SCRUTATIO

Martes, 7 Julio 2026 - Santa Maria Goretti ( Letture di oggi)

Deuteronomio 15


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1Cada siete años harás la remisión.2Esta será la norma de la remisión: todo acreedor perdonará la deuda del préstamo hecho a su prójimo. No apremiará a su prójimo o hermano, pues ha sido proclamada la remisión del Señor.3Podrás apremiar al extranjero, pero lo que hayas prestado a tu hermano lo perdonarás.4En realidad, no habrá ningún pobre entre los tuyos —pues el Señor te colmará de bendiciones en la tierra que el Señor, tu Dios, va a darte en herencia para que la poseas—5a condición de que escuches atentamente la voz del Señor, tu Dios, observando y cumpliendo todo lo que yo te mando hoy.6Porque el Señor, tu Dios, te bendecirá, como te ha dicho: prestarás a muchas naciones, y no pedirás prestado; dominarás a muchas naciones, y no te dominarán.7Cuando haya entre los tuyos un pobre, entre tus hermanos, en una de tus ciudades, en la tierra que va a darte el Señor, tu Dios, no endurezcas tu corazón ni cierres tu mano a tu hermano pobre,8sino que le abrirás tu mano y le prestarás a la medida de su necesidad.9Guárdate de decir en tu corazón esta palabra mezquina: “Se acerca el año séptimo, año de la remisión”, mirando así con malos ojos a tu hermano pobre y no dándole nada, pues él gritará al Señor contra ti y tú incurrirás en delito.10Dale generosamente, sin que se sienta mal tu corazón por darle, pues por esa acción bendecirá el Señor, tu Dios, todas tus empresas y todas tus tareas.11Nunca dejará de haber pobres en la tierra; por eso, yo te mando: “Abre tu mano a tu hermano, al indigente, al pobre de tu tierra”.12Si tu hermano, hebreo o hebrea, se vende a ti, te servirá seis años, y al séptimo lo dejarás libre.13Cuando lo dejes libre, no lo despaches con las manos vacías.14Abastécele de bienes de tu rebaño, de tu era y tu lagar, le darás de aquello con que te ha bendecido el Señor tu Dios.15Recuerda que fuiste esclavo en la tierra de Egipto y que el Señor, tu Dios, te rescató. Por eso yo te mando hoy esto.16Pero si él te dice: “No quiero marcharme de tu lado” —porque te ama a ti y a tu familia, pues le iba bien contigo— ,17tomarás un punzón, agujerearás su oreja contra la puerta y será tu esclavo para siempre. Lo mismo harás con tu esclava.18No te parezca muy duro dejarlo libre, pues los seis años que te ha servido corresponden al doble del servicio de un jornalero. Y el Señor, tu Dios, te bendecirá en todo lo que hagas.19Todo primogénito macho que nazca de tu ganado mayor o menor lo consagrarás al Señor, tu Dios. No trabajarás con el primogénito de tu ganado mayor ni esquilarás el primogénito de tu ganado menor.20Lo comerás en presencia del Señor, tu Dios, año tras año, tú y tu familia, en el lugar que haya elegido el Señor.21Pero si tiene algún defecto, si es cojo o ciego o tiene cualquier otro defecto grave, no lo sacrificarás al Señor, tu Dios.22Lo comerás en tu ciudad, el puro y el impuro juntos, como si fuese gacela o ciervo.23Pero la sangre no la comerás, la derramarás por tierra como el agua.