SCRUTATIO

Viernes, 10 Julio 2026 - Santa Vittoria ( Letture di oggi)

Salmos 73


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1Salmo de Asaf. |¡Qué bueno es Dios para el justo, | Dios para los limpios de corazón!2Pero yo por poco doy un mal paso, | casi resbalaron mis pisadas:3porque envidiaba a los perversos, | viendo prosperar a los malvados.4Para ellos no hay sinsabores, | están sanos y orondos;5no pasan las fatigas humanas, | ni sufren como los demás.6Por eso su collar es el orgullo, | y los cubre un vestido de violencia;7de las carnes les rezuma la maldad, | el corazón les rebosa de malas ideas.8Insultan y hablan mal, | y desde lo alto amenazan con la opresión.9Su boca se atreve con el cielo. | Y su lengua recorre la tierra.10Por eso se sientan en lo alto | y las aguas no los alcanzan.11Ellos dicen: «¿Es que Dios lo va a saber, | se va a enterar el Altísimo?».12Así son los malvados: | siempre seguros, acumulan riquezas.13Y dije: ¿para qué he limpiado yo mi corazón | y he lavado en la inocencia mis manos?14¿Para qué aguanto yo todo el día | y me corrijo cada mañana?15Si yo dijera: «Voy a hablar con ellos», | renegaría de la estirpe de tus hijos.16Meditaba yo para entenderlo, | porque me resultaba muy difícil.17Hasta que entré en el santuario de Dios, | y comprendí el destino de ellos.18Es verdad: los pones en el resbaladero, | los precipitas en la ruina.19En un momento causan horror, | y acaban consumidos de espanto.20Como un sueño al despertar, Señor, | al despertarte desprecias sus sombras.21Cuando mi corazón se agriaba | y me punzaba mi interior,22yo era un necio y un ignorante, | yo era un animal ante ti.23Pero yo siempre estaré contigo, | tú agarrarás mi mano derecha;24me guías según tus planes, | y después me recibirás en la gloria.25¿No te tengo a ti en el cielo? | Y contigo, ¿qué me importa la tierra?26Se consumen mi corazón y mi carne; | pero Dios es la roca de mi corazón y mi lote perpetuo.27Sí: los que se alejan de ti se pierden; | tú destruyes a los que te son infieles.28Para mí lo bueno es estar junto a Dios, | hacer del Señor Dios mi refugio, | y contar todas tus acciones | en las puertas de Sión.