SCRUTATIO

Martes, 7 Julio 2026 - Santa Maria Goretti ( Letture di oggi)

Ezequiel 10


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1Sobre la plataforma que estaba por encima de la cabeza de los querubines vi una especie de zafiro en forma de trono que sobresalía por encima de ellos.2El Señor dijo al hombre vestido de lino: «Métete entre las ruedas que están debajo del querubín, llena tus palmas con brasas ardientes de las que hay entre los querubines y espárcelas sobre la ciudad». Lo vi entrar.3Los querubines estaban del lado derecho del templo y la nube llenaba el atrio interior.4La Gloria del Señor se elevó de sobre el querubín hacia el umbral del templo; la nube llenó el templo y el esplendor de la Gloria del Señor llenó el atrio.5El ruido de las alas de los querubines se escuchaba hasta el atrio exterior: era como la voz del Todopoderoso cuando habla.6Cuando el Señor ordenó al hombre vestido de lino que tomara el fuego de entre las ruedas, de entre los querubines,él fue y se quedó en pie junto a una rueda.7El querubín extendió su mano entre los querubines hacia el fuego, que estaba entre los querubines, lo tomó y lo echó en las palmas del hombre vestido de lino. Este lo tomó y se marchó.8Los querubines parecían tener como manos humanas debajo de las alas.9Vi cuatro ruedas junto a los querubines, una rueda junto a cada querubín. Las ruedas tenían el aspecto de crisólito resplandeciente.10Las cuatro tenían el mismo aspecto, como si una rueda estuviera dentro de la otra.11Cuando se ponían en movimiento podían rodar en las cuatro direcciones sin necesidad de volverse. Todas se movían en la dirección de la primera.12Todo el cuerpo de los querubines, espalda, manos y alas, y también las cuatro ruedas, estaban llenos de ojos todo alrededor.13Oí que a las ruedas las llamaban «torbellino».14Cada querubín tenía cuatro rostros: el primero de querubín, el segundo de hombre, el tercero de león, y el cuarto de águila.15Los querubines se elevaron. Eran los mismos seres que yo había visto junto al río Quebar.16Cuando avanzaban los querubines, avanzaban las ruedas a su lado, y cuando los querubines extendían sus alas para elevarse de la tierra, las ruedas no se apartaban de su lado.17Cuando ellos se detenían, se detenían también ellas, y cuando ellos se elevaban, se elevaban ellas juntamente, pues el espíritu de los seres vivientes estaba en ellas.18La Gloria del Señor salió levantándose del umbral del templo y se colocó sobre los querubines.19Los querubines desplegaron sus alas y se elevaron sobre la tierra ante mis ojos. Junto con ellos partieron también las ruedas y se detuvieron a la entrada de la puerta oriental del templo del Señor. La Gloria del Dios de Israel estaba por encima de ellos.20Eran los mismos seres que había visto bajo el Dios de Israel junto al río Quebar, y comprendí que eran querubines.21Cada uno tenía cuatro rostros y cuatro alas, y bajo las alas una especie de mano humana.22El aspecto de sus rostros era el de los rostros que había visto junto al río Quebar. Todos ellos iban de frente.