SCRUTATIO

Martes, 1 Septiembre 2026 - Sant Egidio ( Letture di oggi)

Tobías 8


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Biblia SagradaEL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOS
1 Cuando terminaron de cenar y decidieron acostarse, acompañaron al joven hasta la habitación.1 Cuando terminaron de comer y beber, decidieron ir a costarse. Acompañaron al joven y lo hicieron entrar en la habitación.
2 Tobías, recordando lo que le había dicho Rafael, sacó de la bolsa el hígado y el corazón del pez y los arrojó en el brasero del incienso.2 Entonces Tobías se acordó de los consejos de Rafael, sacó de su bolsa el hígado y el corazón del pez y los colocó sobre el brasero de los perfumes.
3 El olor del pez expulsó al demonio, que huyó volando hasta la región de Egipto. Rafael salió inmediatamente tras él y lo retuvo allí, atado de pies y manos.3 El olor del pez alejó al demonio, y este huyó por el aire hacia las regiones de Egipto. Rafael lo persiguió, lo sujetó y lo encadenó al instante.
4 Cuando todos hubieron salido y cerrado la puerta de la habitación, Tobías se levantó de la cama y dijo a Sara: «Levántate, mujer. Vamos a rezar pidiendo a nuestro Señor que se apiade de nosotros y nos proteja».4 Mientras tanto, los padres habían salido de la habitación y cerraron la puerta. Tobías se levantó de la cama y dijo a Sara: «Levántate, hermana, y oremos para pedir al Señor que nos manifieste su misericordia y su salvación».
5 Ella se levantó, y comenzaron a suplicar la protección del Señor. Tobías oró así: «Bendito seas, Dios de nuestros padres, | y bendito tu nombre por siempre. | Que por siempre te alaben | los cielos y todas tus criaturas.5 Ella se levantó, y los dos se pusieron a orar para alcanzar la salvación. El comenzó así: «¡Bendito seas, Dios de nuestros padres, y bendito sea tu Nombre por todos los siglos de los siglos! ¡Que te bendigan los cielos y todas tus criaturas por todos los siglos!
6 Tú creaste a Adán y le diste | a Eva, su mujer, como ayuda y apoyo. | De ellos nació la estirpe humana. | Tú dijiste: “No es bueno que el hombre esté solo; | hagámosle una ayuda semejante a él”.6 Tú creaste a Adán e hiciste a Eva, su mujer, para que le sirviera de ayuda y de apoyo, y de ellos dos nació el género humano. Tú mismo dijiste: «No conviene que el hombre esté solo. Hagámosle una ayuda semejante a él».
7 Al casarme ahora con esta mujer, | no lo hago por impuro deseo, | sino con la mejor intención. | Ten misericordia de nosotros | y haz que lleguemos juntos a la vejez».7 Yo ahora tomo por esposa a esta hermana mía, no para satisfacer una pasión desordenada, sino para constituir un verdadero matrimonio. ¡Ten misericordia de ella y de mí, y concédenos llegar juntos a la vejez!».
8 Los dos dijeron: «Amén, amén».8 Ambos dijeron: «¡Amén, amén!»,
9 Y durmieron toda la noche. Ragüel se levantó y fue con sus criados a cavar una fosa,9 y se acostaron a dormir. Cuando Ragüel se levantó, llamó sus servidores y fue con ellos a cavar una fosa.
10 pues se dijo: «Es posible que haya perecido, y ello nos convierta en burla y escarnio para la gente».10 Porque había pensado: «No sea que Tobías haya muerto y nos expongamos a caer en el ridículo».
11 Cuando terminaron de cavar la fosa, Ragüel volvió a casa, llamó a su mujer11 Apenas terminaron de cavar la fosa, Ragüel volvió a la casa, llamó a su mujer
12 y le dijo: «Manda que vaya una criada a ver si está vivo. Si ha muerto, lo enterraremos sin que nadie se entere».12 y le dijo: «Manda a una de las sirvientas a la habitación, para ver si él está vivo. Así, si está muerto, lo enterraremos sin que nadie se entere».
13 Encendieron una lámpara, abrieron la puerta e hicieron entrar a la criada. Ella los encontró acostados, durmiendo los dos juntos.13 Mandaron adelante a la sirvienta, encendieron la lámpara y abrieron la puerta. Ella entró y los encontró a los dos juntos, profundamente dormidos.
14 Salió y les dijo: «Está vivo. No le ha pasado nada».14 Luego salió y les avisó: «Está vivo; no ha pasado nada malo».
15 Entonces Ragüel dio gracias al Dios del cielo: «Bendito seas, Dios, con toda verdad. | Que te bendigan todos los siglos.15 Entonces Ragüel bendijo al Dios del cielo, diciendo: «¡Bendito seas, Señor, con la más pura bendición! ¡Que te bendigan por todos los siglos!
16 Bendito seas por el gozo que me das: | no ha pasado lo que me temía, | y nos has mostrado tu gran misericordia.16 ¡Bendito seas por la alegría que me has dado! No ha sucedido lo que yo temía, sino que nos has tratado según tu gran misericordia.
17 Bendito seas por haberte compadecido | de estos dos hijos únicos. | Señor, derrama sobre ellos | tu misericordia y protección. | Concédeles larga vida | de amor y felicidad».17 ¡Bendito seas por haberte compadecido de estos dos hijos únicos! ¡Manifiéstales, Señor, tu misericordia y tu salvación, y concédeles una vida llena de alegría y de gracia!».
18 Después ordenó a los criados que cerraran la fosa antes del amanecer.18 Después Ragüel ordenó a sus servidores que rellenaran la fosa, antes que amaneciera.
19 Encargó a su mujer que cociera pan en abundancia. Él, por su parte, corrió al establo, tomó dos bueyes y cuatro carneros y mandó que los cocinaran. Así empezaron los preparativos.19 Luego dijo a su mujer que hiciera una hornada de pan, y él fue al establo, tomó dos bueyes y cuatro carneros, mandó cocinarlos y comenzaron los preparativos.
20 Entonces llamó a Tobías y le dijo: «Quédate aquí catorce días, comiendo y bebiendo conmigo y haciendo feliz a mi hija, que tanto ha sufrido.20 Hizo llamar a Tobías y le dijo: «Durante catorce días no te moverás de este lugar. Te quedarás, aquí, comiendo y bebiendo conmigo, y alegrando a mi hija que ha sufrido tanto.
21 Después tomarás la mitad de mis bienes y volverás felizmente a casa de tu padre. Cuando hayamos muerto mi mujer y yo, también la otra mitad será vuestra. ¡Ten confianza, hijo! Yo soy tu padre y Edna tu madre para siempre, como lo somos de tu mujer. ¡Ten confianza, hijo!».21 Después tomarás la mitad de mis bienes y volverás sano y salvo a la casa de tu padre. Cuando mi mujer y yo hayamos muerto, también recibirás la otra mitad. ¡Animo, hijo mío! Yo soy tu padre y Edna es tu madre. Desde ahora y para siempre, estamos unidos a ti lo mismo que a tu hermano. ¡Animo, hijo mío!».