SCRUTATIO

Miércoles, 8 Julio 2026 - Santi Aquila e Priscilla ( Letture di oggi)

Sabiduría 8


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1Se despliega con vigor de un confín a otro | y todo lo gobierna con acierto.2La amé y la busqué desde mi juventud | y la pretendí como esposa, | enamorado de su hermosura.3Su intimidad con Dios realza su nobleza, | pues el Señor de todas las cosas la ama.4Está iniciada en la ciencia de Dios | y es la que elige entre sus obras.5Si la riqueza es un bien deseable en la vida, | ¿hay mayor riqueza que la sabiduría, que lo realiza todo?6Y si la inteligencia es quien lo realiza, | ¿quién sino la sabiduría es artífice de cuanto existe?7Si alguien ama la justicia, las virtudes son fruto de sus afanes, | pues ella enseña templanza y prudencia, justicia y fortaleza: | para los hombres no hay nada en la vida más útil que esto.8Y si alguien desea una gran experiencia, | ella conoce el pasado y adivina el futuro, | conoce los dichos ingeniosos y la solución de los enigmas, | prevé de antemano signos y prodigios | y el desenlace de momentos y tiempos.9Así pues, decidí hacerla compañera de mi vida, | sabiendo que sería mi consejera en la dicha | y mi consuelo en las preocupaciones y la tristeza:10«Gracias a ella obtendré gloria entre la gente | y honor entre los ancianos, aunque sea joven.11En el juicio lucirá mi agudeza | y seré la admiración de los poderosos.12Si callo, esperarán a que hable, | si tomo la palabra, me prestarán atención | y si me alargo hablando, se llevarán la mano a la boca.13Gracias a ella alcanzaré la inmortalidad | y legaré a la posteridad un recuerdo imperecedero.14Gobernaré pueblos y someteré naciones,15soberanos terribles se asustarán al oír hablar de mí; | me mostraré bueno con el pueblo y valiente en la guerra.16Al volver a mi casa descansaré junto a ella, | pues su compañía no causa amargura | y su intimidad no entristece, sino que alegra y regocija».17Pensaba en estas cosas | y reflexionaba sobre ellas en mi corazón: | la inmortalidad consiste en emparentar con la sabiduría,18en su amistad se encuentra un noble deleite, | hay riqueza inagotable en el trabajo de sus manos, | prudencia en la asiduidad de su trato | y prestigio en la conversación con ella. | Así pensaba tratando de hacerla mía.19Era yo un muchacho de buen natural, | me tocó en suerte un alma buena,20o mejor dicho, siendo bueno, entré en un cuerpo sin tara.21Pero, al comprender que no la alcanzaría, si Dios no me la daba | —y ya era un signo de sensatez saber de quién procedía tal don—, | acudí al Señor y le supliqué, diciéndole de todo corazón: