| 1 ܘܟܰܕ ܪܛܶܢܘ ܗܘܰܘ ܥܰܡܳܐ. ܐܶܬܒܐܶܫ ܩܕܳܡ ܡܳܪܝܳܐ. ܘܰܫܡܰܥ ܡܳܪܝܳܐ ܘܶܐܬܚܰܡܰܬ ܪܽܘܓܙܶܗ. ܘܣܶܦܰܬ ܒܗܽܘܢ ܢܽܘܪܶܗ ܕܡܳܪܝܳܐ. ܘܶܐܟܰܠܬ ܒܰܚܕܳܖ̈ܶܝܗ̇ ܕܡܰܫܪܺܝܬܳܐ. | 1 Una vez, el pueblo se quejó amargamente delante del Señor. Cuando el Señor los oyó, se llenó de indignación. El fuego del Señor se encendió contra ellos y devoró el extremo del campamento. |
| 2 ܘܰܓܥܰܘ ܥܰܡܳܐ ܥܰܠ ܡܽܘܫܶܐ. ܘܨܰܠܺܝ ܡܽܘܫܶܐ ܩܕܳܡ ܡܳܪܝܳܐ. ܘܫܶܠܝܰܬ ܢܽܘܪܳܐ. | 2 El pueblo pidió auxilio a Moisés. Este intercedió ante el Señor, y se apagó el fuego. |
| 3 ܘܰܩܪܳܐ ܫܡܶܗ ܕܰܐܬܪܳܐ ܗܰܘ ܝܰܩܕܳܢܳܐ. ܡܶܛܽܠ ܕܣܶܦܰܬ ܒܗܽܘܢ ܢܽܘܪܶܗ ܕܡܳܪܝܳܐ. | 3 Aquel lugar fue llamado Taberá –que significa Incendio– porque allí se había encendido el fuego del Señor contra los israelitas. |
| 4 ܘܚܰܠܽܘܛܳܐ ܕܺܐܝܬ ܗܘܰܘ ܒܰܝܢܳܬܗܽܘܢ ܪܰܓܘ ܪܶܓܬܳܐ. ܘܰܗܦܰܟܘ ܐܰܒܟܺܝܘ ܐܳܦ ܠܰܒܢܰܝ̈ ܝܺܣܪܳܐܶܝܠ. ܘܳܐܡܪܺܝܢ. ܡܰܢ ܕܶܝܢ ܐܰܘܟܠܰܢ ܒܶܣܪܳܐ. | 4 La turba de los advenedizos que se habían mezclado con el pueblo se dejó llevar de la gula, y los israelitas se sentaron a llorar a gritos, diciendo: «¡Si al menos tuviéramos carne para comer! |
| 5 ܐܶܬܕܟܰܪܢ ܢܽܘ̈ܢܶܐ ܕܳܐܟܠܺܝܢ ܗܘܰܝܢ ܒܡܶܨܪܶܝܢ ܡܰܓܳܢ. ܘܰܩܛܰܝ̈ܳܐ ܘܦܰܛܺܝܚ̈ܶܐ ܘܟܰܖ̈ܳܬܳܐ. ܘܒܶܨ̈ܠܶܐ. ܘܬܽܘܡܳܐ. | 5 ¡Cómo recordamos los pescados que comíamos gratis en Egipto, y los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos! |
| 6 ܘܗܳܫܳܐ ܗܳܐ ܢܰܚܒܳܐ ܢܰܦܫܰܢ. ܘܠܰܝܬ ܡܶܕܶܡ. ܐܶܠܳܐ ܐܶܢ ܗܳܢܳܐ ܡܰܢܢܳܐ ܕܰܩܕܳܡ ܥܰܝ̈ܢܰܝܢ. | 6 ¡Ahora nuestras gargantas están resecas! ¡Estamos privados de todo, y nuestros ojos no ven nada más que el maná!». |
| 7 ܘܡܰܢܢܳܐ ܐܰܝܟ ܙܰܪܥܳܐ ܗܘܳܐ ܕܟܽܘܣܒܰܪܬܳܐ. ܘܥܰܝܢܶܗ ܐܰܝܟ ܥܰܝܢܳܐ ܕܒܶܪܽܘܠܚܳܐ. | 7 El maná se parecía a la semilla de cilantro y su color era semejante al del bedelio. |
| 8 ܘܡܶܬܟܰܪܟܺܝܢ ܥܰܡܳܐ ܘܠܳܩܛܺܝܢ ܠܶܗ. ܘܛܳܚܢܺܝܢ ܠܶܗ ܒܪܰܚܝܳܐ. ܘܕܳܩܺܝܢ ܠܶܗ ܒܰܡܕܳܟܬܳܐ ܘܰܡܒܰܫܠܺܝܢ ܠܶܗ ܒܩܶܕܪܳܐ. ܘܥܳܒܕܺܝܢ ܡܶܢܶܗ ܪܰܥܦܳܐ. ܘܗܳܘܶܐ ܛܰܥܡܶܗ ܐܰܝܟ ܛܰܥܡܳܐ ܕܠܺܝܫ ܒܡܶܫܚܳܐ. | 8 El pueblo tenía que ir a buscarlo; una vez recogido, lo trituraban con piedras de moler o lo machacaban en un mortero, lo cocían en una olla, y lo preparaban en forma de galletas. Su sabor era como el de un pastel apetitoso. |
| 9 ܘܡܳܐ ܕܢܳܚܶܬ ܛܰܠܳܐ ܥܰܠ ܡܰܫܪܺܝܬܳܐ ܒܠܺܠܝܳܐ. ܢܳܚܶܬ ܥܠܰܘܗܝ ܡܰܢܢܳܐ. | 9 De noche, cuando el rocío caía sobre el campamento, también caía el maná. |
| 10 ܘܰܫܡܰܥ ܡܽܘܫܶܐ ܠܥܰܡܳܐ ܟܰܕ ܒܳܟܶܝܢ ܒܫܰܖ̈ܒܳܬܗܽܘܢ. ܐ̱ܢܳܫ ܒܰܬܪܰܥ ܡܰܫܟܢܶܗ. ܘܶܐܬܚܰܡܰܬ ܪܽܘܓܙܶܗ ܕܡܳܪܝܳܐ. ܘܳܐܦ ܒܥܰܝܢܰܘ̈ܗܝ ܕܡܽܘܫܶܐ ܐܶܬܒܐܶܫ. | 10 Moisés oyó llorar al pueblo, que se había agrupado por familias, cada uno a la entrada de su carpa. El Señor se llenó de una gran indignación, pero Moisés, vivamente contrariado, |
| 11 ܘܶܐܡܰܪ ܡܽܘܫܶܐ ܠܡܳܪܝܳܐ. ܡܳܪܝ. ܠܡܳܢܳܐ ܐܰܒܐܶܫܬ ܠܥܰܒܕܳܟ. ܘܰܠܡܳܢܳܐ ܠܳܐ ܐܶܫܟܚܶܬ ܖ̈ܰܚܡܶܐ ܒܥܰܝ̈ܢܰܝܟ. ܕܰܐܪܡܺܝܬܳܝܗܝ ܥܠܰܝ ܟܽܠܶܗ ܛܰܥܢܶܗ ܕܥܰܡܳܐ ܗܳܢܳܐ. | 11 le dijo: «¿Por qué tratas tan duramente a tu servidor? ¿Por qué no has tenido compasión de mí, y me has cargado con el peso de todo este pueblo? |
| 12 ܕܰܠܡܳܐ ܐܶܢܳܐ ܒܛܶܢܬܶܗ ܠܗܳܢܳܐ ܟܽܠܶܗ ܥܰܡܳܐ ܐܰܘ ܕܰܠܡܳܐ ܐܶܢܳܐ ܝܺܠܶܕܬܶܗ. ܕܳܐܡܰܪ ܐܰܢ̱ܬ ܠܺܝ ܫܰܩܠܳܝܗܝ ܒܥܽܘܒܳܟ ܐܰܝܟ ܕܰܡܫܰܩܶܠ ܡܪܰܒܝܳܢܳܐ ܠܝܳܠܽܘܕܳܐ. ܠܰܐܪܥܳܐ ܕܺܝܡܰܝܬ ܠܰܐܒܳܗܰܝ̈ܗܽܘܢ. | 12 ¿Acaso he sido yo el que concibió a todo este pueblo, o el que lo dio a luz, para que me digas: «Llévalo en tu regazo, como la nodriza lleva a un niño de pecho, hasta la tierra que juraste dar a sus padres?» |
| 13 ܐܰܝܡܶܟܳܐ ܠܺܝ ܒܶܣܪܳܐ ܕܶܐܬܶܠ ܠܗܳܢܳܐ ܟܽܠܶܗ ܥܰܡܳܐ. ܕܒܳܟܶܝܢ ܥܠܰܝ. ܘܳܐܡܪܺܝܢ. ܗܰܒ ܠܰܢ ܒܶܣܪܳܐ ܕܢܶܐܟܽܘܠ. | 13 ¿De dónde voy a sacar carne para dar de comer a todos los que están llorando a mi lado y me dicen: «Danos carne para comer»? |
| 14 ܠܳܐ ܡܶܫܟܰܚ ܐ̱ܢܳܐ ܕܶܐܣܰܝܒܰܪ ܒܰܠܚܽܘܕܰܝ ܠܗܳܢܳܐ ܟܽܠܶܗ ܥܰܡܳܐ. ܡܶܛܽܠ ܕܥܰܫܺܝܢ ܗ̱ܘ ܡܶܢܝ. | 14 Yo solo no puedo soportar el peso de todo este pueblo: mis fuerzas no dan para tanto. |
| 15 ܐܶܢ ܗܳܟܰܢܳܐ ܥܳܒܶܕ ܐܰܢ̱ܬ ܠܺܝ. ܩܛܽܘܠܰܝܢܝ ܡܶܩܛܰܠ. ܐܶܢ ܐܶܫܟܚܶܬ ܖ̈ܰܚܡܶܐ ܒܥܰܝ̈ܢܰܝܟ. ܘܠܳܐ ܐܶܚܙܶܐ ܒܒܺܝܫܬܝ. | 15 Si me vas a seguir tratando de ese modo, mátame de una vez. Así me veré libre de mis males». |
| 16 ܘܶܐܡܰܪ ܡܳܪܝܳܐ ܠܡܽܘܫܶܐ. ܟܰܢܶܫ ܠܺܝ ܫܰܒܥܺܝܢ ܓܰܒܖ̈ܺܝܢ ܡܶܢ ܣܳܒ̈ܶܐ ܕܺܝܣܪܳܐܶܝܠ. ܐܰܝܠܶܝܢ ܕܝܳܕܰܥ ܐܰܢ̱ܬ ܕܗܶܢܽܘܢ ܐܶܢܽܘܢ ܖ̈ܺܝܫܰܘܗܝ ܕܥܰܡܳܐ ܘܣܳܦܖ̈ܰܘܗܝ. ܘܰܕܒܰܪ ܐܶܢܽܘܢ ܠܡܰܫܟܰܢ ܙܰܒܢܳܐ. ܘܢܶܬܛܰܝܒܽܘܢ ܬܰܡܳܢ ܥܰܡܳܟ. | 16 El Señor respondió a Moisés: «Reúneme a setenta de los ancianos de Israel –deberás estar seguro de que son realmente ancianos y escribas del pueblo– llévalos a la Carpa del Encuentro, y que permanezcan allí junto contigo. |
| 17 ܘܶܐܚܽܘܬ ܘܶܐܡܰܠܶܠ ܥܰܡܳܟ ܬܰܡܳܢ. ܘܶܐܒܨܽܘܪ ܡܶܢ ܪܽܘܚܳܐ ܕܰܥܠܰܝܟ ܘܶܐܣܺܝܡ ܥܠܰܝܗܽܘܢ. ܘܢܶܫܩܠܽܘܢ ܥܰܡܳܟ ܒܛܰܥܢܶܗ ܕܥܰܡܳܐ ܗܳܢܳܐ. ܘܠܳܐ ܬܶܫܩܽܘܠ ܐܰܢ̱ܬ ܒܰܠܚܽܘܕܰܝܟ. | 17 Yo bajaré hasta allí, te hablaré, y tomaré algo del espíritu que tú posees, para comunicárselo a ellos. Así podrán compartir contigo el peso de este pueblo, y no tendrás que soportarlo tú solo. |
| 18 ܘܶܐܡܰܪ ܡܽܘܫܶܐ ܠܥܰܡܳܐ. ܐܶܬܩܰܕܰܫܘ ܡܚܳܪ ܕܬܶܐܟܠܽܘܢ ܒܶܣܪܳܐ. ܡܶܛܽܠ ܕܰܒܟܰܝܬܽܘܢ ܩܕܳܡ ܡܳܪܝܳܐ ܘܶܐܡܰܪܬܽܘܢ. ܡܰܢ ܕܶܝܢ ܐܰܘܟܠܰܢ ܒܶܣܪܳܐ. ܡܶܛܽܠ ܕܛܳܒ ܗܘܳܐ ܠܰܢ ܒܡܶܨܪܶܝܢ. ܘܢܶܬܶܠ ܠܟܽܘܢ ܡܳܪܝܳܐ ܒܶܣܪܳܐ ܕܬܶܐܟܠܽܘܢ. | 18 También dirás al pueblo: Purifíquense para mañana y comerán carne. Ya que ustedes han llorado delante del Señor, diciendo: «¡Si al menos tuviéramos carne para comer! ¡Qué bien estábamos en Egipto!», el Señor les dará de comer carne. |
| 19 ܠܳܐ ܚܰܕ ܝܽܘܡ ܬܶܐܟܠܽܘܢܶܗ. ܘܠܳܐ ܬܪܶܝܢ ܝܰܘܡܺܝ̈ܢ. ܘܠܳܐ ܚܰܡܫܳܐ ܝܰܘܡܺܝ̈ܢ. ܘܳܐܦܠܳܐ ܥܶܣܪܳܐ ܝܰܘܡܺܝ̈ܢ. ܘܠܳܐ ܥܶܣܪܺܝܢ ܝܰܘܡܺܝ̈ܢ. | 19 Y no la comerán un día, ni dos, ni diez, ni veinte, |
| 20 ܥܕܰܡܳܐ ܠܺܝܪܰܚ ܝܰܘܡܺܝ̈ܢ ܬܶܐܟܠܽܘܢܶܗ. ܥܕܰܡܳܐ ܕܢܶܦܽܘܩ ܡܶܢ ܢܚܺܝܖ̈ܰܝܟܽܘܢ ܘܬܶܗܘܶܐ ܠܟܽܘܢ ܐܰܦܬܳܪܳܐ ܥܰܠ ܕܰܐܣܠܺܝܬܽܘܢ ܠܡܳܪܝܳܐ ܕܰܒܟܽܘܢ. ܘܰܒܟܰܝܬܽܘܢ ܩܕܳܡ ܡܳܪܝܳܐ ܘܶܐܡܰܪܬܽܘܢ. ܠܡܳܢܳܐ ܓܶܝܪ ܢܦܰܩܢ ܡܶܢ ܡܶܨܪܶܝܢ. | 20 sino un mes entero, hasta que se les salga por las narices y les provoque repugnancia. Porque han despreciado al Señor que está en medio de ustedes, y han llorado en su presencia, diciendo: «¿Para qué habremos salido de Egipto?». |
| 21 ܘܶܐܡܰܪ ܡܽܘܫܶܐ ܩܕܳܡ ܡܳܪܝܳܐ. ܫܶܬܡܳܐܐ ܐܰܠܦܺܝ̈ܢ ܓܰܒܪܳܐ ܖ̈ܶܓܠܳܝܶܐ. ܥܰܡܳܐ ܕܶܐܢܳܐ ܒܰܝܢܳܬܗܽܘܢ. ܘܰܐܢ̱ܬ ܐܶܡܰܪܬ ܕܒܶܣܪܳܐ ܐܶܬܶܠ ܠܗܽܘܢ. ܘܢܶܐܟܠܽܘܢ ܝܺܪܰܚ ܝܰܘܡܺܝ̈ܢ. | 21 Moisés dijo entonces: «El pueblo que me rodea está formado por seiscientos mil hombres de a pie, ¿y tú dices que le darás carne para comer un mes entero? |
| 22 ܐܶܢ ܥܳܢ̈ܳܐ ܘܬܰܘܖ̈ܶܐ ܡܶܬܢܰܟܣܺܝܢ ܠܗܽܘܢ. ܡܳܢܳܐ ܥܳܒܕܺܝܢ ܠܗܽܘܢ. ܘܶܐܢ ܟܽܠܗܽܘܢ ܢܽܘ̈ܢܶܐ ܕܝܰܡܳܐ ܡܶܬܬܨܺܝܕܺܝܢ ܠܗܽܘܢ. ܠܰܐܝܟܳܐ ܡܡܰܠܶܝܢ ܠܗܽܘܢ. | 22 Si se degollaran ovejas y vacas, ¿alcanzarían para todos? Y si se reunieran todos los peces del mar, ¿tendrían bastante?». |
| 23 ܘܶܐܡܰܪ ܡܳܪܝܳܐ ܠܡܽܘܫܶܐ. ܐܺܝܕܶܗ ܕܡܳܪܝܳܐ ܡܡܰܠܝܳܐ. ܗܳܫܳܐ ܬܶܚܙܶܐ ܐܶܢ ܗܳܘܝܳܐ ܡܶܠܰܬܝ ܐܰܘ ܠܳܐ. | 23 Pero el Señor respondió a Moisés: «¿Acaso hay límite para el poder del Señor? En seguida verás si lo que acabo de decirte se cumple o no». |
| 24 ܘܰܢܦܰܩ ܡܽܘܫܶܐ. ܘܶܐܡܰܪ ܠܥܰܡܳܐ ܦܶܬܓܳܡܰܘ̈ܗܝ ܕܡܳܪܝܳܐ. ܘܟܰܢܶܫ ܫܰܒܥܺܝܢ ܓܰܒܖ̈ܺܝܢ ܡܶܢ ܣܳܒ̈ܶܐ ܕܥܰܡܳܐ. ܘܰܐܩܺܝܡ ܐܶܢܽܘܢ ܚܕܳܖ̈ܰܘܗܝ ܕܡܰܫܟܢܳܐ. | 24 Moisés salió a comunicar al pueblo las palabras del Señor. Luego reunió a setenta hombres entre los ancianos del pueblo, y los hizo poner de pie alrededor de la Carpa. |
| 25 ܘܰܢܚܶܬ ܡܳܪܝܳܐ ܒܰܥܢܳܢܳܐ. ܘܡܰܠܶܠ ܥܰܡܶܗ. ܘܒܰܨܰܪ ܡܶܢ ܪܽܘܚܳܐ ܕܰܥܠܰܘܗܝ. ܘܝܰܗܒ ܥܰܠ ܫܰܒܥܺܝܢ ܓܰܒܖ̈ܺܝܢ ܣܳܒ̈ܶܐ. ܘܟܰܕ ܫܪܳܬ ܥܠܰܝܗܽܘܢ ܪܽܘܚܳܐ. ܐܶܬܢܰܒܺܝܘ ܘܠܳܐ ܐܰܘܣܶܦܘ. | 25 Entonces el Señor descendió en la nube y le habló a Moisés. Después tomó algo del espíritu que estaba sobre él y lo infundió a los setenta ancianos. Y apenas el espíritu se posó sobre ellos, comenzaron a hablar en éxtasis; pero después no volvieron a hacerlo. |
| 26 ܘܶܐܫܬܚܰܪܘ ܬܪܶܝܢ ܓܰܒܖ̈ܺܝܢ ܒܡܰܫܪܺܝܬܳܐ. ܫܡܶܗ ܕܚܰܕ ܐܶܠܕܳܕ. ܘܰܫܡܶܗ ܕܰܐ̱ܚܪܺܢܳܐ ܡܺܝܕܳܕ. ܘܰܫܪܳܬ ܥܠܰܝܗܽܘܢ ܪܽܘܚܳܐ. ܘܳܐܦ ܗܶܢܽܘܢ ܟܬܺܝܒܺܝܢ ܗܘܰܘ. ܘܠܳܐ ܐܶܬܰܘ ܠܡܰܫܟܢܳܐ. ܘܶܐܬܢܰܒܺܝܘ ܒܡܰܫܪܺܝܬܳܐ. | 26 Dos hombres –uno llamado Eldad y el otro Medad– se habían quedado en el campamento; y como figuraban entre los inscritos, el espíritu se posó sobre ellos, a pesar de que no habían ido a la Carpa. Y también ellos se pusieron a hablar en éxtasis. |
| 27 ܘܰܪܗܶܛ ܥܠܰܝܡܳܐ ܘܚܰܘܺܝ ܠܡܽܘܫܶܐ. ܘܶܐܡܰܪ ܠܶܗ. ܐܶܠܕܳܕ ܘܡܺܝܕܳܕ ܗܳܐ ܡܶܬܢܰܒܶܝܢ ܒܡܰܫܪܺܝܬܳܐ. | 27 Un muchacho vino corriendo y comunicó la noticia a Moisés, con estas palabras: «Eldad y Medad están profetizando en el campamento». |
| 28 ܘܰܥܢܳܐ ܗܽܘܫܳܥ ܒܰܪܢܽܘܢ. ܡܫܰܡܫܳܢܶܗ ܕܡܽܘܫܶܐ ܡܶܢ ܛܰܠܝܽܘܬܶܗ. ܘܶܐܡܰܪ ܠܶܗ. ܡܳܪܝ ܡܽܘܫܶܐ ܟܠܺܝ ܐܶܢܽܘܢ. | 28 Josué, hijo de Nun, que desde su juventud era ayudante de Moisés, intervino diciendo: «Moisés, señor mío, no se lo permitas». |
| 29 ܐܶܡܰܪ ܠܶܗ ܡܽܘܫܶܐ ܠܳܐ ܬܰܛܢܰܢܝ. ܡܰܢ ܕܶܝܢ ܥ̣ܒܰܕ ܟܽܠܶܗ ܥܰܡܶܗ ܕܡܳܪܝܳܐ ܢܒܺܝ̈ܶܐ. ܡܶܛܽܠ ܕܝܰܗܒ ܡܳܪܝܳܐ ܪܽܘܚܶܗ ܥܠܰܝܗܽܘܢ. | 29 Pero Moisés le respondió: «¿Acaso estás celoso a causa de mí? ¡Ojalá todos fueran profetas en el pueblo del Señor, porque él les infunde su espíritu!». |
| 30 ܘܥܰܠ ܡܽܘܫܶܐ ܠܡܰܫܪܺܝܬܳܐ ܗܽܘ ܘܣܳܒ̈ܶܐ. ܕܺܝܣܪܳܐܶܝܠ. | 30 Luego Moisés volvió a entrar en el campamento con todos los ancianos de Israel. |
| 31 ܘܪܽܘܚܳܐ ܫܶܩܠܰܬ ܡܶܢ ܩܕܳܡ ܡܳܪܝܳܐ. ܘܰܐܣܩܰܬ ܣܰܠܘܰܝ ܡܶܢ ܝܰܡܳܐ. ܘܰܐܪܡܝܰܬ ܥܰܠ ܡܰܫܪܺܝܬܳܐ. ܡܰܪܕܶܐ ܝܰܘܡܳܐ ܠܟܳܐ. ܘܡܰܪܕܶܐ ܝܰܘܡܳܐ ܠܟܳܐ. ܚܕܳܖ̈ܶܝܗ̇ ܕܡܰܫܪܺܝܬܳܐ. ܘܰܐܝܟ ܬܰܪܬܶܝܢ ܐܰܡܺܝ̈ܢ ܥܰܠ ܐܰܦܰܝ̈ ܐܰܪܥܳܐ. | 31 Entonces se levantó un viento enviado por el Señor, que trajo del mar una bandada de codornices y las precipitó sobre el campamento. Las codornices cubrieron toda la extensión de un día de camino, a uno y otro lado del campamento, hasta la altura de un metro sobre la superficie del suelo. |
| 32 ܘܩܳܡ ܥܰܡܳܐ ܟܽܠܶܗ ܐܺܝܡܳܡܳܐ ܗܰܘ. ܘܟܽܠܶܗ ܠܺܠܝܳܐ. ܘܟܽܠܶܗ ܐܺܝܡܳܡܳܐ ܕܒܳܬܪܶܗ. ܘܟܰܢܫܽܘܗ̇ ܠܣܰܠܘܰܝ. ܐܰܝܢܳܐ ܕܰܐܙܥܰܪ ܟܰܢܶܫ ܥܶܣܪܳܐ ܟܖ̈ܰܘܳܢ. ܘܰܫܛܰܚܘ ܠܗܽܘܢ ܡܰܫܛ̈ܚܶܐ ܚܕܳܖ̈ܶܝܗ̇ ܕܡܰܫܪܺܝܬܳܐ. | 32 El pueblo se puso a recoger codornices todo el día, toda la noche y todo el día siguiente. El que había recogido menos, tenía diez medidas de unos cuatrocientos cincuenta litros cada una. Y las esparcieron alrededor de todo el campamento. |
| 33 ܒܶܣܪܳܐ ܥܕܰܟܺܝܠ ܒܶܝܬ ܫܶܢܰܝ̈ܗܽܘܢ. ܘܥܰܕܠܳܐ ܥ̣ܒܰܪ ܬܩܶܦ ܪܽܘܓܙܶܗ ܕܡܳܪܝܳܐ ܥܰܠ ܥܰܡܳܐ. ܘܰܡ̣ܚܳܐ ܡܳܪܝܳܐ ܒܥܰܡܳܐ ܡܚܽܘܬܳܐ ܕܛܳܒ ܪܰܒܳܐ. | 33 La carne estaba todavía entre sus dientes, sin masticar, cuando la ira del Señor se encendió contra el pueblo, y el Señor lo castigó con una enorme mortandad. |
| 34 ܘܰܩܪܳܐ ܫܡܶܗ ܕܰܐܬܪܳܐ ܗܰܘ ܩܰܒܖ̈ܶܐ ܕܪܶܓܬܳܐ. ܡܶܛܽܠ ܕܬܰܡܳܢ ܩܒܰܪܘ ܠܥܰܡܳܐ ܕܪܰܓܘ ܪܶܓܬܳܐ. | 34 El lugar fue llamado Quibrot Hataavá –que significa Tumbas de la Gula– porque allí enterraron a la gente que se dejó llevar por la gula. |
| 35 ܘܡܶܢ ܩܰܒܖ̈ܶܐ ܕܪܶܓܬܳܐ ܫܩܰܠܘ ܥܰܡܳܐ ܠܚܶܨܪܽܘܬ. ܘܰܗܘܰܘ ܒܚܶܨܪܽܘܬ. | 35 Desde Quibrot Hataavá el pueblo siguió avanzando hasta Jaserot, y allí se detuvo. |