SCRUTATIO

Martes, 1 Septiembre 2026 - Sant Egidio ( Letture di oggi)

Josué 5


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Biblia SagradaEL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOS
1 Cuando los reyes amorreos que habitaban al lado occidental del Jordán y los reyes cananeos que vivían en la región costera oyeron que el Señor había secado el agua del Jordán ante los hijos de Israel hasta que pasaron, desfalleció su corazón y les faltó el aliento para hacerles frente.1 Cuando todos los reyes de los amorreos que ocupaban la región situada al oeste del Jordán y todos los reyes de los cananeos que estaban junto al mar, oyeron que el Señor había secado las aguas del Jordán delante de los israelitas, hasta que ellos pasaron, su corazón desfalleció y nadie tuvo ánimo para oponerles resistencia.
2 En aquella ocasión dijo el Señor a Josué: «Hazte unos cuchillos de pedernal y vuelve a circuncidar (por segunda vez) a los hijos de Israel».2 En aquel tiempo, el Señor dijo a Josué: «Fabrícate unos cuchillos de piedra y vuelve a circuncidar a los israelitas».
3 Josué se hizo unos cuchillos de pedernal y circuncidó a los hijos de Israel en la colina de Aralot.3 Josué hizo entonces unos cuchillos de piedra y circuncidó a los israelitas en la Colina de los Prepucios.
4 Josué llevó a cabo esta circuncisión porque, después de la salida de Egipto, todos los varones que habían salido de Egipto, todos los guerreros, habían muerto por el camino, en el desierto.4 Los circuncidó por el siguiente motivo: toda la población que había salido de Egipto, los varones aptos para la guerra, habían muerto en el desierto durante la travesía, después de la salida de Egipto.
5 Toda la población que había salido de Egipto estaba circuncidada, pero los nacidos en el desierto, por el camino, después de la salida de Egipto, estaban sin circuncidar.5 Ahora bien, los que habían salido estaban circuncidados; pero los nacidos después de la salida de Egipto, durante la travesía del desierto, no lo estaban.
6 Porque los hijos de Israel anduvieron por el desierto cuarenta años, hasta que pereció toda la generación de guerreros salidos de Egipto. No obedecieron la voz del Señor y el Señor les uró que no les dejaría ver la tierra que había prometido a sus padres que nos la daría a nosotros, una tierra que mana leche y miel.6 Porque los israelitas anduvieron por el desierto durante cuarenta años, o sea, el tiempo suficiente para que desapareciera la nación entera, con los hombres aptos para la guerra que habían salido de Egipto. Como ellos no escucharon la voz del Señor, el Señor juró que no les dejaría ver la tierra que había prometido darnos, de acuerdo con el juramento que hizo a nuestros padres, esa tierra que mana leche y miel.
7 En su lugar puso el Señor a los hijos de aquellos; y estos son los que Josué circuncidó, porque estaban sin circuncidar, ya que no los habían circuncidado durante el viaje.7 Pero en lugar de ellos suscitó a sus hijos; y fue a estos a los que circuncidó Josué, ya que estaban incircuncisos porque no los habían circuncidado durante la travesía.
8 Cuando todos acabaron de circuncidarse, se quedaron en el campamento guardando reposo, hasta que se curaron.8 Cuando todo el pueblo fue circuncidado, se quedaron descansando en el campamento hasta que se curaron.
9 Entonces dijo el Señor a Josué: «Hoy os he quitado de encima el oprobio de Egipto». Por eso se llama aquel lugar Guilgal, hasta el día de hoy.9 Entonces el Señor dijo a Josué: «Hoy he quitado de encima de ustedes el oprobio de Egipto». Y aquel lugar se llamó Guilgal hasta el día de hoy.
10 Los hijos de Israel acamparon en Guilgal y celebraron allí la Pascua al atardecer del día catorce del mes, en la estepa de Jericó.10 Los israelitas acamparon en Guilgal, y el catorce del mes, por la tarde, celebraron la Pascua en la llanura de Jericó.
11 Al día siguiente a la Pascua, comieron ya de los productos de la tierra: ese día, panes ácimos y espigas tostadas.11 Al día siguiente de la Pascua, comieron de los productos del país –pan sin levadura y granos tostados– ese mismo día.
12 Y desde ese día en que comenzaron a comer de los productos de la tierra, cesó el maná. Los hijos de Israel ya no tuvieron maná, sino que ya aquel año comieron de la cosecha de la tierra de Canaán.12 El maná dejó de caer al día siguiente, cuando comieron los productos del país. Ya no hubo más maná para los israelitas, y aquel año comieron los frutos de la tierra de Canaán.
13 Sucedió que, estando ya cerca de Jericó, Josué alzó los ojos y vio a un hombre en pie frente a él, con la espada desenvainada en la mano. Josué se adelantó hacia él y le preguntó: «¿Eres de los nuestros o del enemigo?». Contestó aquel:13 Mientras Josué estaba cerca de Jericó, alzó los ojos y vio a un hombre que estaba de pie frente a él, con la espada desenvainada en su mano. Josué avanzó hacia él y le preguntó: «¿Eres de los nuestros o de nuestros enemigos?».
14 «No. Soy el general del ejército del Señor y acabo de llegar». Josué cayó rostro en tierra, adorándolo. Después le preguntó: «¿Qué manda mi señor a su siervo?».14 El respondió: «No, yo soy el jefe del ejército del Señor y ahora he venido». Josué cayó con el rostro en tierra, se postró y exclamó: «Señor, ¿qué tienes que decir a tu servidor?».
15 El general del ejército del Señor le contestó: «Quítate las sandalias de los pies, porque el lugar que pisas es sagrado». Josué lo hizo así.15 El jefe del ejército del Señor le respondió: «Quítate las sandalias de tus pies, porque el lugar donde estás parado es santo». Y Josué así lo hizo.