SCRUTATIO

Miércoles, 8 Julio 2026 - Santi Aquila e Priscilla ( Letture di oggi)

1 Macabeos 4


font

1Gorgias emprendió la marcha de noche con cinco mil hombres y mil jinetes escogidos,2con la intención de caer sobre el campamento de los judíos y derrotarlos por sorpresa. Gente de la acrópolis de Jerusalén le servía de guía.3Pero lo supo Judas y salió él a su vez con sus guerreros para derrotar al ejército real que quedaba en Emaús,4mientras las tropas aún estaban dispersas fuera del campamento.5Gorgias llegó de noche al campamento de Judas y, al no encontrar a nadie, los estuvo buscando por los montes, pues decía: «Estos van huyendo de nosotros».6Al rayar el día, apareció Judas en la llanura con tres mil hombres. Solo que no tenían escudos ni espadas como hubiesen querido.7Cuando vieron el campamento de los gentiles fortificado, bien atrincherado, rodeado de la caballería y con tropas aguerridas,8Judas arengó a los suyos: «No temáis su número, ni su pujanza os acobarde.9Recordad cómo se salvaron nuestros antepasados en el mar Rojo, cuando el faraón los perseguía con su ejército.10Clamemos ahora al Cielo, a ver si tiene piedad de nosotros, recuerda la Alianza con nuestros padres y aplasta hoy este campamento ante nosotros.11Así todas las naciones reconocerán que hay quien rescata y salva a Israel».12Los extranjeros alzaron los ojos y, viendo a los judíos que venían contra ellos,13salieron del campamento dispuestos a luchar. Los soldados de Judas hicieron sonar la trompeta14y entraron en combate. Salieron derrotados los gentiles y huyeron hacia la llanura.15Todos los rezagados cayeron a filo de espada. Los de Judas los persiguieron hasta Guézer y hasta las llanuras de Idumea, Azoto y Yamnia; de ellos cayeron hasta tres mil hombres.16Judas regresó con su ejército de la persecución17y advirtió al pueblo: «Contened vuestros deseos de botín, que otra batalla nos amenaza;18Gorgias y su ejército se encuentran cerca de nosotros en los montes. Haced frente ahora a nuestros enemigos y combatid contra ellos; después podéis haceros con el botín tranquilamente».19Apenas había acabado Judas de hablar, cuando se dejó ver un destacamento que asomaba por el monte.20Al ver que los suyos habían huido y que el campamento había sido incendiado, como se lo daba a entender la humareda que divisaban,21se llenaron de temor; y observando además en la llanura al ejército de Judas dispuesto para el combate,22huyeron todos a la tierra de los filisteos.23Judas se volvió entonces al campamento para saquearlo. Recogieron mucho oro y plata, telas teñidas en púrpura roja y violeta, y muchas otras riquezas.24De regreso cantaban y bendecían al Cielo: «Porque es bueno, porque es eterno su amor».25En aquel día Israel experimentó una gran liberación.26Los extranjeros que habían podido escapar con vida se fueron a comunicar a Lisias todo lo que había ocurrido.27Al oírlos quedó consternado y abatido porque a Israel no le había sucedido lo que él quería ni las cosas habían salido como el rey se lo tenía ordenado.28Así que al año siguiente, Lisias reclutó sesenta mil hombres escogidos y cinco mil jinetes para combatir contra los judíos.29Llegaron a Idumea y acamparon en Bet Sur. Judas fue a su encuentro con diez mil hombres,30y cuando vio aquel poderoso ejército, oró diciendo: «Bendito eres, Salvador de Israel, que quebrantaste el ímpetu de aquel gigante por mano de tu siervo David y entregaste el campamento de los filisteos en manos de Jonatán, hijo de Saúl, y de su escudero.31Pon de la misma manera ese ejército en manos de tu pueblo Israel y queden avergonzados de sus infantes y de su caballería.32Infúndeles miedo, disuelve la confianza que ponen en su fuerza y queden abatidos con su derrota.33Hazles sucumbir bajo la espada de los que te aman y entonen himnos en tu alabanza todos los que conocen tu Nombre».34Lucharon cuerpo a cuerpo y cayeron unos cinco mil hombres del ejército de Lisias.35Al ver Lisias rotas sus líneas de combate y la intrepidez de los soldados de Judas, y cómo estaban resueltos a vivir o morir heroicamente, marchó a Antioquía para reclutar mercenarios con ánimo de presentarse de nuevo en Judea con fuerzas más numerosas.36Judas y sus hermanos propusieron: «Nuestros enemigos están vencidos; subamos, pues, a purificar el santuario y a restaurarlo».37Se reunió todo el ejército y subieron al monte Sión.38Cuando vieron el santuario desolado, el altar profanado, las puertas quemadas, la maleza crecida en los atrios como en un bosque o en un monte cualquiera, y las dependencias derruidas,39se rasgaron las vestiduras, hicieron gran duelo y se pusieron ceniza sobre sus cabezas.40Cayeron rostro en tierra y, a una señal dada por las trompetas, alzaron sus clamores al Cielo.41Judas dio orden a sus hombres de combatir a los de la acrópolis hasta terminar la purificación del santuario.42Luego eligió sacerdotes irreprochables, observantes de la ley,43que purificaron el santuario y arrojaron las piedras contaminadas a un lugar inmundo.44Deliberaron sobre lo que había de hacerse con el altar de los holocaustos que estaba profanado.45Con buen parecer acordaron demolerlo para que no fuese motivo de oprobio, dado que los gentiles lo habían contaminado. Así que demolieron el altar46y depositaron sus piedras en el monte del templo, en un lugar conveniente, hasta que surgiera un profeta que resolviera el caso.47Tomaron luego piedras sin tallar, como prescribía la ley, y construyeron un altar nuevo igual que el anterior.48Restauraron el santuario y el interior del edificio y consagraron los atrios.49Renovaron los utensilios sagrados y metieron en el santuario el candelabro, el altar del incienso y la mesa.50Quemaron incienso sobre el altar y encendieron las lámparas del candelabro para que iluminaran el santuario.51Cuando pusieron panes sobre la mesa y corrieron las cortinas, dieron fin a la obra que habían emprendido.52El año ciento cuarenta y ocho, el día veinticinco del mes noveno (es decir, casleu), todos madrugaron53para ofrecer un sacrificio, según la ley, en el nuevo altar de los holocaustos que habían reconstruido.54Precisamente en el aniversario del día en que lo habían profanado los gentiles, lo volvieron a consagrar, cantando himnos y tocando cítaras, laúdes y timbales.55Todo el pueblo se postró en tierra adorando y alabando al Cielo, que les había dado el triunfo.56Durante ocho días celebraron la consagración, ofreciendo con alegría holocaustos y sacrificios de comunión y de alabanza.57Decoraron la fachada del santuario con coronas de oro y escudos. Restauraron también el portal y las dependencias, poniéndoles puertas.58El pueblo celebró una gran fiesta, que invalidó la profanación de los gentiles.59Judas, con sus hermanos y toda la asamblea de Israel, determinó que se conmemorara anualmente la nueva consagración del altar con solemnes festejos, durante ocho días a partir del veinticinco del mes de casleu.60Por aquel tiempo, levantaron en torno al monte Sión altas murallas y sólidas torres, no fuera que otra vez se presentaran los gentiles y lo pisotearan como antes.61Judas puso allí una guarnición que lo defendiera. También fortificó Bet Sur para que el pueblo tuviese una fortaleza frente a Idumea.