SCRUTATIO

Jueves, 9 Julio 2026 - Santa Veronica Giuliani ( Letture di oggi)

Ezequiel 23


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1Me fue dirigida esta palabra del Señor:2«Había una vez dos mujeres, hijas de una misma madre.3Se prostituyeron en Egipto cuando todavía eran muy jóvenes. Allí acariciaron sus pechos y palparon sus senos virginales.4La mayor se llamaba Oholá, y su hermana Oholibá. Tuve con ellas hijos e hijas. (Oholá es Samaría, y Oholibá Jerusalén).5Oholá se prostituyó cuando aún estaba conmigo: se apasionó por sus amantes asirios, sus vecinos,6vestidos de púrpura, gobernadores y oficiales, jóvenes apuestos, hábiles jinetes.7Concedió sus favores a la flor de los asirios, por los cuales se había apasionado, contaminándose con todos sus ídolos.8No renunció a su vida de prostitución, que había comenzado en Egipto cuando, siendo muy joven se acostaban con ella, y desahogando sobre ella su lujuria, avasallaron su virginidad.9Por eso la entregué en manos de sus amantes asirios, por quienes se había apasionado.10Ellos la expusieron desnuda, le arrebataron sus hijos e hijas, y a ella la mataron a espada. Su nombre se hizo famoso entre las mujeres por la sentencia que le habían aplicado.11Oholibá, su hermana, lo vio, pero su pasión fue aún más corrompida, y su vida de prostituta, peor que la de su hermana.12También se apasionó por los asirios, sus vecinos, gobernadores y oficiales, vestidos espléndidamente, hábiles jinetes, jóvenes apuestos todos ellos.13Yo vi que también ella se había manchado. Las dos iban por el mismo camino,14pero esta fue más lejos en su prostitución. Había visto hombres dibujados sobre los muros, imágenes de los caldeos, grabados en rojo,15ceñido el torso con cinturones, amplios turbantes en la cabeza, todos con aspecto de capitanes: eran imágenes de babilonios, cuya tierra de origen es Caldea.16Se apasionó por ellos, apenas los vio, y les envió mensajeros a Caldea.17Los babilonios acudieron a ella, al lecho de sus amores, y la mancharon con su fornicación. Una vez contaminada, se hastió de ellos.18Así manifestó su vida de prostituta y expuso su desnudez. Yo me aparté de ella, como me había apartado de su hermana.19Ella se prostituyó cada vez más y, añorando los días en que se prostituía en Egipto,20se apasionó otra vez por estos disolutos, de complexión de asnos y miembros de caballo.21Buscaste otra vez las obscenidades de tu juventud, cuando los egipcios avasallaron tu virginidad y palparon tus senos de doncella.22Por eso, Oholibá, esto dice el Señor Dios: “Yo incitaré contra ti a tus amantes, de los cuales te habías hastiado, y los conduciré contra ti de todas partes,23a los babilonios y a todos los caldeos, a los habitantes de Pecod y Soa y Coa, a todos los asirios, jóvenes apuestos, gobernadores y oficiales, aurigas y hábiles jinetes a caballo.24Del norte vienen contra ti, con carros y vehículos y con una multitud de naciones. De todas partes dispondrán contra ti sus paveses, adargas y yelmos. Yo expondré mi causa ante ellos, y ellos te juzgarán según sus leyes.25Desencadenaré mi rabia contra ti y te tratarán con furor: te cortarán la nariz y las orejas, y tu posteridad perecerá a espada. Te arrebatarán hijos e hijas, y lo que quede de ti será pasto del fuego.26Te despojarán de tus vestidos y te arrebatarán las joyas.27Pondré fin a tu libertinaje y a tu prostitución, que comenzaste en Egipto. No volverás a poner tus ojos en ellos, ni te acordarás de Egipto nunca más”.28Sí, esto dice el Señor Dios: “Yo te pongo en mano de los que aborreces, de los cuales te habías hastiado.29Ellos te tratarán con odio, te quitarán cuanto ganaste y te abandonarán desnuda y llena de ignominia. Al desnudo quedarán tus prostituciones. Tu libertinaje y tu vida de prostituta30te han acarreado todo esto. Al prostituirte con las naciones te has contaminado con sus ídolos.31Caminaste por la senda de tu hermana, por eso pondré su copa en tus manos”.32Esto dice el Señor Dios: “Beberás la copa de tu hermana, profunda y ancha, de gran capacidad: serás objeto de burla e irrisión.33Te saciarás de embriaguez y de aflicción. Copa de horror y devastación es la copa de Samaría, tu hermana.34La beberás, la apurarás, morderás sus pedazos y te lacerarás los pechos, porque yo he hablado” —oráculo del Señor Dios—.35Por ello, así dice el Señor Dios: “Porque me has olvidado y me has vuelto la espalda, carga también tú con tu libertinaje y tu prostitución”».36El Señor me dijo: «Hijo de hombre, juzga a Oholá y Oholibá y échales en cara sus acciones detestables.37Porque se han vuelto adúlteras y sus manos están llenas de sangre. Cometieron adulterio con sus ídolos y les han ofrecido como comida los hijos que me habían dado.38Han llegado a profanar mi santuario y violar mis sábados.39Después de haber inmolado a sus hijos ante sus ídolos, el mismo día entraban en mi santuario para profanarlo. Eso han hecho en mi templo.40Hicieron venir hombres de lejos, les enviaban un mensajero y ellos acudían. Para ellos te bañabas, te pintabas los ojos y te engalanabas con joyas.41Te reclinabas en un lecho suntuoso; delante de ti, una mesa aparejada, con mi incienso y mi perfume.42Se oía el rumor de una multitud en fiesta y, junto a ellos, hombres venidos del desierto que colocaban pulseras en sus manos y una magnífica corona en sus cabezas.43Yo dije de la ciudad consumida en adulterio: ¿Continuará todavía con sus prostituciones?44Como quien acude a una prostituta, así se acercaban a Oholá y Oholibá, mujeres depravadas.45Pero hombres justos las juzgarán como se juzga a las adúlteras y homicidas. Porque son adúlteras y sus manos están llenas de sangre.46Esto dice el Señor Dios: “Convoca una asamblea contra ellas y entrégalas al terror y al pillaje.47Que la asamblea las lapide y las descuarticen con espadas; que maten a sus hijos e hijas y que prendan fuego a sus casas.48Así pondré fin al libertinaje de esta tierra. Las mujeres escarmentarán y no imitarán vuestro libertinaje.49Os harán responsables de vuestro libertinaje, cargaréis con vuestros pecados de idolatría, y sabréis que yo soy el Señor Dios”».