perdonad lo que tengáis contra otros, para que también vuestro Padre del cielo os perdone vuestras culpas».26[«Mas si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos perdonará vuestras ofensas»]27Volvieron a Jerusalén y, mientras paseaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos,28y le decían: «¿Con qué autoridad haces esto? ¿Quién te ha dado semejante autoridad para hacer esto?».29Jesús les replicó: «Os voy a hacer una pregunta y, si me contestáis, os diré con qué autoridad hago esto.30El bautismo de Juan ¿era del cielo o de los hombres? Contestadme».31Se pusieron a deliberar: «Si decimos que es del cielo, dirá: “¿Y por qué no le habéis creído?”.32¿Pero cómo vamos a decir que es de los hombres?». (Temían a la gente, porque todo el mundo estaba convencido de que Juan era un profeta).33Y respondieron a Jesús: «No sabemos». Jesús les replicó: «Pues tampoco yo os digo con qué autoridad hago esto».