SCRUTATIO

Miércoles, 9 Septiembre 2026 - Natività Beata Vergine Maria ( Letture di oggi)

Esdras 5


font
Biblia SagradaEL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOS
1 El profeta Ageo y el profeta Zacarías, hijo de Idó, comenzaron a profetizar a los judíos que vivían en Judá y en Jerusalén en nombre del Dios de Israel, que velaba por ellos.1 Entonces el profeta Ageo y el profeta Zacarías, hijo de Idó, comenzaron a profetizar a los judíos de Judea y de Jerusalén, en nombre del Dios de Israel que velaba sobre ellos.
2 Zorobabel, hijo de Sealtiel, y Josué, hijo de Josadac, decidieron reanudar la reconstrucción del templo de Dios en Jerusalén. Los animaba la presencia de los profetas de Dios que estaban con ellos.2 Al oírlos, Zorobabel, hijo de Sealtiel, y Josué, hijo de Josadac, se decidieron a reanudar la construcción de la Casa de Dios que está en Jerusalén, acompañados por los profetas de Dios que los apoyaban.
3 Pero vinieron Tatenay, gobernador de Transeufratina, Satar Bosnay y sus consejeros y les dijeron: «¿Quién os ha autorizado la reconstrucción de este templo y la restauración de esta muralla?».3 En ese mismo tiempo, Tatnai, gobernador de la región de este lado del Eufrates, Setar Boznai y sus colegas fueron a verlos y les preguntaron: «¿Quién les dio la orden de edificar esta Casa y de restaurar este Santuario?».
4 Y añadieron: «¿Cómo se llaman los hombres que están construyendo este edificio?».4 Y añadieron: «¿Cómo se llaman los hombres que construyen este edificio?».
5 Pero los ojos de su Dios velaban por los ancianos de los judíos y no les obligaron a parar la obra hasta que llegase el informe a Darío y se recibiera su respuesta sobre este asunto.5 Pero Dios tenía puesta su mirada sobre los ancianos de los judíos, y no se los obligó a suspender los trabajos, hasta tanto se hiciera llegar un informe a Darío y se recibiera una respuesta oficial de este asunto.
6 Copia de la carta que Tatenay, gobernador de Transeufratina, Satar Bosnay y sus consejeros, los gobernantes del otro lado del río Éufrates, remitieron al rey Darío.6 Esta es la copia de la carta de Tatnai, gobernador de la región de este lado del Eufrates, Setar Boznai, y sus colegas, los legados de la región de este lado del Eufrates, enviaron al rey Darío.
7 El informe que le enviaron decía: «¡Al rey Darío, plenitud de paz!7 Ellos le enviaron un informe en estos términos: «Al rey Darío, pez.
8 Sepa el rey que hemos ido a la provincia de Judea y hemos visto que el templo del gran Dios está siendo reconstruido con piedras de sillería y sus paredes recubiertas de madera. La obra se va haciendo con esmero y avanza gracias a su trabajo.8 Sepa el rey que hemos ido a la provincia de Judá, a la Casa del gran Dios. Se la está reconstruyendo con bloques de piedra, y sus muros son revestidos de madera. El trabajo se hace con mucho empeño y adelanta rápidamente.
9 Preguntamos a los ancianos quién les había autorizado la reconstrucción del templo y la restauración de la muralla.9 Hemos interrogado a los ancianos, diciéndoles: «¿Quién les dio la orden de edificar esta Casa y de restaurar este Santuario?».
10 Además les pedimos sus nombres para comunicártelo y darte por escrito los nombres de las personas que están al frente de ellos.10 Además, les hemos preguntado cómo se llamaban, para hacértelo saber, y hemos consignado por escrito los hombres de los que están al frente.
11 Ellos nos respondieron: “Nosotros servimos al Dios del cielo y de la tierra; por eso estamos reconstruyendo el templo que fue proyectado hace muchos años y que un gran rey de Israel edificó y concluyó.11 Ellos nos respondieron: «Nosotros somos los servidores del Dios del cielo y de la tierra, y estamos reconstruyendo la Casa que fue construida hace ya muchos años. Un gran rey de Israel comenzó a construirla y la concluyó.
12 Pero nuestros padres irritaron al Dios del cielo, que los entregó en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, el caldeo, el cual destruyó este templo y deportó al pueblo a Babilonia.12 Pero nuestros padres irritaron al Dios del cielo, y él los entregó en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, el caldeo, que destruyó esta Casa y deportó al pueblo a Babilonia.
13 Pero el primer año de Ciro, rey de Babilonia, el rey Ciro promulgó un edicto autorizando la reconstrucción de este templo de Dios.13 Sin embargo, Ciro, rey de Babilonia, en el primer año de su reinado, autorizó la reconstrucción de esta Casa de Dios.
14 Además, el rey Ciro sacó del templo de Babilonia los utensilios de oro y plata del templo de Dios, que Nabucodonosor se había llevado del templo de Jerusalén para ponerlos en el templo de Babilonia, y se los entregó a un hombre llamado Sesbasar, a quien había nombrado gobernador,14 Además, el rey Ciro hizo retirar del templo de Babilonia los utensilios de oro y plata de la Casa de Dios, que Nabucodonosor había sacado del Templo de Jerusalén y llevado al de Babilonia. Luego esos utensilios fueron devueltos a un tal Sesbasar, al que el rey Ciro nombró comisionado.
15 con la siguiente orden: ‘Toma estos utensilios y llévalos al templo que está en Jerusalén, y que sea reconstruido el templo de Dios en el mismo sitio’.15 El les dijo: Toma estos utensilios, ve a depositarlos en el Templo de Jerusalén, y que la Casa de Dios sea reconstruida en el mismo sitio.
16 El tal Sesbasar vino y colocó los pilares del templo de Dios en Jerusalén, que desde entonces se está reconstruyendo y cuyas obras aún no han terminado”.16 Entonces vino Sesbasar y puso los cimientos de la Casa de Dios que está en Jerusalén; desde ese momento hasta ahora se ha continuado la construcción, pero todavía no se ha terminado».
17 Así pues, si le parece bien al rey, ordena que se consulten los archivos reales de Babilonia, para ver si es verdad que el rey Ciro autorizó la reconstrucción de este templo de Dios en Jerusalén. Y que después se nos envíe la decisión del monarca sobre este asunto».17 Ahora, si al rey le parece conveniente, que se investigue en los archivos reales de Babilonia si es verdad que el rey Ciro dio la orden de reconstruir esta Casa de Dios en Jerusalén. Luego, que el rey nos envíe su decisión acerca de este asunto.