SCRUTATIO

Miércoles, 9 Septiembre 2026 - Natività Beata Vergine Maria ( Letture di oggi)

Salmos 19


font
Biblia SagradaVULGATA
1 Al Director. Salmo de David.1 In finem. Psalmus David.
2 El cielo proclama la gloria de Dios, | el firmamento pregona la obra de sus manos:2 Exaudiat te Dominus in die tribulationis ;
protegat te nomen Dei Jacob.
3 el día al día le pasa el mensaje, | la noche a la noche se lo susurra.3 Mittat tibi auxilium de sancto,
et de Sion tueatur te.
4 Sin que hablen, sin que pronuncien, | sin que resuene su voz,4 Memor sit omnis sacrificii tui,
et holocaustum tuum pingue fiat.
5 a toda la tierra alcanza su pregón | y hasta los límites del orbe su lenguaje. Allí le ha puesto su tienda al sol:5 Tribuat tibi secundum cor tuum,
et omne consilium tuum confirmet.
6 él sale como el esposo de su alcoba, | contento como un héroe, a recorrer su camino.6 Lætabimur in salutari tuo ;
et in nomine Dei nostri magnificabimur.
7 Asoma por un extremo del cielo, | y su órbita llega al otro extremo: | nada se libra de su calor.7 Impleat Dominus omnes petitiones tuas ;
nunc cognovi quoniam salvum fecit Dominus christum suum.
Exaudiet illum de cælo sancto suo,
in potentatibus salus dexteræ ejus.
8 La ley del Señor es perfecta | y es descanso del alma; | el precepto del Señor es fiel | e instruye a los ignorantes.8 Hi in curribus, et hi in equis ;
nos autem in nomine Domini Dei nostri invocabimus.
9 Los mandatos del Señor son rectos | y alegran el corazón; | la norma del Señor es límpida | y da luz a los ojos.9 Ipsi obligati sunt, et ceciderunt ;
nos autem surreximus, et erecti sumus.
10 El temor del Señor es puro | y eternamente estable; | los mandamientos del Señor son verdaderos | y enteramente justos.10 Domine, salvum fac regem,
et exaudi nos in die qua invocaverimus te.
11 Más preciosos que el oro, | más que el oro fino; | más dulces que la miel | de un panal que destila.
12 También tu siervo es instruido por ellos | y guardarlos comporta una gran recompensa.
13 ¿Quién conoce sus faltas? | Absuélveme de lo que se me oculta.
14 Preserva a tu siervo de la arrogancia, | para que no me domine: | así quedaré limpio e inocente | del gran pecado.
15 Que te agraden las palabras de mi boca, | y llegue a tu presencia el meditar de mi corazón, | Señor, Roca mía, Redentor mío.