SCRUTATIO

Martes, 7 Julio 2026 - Sant´Edda ( Letture di oggi)

Eclesiastés/Qohelet 5


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1Cuando lleves un asunto ante Dios, no tengas prisa en hablar ni tomes decisiones precipitadas. Dios está en el cielo y tú en la tierra: sean contadas tus palabras.2«El exceso de preocupaciones asoma en los sueños, el exceso de palabras descubre al necio».3Si haces una promesa a Dios, no tardes en cumplirla, pues Dios no se complace en las promesas necias: cumple lo que has prometido.4Más vale no hacer promesas que hacerlas y no cumplirlas.5No permitas que tu boca te haga culpable de nada, ni digas después al mensajero que lo hiciste sin darte cuenta. Dios podría irritarse al oírte y hacer fracasar tus planes.6Donde abundan los sueños, abundan las vanas ilusiones y la palabrería. Pero tú teme a Dios.7Si en el Estado ves oprimido al pobre y violados el derecho y la justicia, no te extrañes de tal situación, pues una autoridad tiene otra superior, y por encima de ellas se alza otra suprema;8y el interés del país en general sería este: un rey al servicio del campo.9Quien ama el dinero nunca se sacia; | quien ama la abundancia no le saca provecho. | También esto es vanidad.10Aumentan los bienes y aumentan los que los comen; | lo único que saca el dueño es verlo con sus ojos.11Duerme bien el obrero, coma mucho o coma poco; | al rico la hartura no le deja dormir.12He observado bajo el sol una grave dolencia: riquezas guardadas que perjudican al dueño.13En un mal negocio pierde sus riquezas, y el hijo que le nace se queda con las manos vacías.14Como salió del vientre de su madre, así partirá: desnudo; y nada se llevará de sus fatigas.15También esto es grave dolencia: tiene que irse igual que vino. ¿Y qué sacó de tanta fatiga? ¡Viento!16Toda su vida se consume entre tinieblas, disgustos, enfermedades y rabia.17Esta es mi conclusión: lo bueno y lo que aprovecha al hombre es comer, beber y regalarse en medio de sus fatigas y afanes bajo el sol, durante los pocos años que Dios le concede. Esa es su paga.18Además, si a un hombre le concede Dios bienes y riquezas y la capacidad de regalarse con ellos, de llevarse su porción y holgarse en medio de sus fatigas, eso sí que es don de Dios.19No pensará mucho en los años de su vida si Dios le concede alegría interior.