SCRUTATIO

Venerdi, 9 ottobre 2026 - Santa Pelagia ( Letture di oggi)

Livro de Judite 7


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Biblia Matos SoaresBiblia Sagrada
1 No dia seguinte Holofernes mandou marchar as suas tropas contra Betúlia1 Al día siguiente, Holofernes mandó a su ejército y a los aliados levantar el campamento, avanzar hacia Betulia, ocupar los pasos de la montaña e iniciar las hostilidades contra los hijos de Israel.
2 Os combatentes a pé eram cento e vinte mil, e os cavaleiros vinte e dois mil, sem contar os homens aptos para a guerra, que tinha aprisionado, e toda a juventude que tinha levado, à força, das províncias e das cidades.2 Aquel mismo día se pusieron en marcha todas las fuerzas, que sumaban ciento setenta mil infantes y doce mil jinetes, a los que se añadían los encargados de la intendencia y la gran muchedumbre que iba a pie con ellos.
3 Todos se prepararam, a um tempo, para combater contra os filhos de Israel, e avançaram pela encosta do monte até ao cume que olha para Dotain, desde o lugar chamado Belma até Quelmon, que está defronte de Estrelou.3 Acamparon en el valle cercano a Betulia, junto a la fuente, desplegándose a lo ancho desde Dotán hasta Belmáin, y a lo largo desde Betulia hasta Ciamón, que está enfrente de Esdrelón.
4 Os filhos de Israel, quando viram aquela multidão, lançaram-se por terra, cobrindo as suas cabeças de cinza, pedindo unânimemente ao Deus de Israel que fizesse brilhar sobre o seu povo a sua misericórdia.4 Los hijos de Israel, al ver semejante multitud, quedaron pasmados y se dijeron: «Estos arrasarán la tierra. Ni los montes más altos, ni valles, ni colinas podrán frenar su empuje».
5 Depois, tomando as suas armas de guerra, postaram-se nos lugares que davam acesso a atalhos, entre os montes, e estavam-nos ali guarnecendo de dia e de noite.5 Entonces cada cual tomó sus armas, encendieron hogueras en las torres y permanecieron toda la noche en guardia.
6 Holofernes, ao percorrer os arredores, achou que a fonte que corria para dentro (da cidade), era conduzida por meio dum aqueduto que estava da parte do meio-dia, fora da cidade. Ordenou que lhes fosse cortado o aqueduto.6 Al día siguiente, Holofernes hizo desfilar toda su caballería ante los hijos de Israel de Betulia.
7 Havia, contudo, fontes não longe dos muros, donde se via que os sitiados iam às furtadelas tirar (um pouco de) água, mais para aliviar um pouco a sede do que para beber.7 Inspeccionó los accesos a la ciudad, localizó las fuentes y las ocupó. Tras dejar allí varios destacamentos de soldados, volvió al lado de su ejército.
8 Os Amonitas e os Moabitas foram ter com Holofernes e disseram-lhe: Os filhos de Israel não confiam nem nas lanças nem nas frechas, mas os montes defendem-nos, e os outeiros escarpados fortificam-nos.8 Se acercaron entonces a él los jefes de los edomitas, de los moabitas y de toda la zona costera para decirle:
9 Portanto, para que tu os possas vencer sem combate, põe guardas às fontes, para não tirarem delas água ; sem desembainhares a espada, os malarás, ou, pelo menos, fatigados de sede, entregarão a sua cidade, a qual, por estar colocada sobre montes, julgam ser inexpugnável.9 «Escúchanos, señor, y no tendrás bajas en tu ejército.
10 Estas palavras agradaram a Holofernes e aos seus oficiais, e pôs cem homens de guarda ao redor de cada fonte.10 Esos hijos de Israel confían menos en sus armas que en la altura de las montañas en que viven, porque no es fácil llegar hasta las cumbres.
11 Feita esta guarda durante vinte dias, esgotaram-se as cisternas e depósitos de água a todos os moradores de Betúlia, de maneira que não havia dentro da cidade com que matar a sede nem um só dia, porque todos os dias se repartia ao povo a água por medida.11 Pues bien, señor, evita enfrentarte abiertamente a ellos y no perderás ni un solo hombre.
12 Então todos os homens e mulheres, jovens e meninos, foram juntos ter com Ozias, e todos a uma voz12 Quédate en el campamento, retén a tus hombres en sus emplazamientos y permítenos ocupar la fuente que mana al pie de la montaña,
13 lhe disseram: Deus seja juiz entre nós e ti, porque tu nos trouxestes estes males, não querendo tratar a paz com os Assírios; por isso nos entregou Deus nas suas mãos.13 pues de ella se abastecen todos los habitantes de Betulia. Cuando estén muertos de sed, te entregarán la ciudad. Nosotros y nuestra gente subiremos a las alturas de los montes cercanos y acamparemos allí, y vigilaremos que no salga nadie de la ciudad.
14 Por tal motivo não há quem nos socorra, quando aos seus olhos nos achamos abatidos pela sede e por grande miséria.14 Ellos, sus mujeres y sus hijos se consumirán de hambre y, sin necesidad de que la espada los alcance, caerán tendidos en las calles de la ciudad.
15 Agora, pois, manda ajuntar todos os que há na cidade, para que todos nós nos rendamos voluntariamente ao exército de Holofernes.15 Así les pagarás por haberse rebelado contra ti en vez de salir a recibirte en son de paz».
16 Com efeito, é melhor que, cativos, bendigamos ao Senhor, vivendo, do que morramos e sejamos o opróbrio de todos os homens, vendo morrer aos nossos olhos as nossas mulheres e os nossos filhos.16 Holofernes y sus oficiales aprobaron el plan, y él dio orden de que se llevara a efecto.
17 Tomando hoje por testemunhas o céu e a terra, assim como o Deus de nossos pais, o qual nos castiga segundo os nossos pecados, (pedimos-te) que entregues já a cidade nas mãos do exército de Holofernes, para que se abrevie o nosso fim, ao fio da espada, e não morramos lentamente pelo ardor da sede.17 Se pusieron en marcha los amonitas y con ellos cinco mil asirios; acamparon en el valle y ocuparon los manantiales y las fuentes de que se abastecían los hijos de Israel.
18 Tendo eles assim falado, levantou-se um grande pranto e alarido em todo o ajuntamento, e durante muitas horas clamaram, a uma voz, a Deus, dizendo:18 Los edomitas y amonitas acamparon en la montaña frente a Dotán y enviaron destacamentos hacia el sur y el este, frente a Egrébel, cerca de Cus, junto al torrente Mojmur. El resto del ejército de los asirios, que siguió acampado en la llanura, cubría toda su superficie. Sus tiendas y bagajes formaban un campamento muy extenso. La muchedumbre era inmensa.
19 Pecamos nós e os nossos pais, procedemos injustamente, cometemos a iniquidade.19 Entonces los hijos de Israel clamaron al Señor, su Dios. Al verse cercados por sus enemigos, sin posibilidad de retirada, cayeron en un profundo abatimiento.
20 Tu, que és piedoso, compadece-te de nós, ou (ao menos) castiga tu mesmo as nossas iniquidades e não entregues os que te bendizem a um povo que te não conhece,20 El ejército asirio, infantería, caballería y carros, mantuvo el cerco durante treinta y cuatro días. Los habitantes de Betulia, una vez agotadas las reservas de agua en los hogares
21 para que não se diga entre as nações: Onde está o seu Deus?21 y con las cisternas a punto de secarse, como el agua estaba racionada, no pudieron beber a satisfacción ni un solo día.
22 Quando, depois de cansados com estes clamores com estes prantos, ficaram em silêncio,22 Los niños languidecían; las mujeres y los jóvenes desfallecían de sed y caían extenuados por las calles y junto a las puertas de la ciudad.
23 levantando-se Ozias, banhado em lágrimas, disse; Tende bom ânimo, irmãos, e por estes cinco dias esperemos a misericórdia do Senhor.23 Entonces toda la población, jóvenes, mujeres y niños, acudieron a Ozías y a los jefes de la ciudad, gritando ante los ancianos:
24 Talvez se aplaque a sua ira e dê glória ao seu nome.24 «Que Dios sea nuestro juez. Nos habéis hecho mucho daño al negaros a un acuerdo con los asirios.
25 Mas se, passados estes cinco dias, nos não vier socorro, faremos o que vós dissestes.25 Ahora no contamos con nadie que nos ayude. Dios nos ha puesto en sus manos, para que, totalmente exhaustos, muramos de sed.
26 Llamadlos: que el ejército de Holofernes y toda su gente saqueen la ciudad.
27 Más vale que nos hagan prisioneros: seremos esclavos suyos, pero salvaremos la vida y no tendremos que ver cómo se nos mueren los pequeños y fallecen nuestras mujeres y nuestros hijos.
28 Os conjuramos por el cielo y la tierra, y por nuestro Dios, Señor de nuestros padres, que nos castiga por nuestros pecados y por los que ellos cometieron: haced lo que os proponemos».
29 Todos los reunidos estallaron en lamentos y clamaron al Señor Dios.
30 Ozías les dijo: «Tened confianza, hermanos. Resistamos cinco días más. En ese plazo, el Señor, nuestro Dios, volverá a mostrarnos su misericordia. No nos abandonará por siempre.
31 Pero si pasan esos días sin que recibamos ayuda, entonces haré lo que deseáis».
32 Mandó a los hombres que volvieran a sus puestos en las murallas y en las torres de la ciudad, y a las mujeres y los niños que se quedaran en casa. En toda la ciudad cundía el desaliento.