SCRUTATIO

Miércoles, 8 Julio 2026 - Santi Aquila e Priscilla ( Letture di oggi)

Job 24


font

1Si el Todopoderoso dispone de tiempos de juicio, | ¿por qué sus amigos no pueden preverlos?2Hay gente que remueve linderos, | roban rebaños y los apacientan;3se llevan el burro del huérfano, | y en prenda el buey de la viuda;4echan del camino a los necesitados, | los pobres del país se esconden.5Hay otros que, igual que los onagros, | viajeros de la estepa, | madrugan e inician su tarea, | en busca de la presa: | la estepa alimenta a sus crías.6Recogen forraje en el campo, | rebuscan en la viña del malvado;7pasan la noche desnudos, | sin nada de ropa que ponerse, | sin cobertor, a merced del frío.8La lluvia del monte los empapa; | sin refugio, se agarran a las rocas.9Hay quien arranca al huérfano del pecho de su madre | y toma en prenda al hijo del pobre.10Andan desnudos, sin ropa; | hambrientos, acarrean gavillas.11Prensan aceite en el molino; | sedientos, pisan en el lagar.12Moribundos gimen en la ciudad, | ¡gritos de socorro de los heridos! | Pero Dios nada malo ve en ello.13Otros son rebeldes a la luz: | desconocen sus caminos, | no frecuentan sus senderos.14El asesino se levanta con el alba | para matar a pobres e indigentes; | por la noche se dedica a robar.15El adúltero acecha entre dos luces, | y piensa: “No hay ojo que me vea”, | pues lleva embozado su rostro.16De noche irrumpen en casas, | de día se cierran en ellas; | no saben lo que es la luz.17Para ellos la mañana es tiniebla, | habituados al terror de la noche.18Son broza arrastrada por el agua, | su heredad es maldita en la tierra, | nadie toma el sendero de su viña.19Sequía y calor derriten la nieve, | y el Abismo se lleva a los pecadores.20El seno materno los olvida, | los gusanos los encuentran sabrosos; | nunca serán recordados. | ¡Y se tala como un árbol la injusticia!21Viven de la estéril que no concebía | y privan de bienes a la viuda.22Aunque siga el poderoso en el poder, | aunque medre, su vida es inestable;23Dios puede hacer que se sienta seguro, | pero vigila todos sus pasos.24Se encumbra un momento y ya no existe; | se doblega como flor que se marchita, | se agosta lo mismo que una espiga.25Esto es así, ¿quién me desmentirá, | quitando valor a mis argumentos?».