SCRUTATIO

Martes, 7 Julio 2026 - Sant´Edda ( Letture di oggi)

Ezequiel 18


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1Me fue dirigida esta palabra del Señor:2«¿Por qué andáis repitiendo este refrán en la tierra de Israel?: “Los padres comieron agraces y los hijos tuvieron dentera”.3Por mi vida —oráculo del Señor Dios— que nadie volverá a repetir ese refrán en Israel,4porque todas las vidas son mías: la vida del padre como la del hijo. El que peque, ese morirá.5Si un hombre es inocente y se comporta recta y justamente;6si no come en los montes ni levanta sus ojos a los ídolos de la casa de Israel; si no deshonra a la mujer de su prójimo ni se une a su mujer durante la menstruación;7si no oprime a nadie, si devuelve la prenda empeñada; si no despoja a nadie de lo suyo, si da de su pan al hambriento y viste al desnudo;8si no presta con usura ni acepta intereses; si se mantiene lejos de la injusticia y aplica con equidad el derecho entre las personas;9si se comporta según mis preceptos y observa mis leyes, cumpliéndolas fielmente: ese hombre es justo, y ciertamente vivirá —oráculo del Señor Dios—.10Si ese hombre engendra un hijo violento y sanguinario, que comete contra su prójimo alguna de estas malas acciones11(que su padre no había cometido), que participa en los montes en las comidas y deshonra a la mujer de su prójimo,12oprime al indigente y al pobre, roba, no devuelve la prenda empeñada, honra a los ídolos y comete acciones detestables,13presta con usura y acepta intereses, ciertamente no vivirá. Por haber cometido todas esas acciones detestables, morirá irremediablemente y será responsable de su propia muerte.14Pero si a su vez este hombre engendra un hijo que, habiendo visto todos los pecados cometidos por su padre, no los comete,15no come en los montes ni levanta sus ojos a los ídolos de la casa de Israel; si no deshonra a la mujer de su prójimo,16ni oprime a nadie, ni toma una prenda empeñada; si no despoja a nadie, da de su pan al hambriento y viste al desnudo;17si no participa en la opresión, ni acepta usura ni intereses, cumple con las leyes y se comporta según mis preceptos, él no morirá por la culpa de su padre. Ciertamente vivirá.18Pero su padre, que había oprimido y despojado al prójimo, y no hizo el bien en su pueblo, él sí morirá por su propia culpa.19Vosotros diréis: “¿Por qué no carga el hijo con la culpa de su padre?”. Por lo siguiente: porque el hijo ha cumplido con el derecho y la justicia, ha observado todos mis preceptos y los ha puesto en práctica; por ello, ciertamente vivirá.20El que peca es el que morirá; el hijo no cargará con la culpa del padre, ni el padre cargará con la culpa del hijo. El inocente será tratado conforme a su inocencia, el malvado conforme a su maldad.21Si el malvado se convierte de todos los pecados cometidos y observa todos mis preceptos, practica el derecho y la justicia, ciertamente vivirá y no morirá.22No se tendrán en cuenta los delitos cometidos; por la justicia que ha practicado, vivirá.23¿Acaso quiero yo la muerte del malvado —oráculo del Señor Dios—, y no que se convierta de su conducta y viva?24Si el inocente se aparta de su inocencia y comete maldades, como las acciones detestables del malvado, ¿acaso podrá vivir? No se tendrán en cuenta sus obras justas. Por el mal que hizo y por el pecado cometido, morirá.25Insistís: “No es justo el proceder del Señor”. Escuchad, casa de Israel: ¿Es injusto mi proceder? ¿No es más bien vuestro proceder el que es injusto?26Cuando el inocente se aparta de su inocencia, comete la maldad y muere, muere por la maldad que cometió.27Y cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él salva su propia vida.28Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá.29La casa de Israel anda diciendo: “No es justo el proceder del Señor”. ¿Es injusto mi proceder, casa de Israel? ¿No es más bien vuestro proceder el que es injusto?30Pues bien, os juzgaré, a cada uno según su proceder, casa de Israel —oráculo del Señor Dios—. Arrepentíos y convertíos de vuestros delitos, y no tropezaréis en vuestra culpa.31Apartad de vosotros los delitos que habéis cometido, renovad vuestro corazón y vuestro espíritu. ¿Por qué habríais de morir, casa de Israel?32Yo no me complazco en la muerte de nadie —oráculo del Señor Dios—. Convertíos y viviréis».