SCRUTATIO

Viernes, 17 Julio 2026 - San Alessio ( Letture di oggi)

Salmos 44


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EL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOSBiblia Matos Soares
1 Del maestro de coro. De los hijos de Coré. Poema.

1 Ao mestre do coro. Segundo a melodia de "Os lírios". Dos filhos de Coré. Maskil. Canção de amor.
2 Oh Dios, nuestros padres nos contaron,

y por eso llegó a nuestros oídos,

la obra que hiciste antiguamente,

2 Saiu do meu coração uma palavra sublime: eu dedico ao rei este meu poema; a minha língua é (como) pena de ágil escriva.
3 con tu propia mano, cuando ellos vivían.

Tú expulsaste a las naciones

para plantarlos a ellos;

y para hacerlos crecer,

destruiste a los pueblos.

3 Ultrapassas em formosura os filhos dos homens, a graça derramou-se nos teus lábios: por isso te abençoou Deus para sempre.
4 No ocuparon la tierra con su espada

ni su brazo les obtuvo la victoria:

fue tu mano derecha y tu brazo,

fue la luz de tu rostro, porque los amabas.

4 Cinge a tua espada ao teu lado, ó (rei) poderosíssimo, tua gala e teu ornato!
5 Eras tú, mi Rey y mi Dios,

el que decidía las victorias de Jacob:

5 Avança triunfante em prol da fé e da justiça, e a tua dextra te ensine gloriosas façanhas.
6 con tu auxilio embestimos al enemigo

y en tu Nombre aplastamos al agresor.

6 As tuas setas são agudas, os povos submetem-se a ti, os inimigos do rei perdem o ânimo.
7 Porque yo no confiaba en mi arco

ni mi espada me dio la victoria:

7 O teu trono, ó Deus, subsistirá por todos os séculos; o ceptro do teu reino é um ceptro de equidade.
8 tú nos salvaste de nuestros enemigos

y confundiste a nuestros adversarios.

8 Amas a justiça e aborreces a iniquidade: por isso te ungiu Deus, o teu Deus, com óleo de alegria, de preferência aos teus companheiros.
9 Dios ha sido siempre nuestro orgullo:

damos gracias a tu Nombre eternamente.

9 (Perfume de) mirra, de aloés e cássia (exalam) as tuas vestes; dos palácios de marfim o som das cítaras te alegra.
10 Pero ahora nos rechazaste y humillaste:

dejaste de salir con nuestro ejército,

10 Filhas de reis saem ao teu encontro, a rainha está à tua dextra, ornada com ouro de Ofir.
11 nos hiciste retroceder ante el enemigo

y nuestros adversarios nos saquearon.

11 Escuta, ó filha, e vê, inclina o teu ouvido, e esquece-te do teu povo e da casa de teu pai.
12 Nos entregaste como ovejas al matadero

y nos dispersaste entre las naciones;

12 O rei desejará a tua beleza: ele é o teu Senhor, presta-lhe homenagem.
13 vendiste a tu pueblo por nada,

no sacaste gran provecho de su venta.

13 O povo de Tiro vem com presentes; o teu favor imploram os grandes do povo.
14 Nos expusiste a la burla de nuestros vecinos,

a la risa y al escarnio de los que nos rodean;

14 A filha do rei entra toda formosa; tecidos de ouro são os seus vestidos.
15 hiciste proverbial nuestra desgracia

y los pueblos nos hacen gestos de sarcasmo.

15 E apresentada ao rei coberta de recamadas vestes; as virgens que formam o seu séquito, suas companheiras, são-te conduzidas (ó rei).
16 Mi oprobio está siempre ante mí

y mi rostro se cubre de vergüenza,

16 São conduzidas com alegria e com regozijo, entram no palácio do rei.
17 por los gritos de desprecio y los insultos,

por el enemigo sediento de venganza.

17 Aos teus pais sucederão os teus filhos; estabelecê-los-às príncipes sobre toda a terra.
18 ¡Y todo esto nos ha sobrevenido

sin que nos hayamos olvidado de ti,

sin que hayamos traicionado tu alianza!

18 Recordarei o teu nome por todas as gerações; por isso os povos te louvarão pelos séculos dos séculos.
19 Nuestro corazón no se volvió atrás

ni nuestros pasos se desviaron de tu senda,

20 como para que nos aplastaras en un lugar desierto

y nos cubrieras de tinieblas.

21 Si hubiéramos olvidado el nombre de nuestro Dios

y recurrido a un dios extraño,

22 Dios lo habría advertido,

porque él conoce los secretos más profundos.

23 Por tu causa nos dan muerte sin cesar

y nos tratan como a ovejas que van al matadero.

24 ¡Despierta, Señor! ¿Por qué duermes?

¡Levántate, no nos rechaces para siempre!

25 ¿Por qué ocultas tu rostro

y te olvidas de nuestra desgracia y opresión?

26 Estamos hundidos en el polvo,

nuestro cuerpo está pegado a la tierra.

27 ¡Levántate, ven a socorrernos;

líbranos por tu misericordia!