SCRUTATIO

Martes, 7 Julio 2026 - Santa Maria Goretti ( Letture di oggi)

1 Reyes 22


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1Pasaron tres años en los que no hubo guerra entre Siria e Israel.2Al tercero, Josafat, rey de Judá, descendió a visitar al rey de Israel.3Este dijo a sus servidores: «Vosotros sabéis que Ramot de Galaad nos pertenece y, sin embargo, no hacemos nada por rescatarla de manos del rey de Siria»,4y preguntó a Josafat: «¿Vas a venir conmigo a la guerra contra Ramot de Galaad?». Josafat respondió al rey de Israel: «Yo haré como tú, mi pueblo como tu pueblo, mis caballos como tus caballos».5Josafat se dirigió al rey de Israel: «Consulta en este día la palabra del Señor».6El rey de Israel reunió a los profetas, unos cuatrocientos hombres, para consultarles: «¿He de ir a la guerra contra Ramot de Galaad o debo desistir?». Le respondieron: «Sube, porque el Señor la entregará en manos del rey».7Pero Josafat insistió: «¿No hay aquí todavía otro profeta del Señor al que hacer consulta?».8Y contestó el rey de Israel a Josafat: «Todavía hay un hombre para consultar al Señor por su medio, pero yo lo odio, pues no me profetiza el bien, sino el mal. Se trata de Miqueas, hijo de Jimlá». Josafat dijo: «No hable el rey de esta manera».9El rey de Israel llamó entonces a un eunuco y le ordenó: «Trae enseguida a Miqueas, hijo de Jimlá».10El rey de Israel y Josafat, rey de Judá, se hallaban sentados en sus tronos, vestidos con sus galas, en la era que se encuentra a la entrada de la puerta de Samaría, mientras todos los profetas profetizaban ante ellos.11Sedecías, hijo de Quenaaná, se había hecho unos cuernos de hierro y decía: «Así dice el Señor: “Embestirás con estos a los arameos hasta acabar con ellos”»;12y todos profetizaban del mismo modo diciendo: «Sube contra Ramot de Galaad, tendrás éxito. El Señor la entregará en manos del rey».13El mensajero que había ido a llamar a Miqueas le habló diciendo: «Los oráculos de los profetas a una voz son favorables al rey. Que tu oráculo sea como el de cualquiera de ellos y lo que anuncies favorable».14Respondió Miqueas: «¡Vive Dios que lo que el Señor me diga, eso anunciaré!».15Cuando llegó ante el rey, este le preguntó: «Miqueas, ¿hemos de marchar en guerra contra Ramot de Galaad o debemos desistir?». Le respondió: «Sube, tendrás éxito. El Señor la entregará en manos del rey».16Pero el rey le recriminó: «¿Cuántas veces he de hacerte jurar que no me digas sino solo la verdad en nombre del Señor?».17Entonces Miqueas dijo:«Veo a todo Israel en desbandada por los montes como rebaño sin pastor. Ha dicho el Señor: “No tienen señor. Cada cual regrese en paz a su casa”».18El rey de Israel se dirigió a Josafat diciendo: «¿No te dije que no me profetiza el bien sino el mal?».19Dijo entonces Miqueas: «Por todo ello, escucha la palabra del Señor: “He visto al Señor sentado en su trono, con todo el ejército de los cielos en pie junto a él, a derecha e izquierda”.20El Señor preguntó: “¿Quién engañará a Ajab para que suba y caiga en Ramot de Galaad?”; unos respondían una cosa y otros otra,21hasta que un espíritu se adelantó y de pie ante el Señor dijo: “Yo lo engañaré”. El Señor le preguntó: “¿De qué modo?”.22Le respondió: “Iré y me convertiré en espíritu de mentira en la boca de todos sus profetas”; el Señor dijo entonces: “Lo engañarás y lo vencerás. Ve y haz como dices”.23Así pues, porque el Señor ha predicho el mal contra ti, ha puesto un espíritu de mentira en la boca de todos estos profetas tuyos».24Se acercó Sedecías, hijo de Quenaaná, y, dándole una bofetada a Miqueas en la cara, le preguntó: «¿Por qué camino el espíritu del Señor ha pasado de mí para hablar contigo?».25Miqueas respondió: «Tú mismo lo verás en el día aquel, cuando trates de esconderte en la habitación más oculta».26Entonces el rey de Israel sentenció: «Prende a Miqueas y entrégalo a Amón, gobernador de la ciudad, y a Joás, hijo del rey,27a quienes dirás: “Así habla el rey: Meted a este en la cárcel y alimentadlo con pan y agua de prisión hasta que yo vuelva victorioso”»,28y Miqueas murmuró: «Si vuelves salvo, es que el Señor no ha hablado por mi boca».29El rey de Israel y Josafat, rey de Judá, subieron contra Ramot de Galaad.30El rey de Israel dijo a Josafat: «Voy a disfrazarme para entrar en combate, pero tú ponte tus vestiduras». El rey de Israel se disfrazó y entró en combate.31Ahora bien, el rey de Siria había ordenado a los jefes de los carros: «No ataquéis a chicos ni a grandes, sino solo al rey de Israel».32Cuando los jefes de los carros vieron a Josafat, dijeron: «Seguro que este es el rey de Israel», y lo rodearon para cargar sobre él, pero Josafat dio el grito33y, viendo los jefes de los carros que no era él el rey de Israel, dieron la vuelta para perseguirlo.34Entonces un hombre disparó su arco al azar e hirió al rey de Israel por entre las placas de la coraza, y dijo el rey a su auriga: «Me siento mal, da la vuelta a los caballos y sácame de la batalla».35Pero aquel día el combate se prolongó y el rey hubo de ser sostenido en pie en su carro frente a los arameos, hasta que murió al atardecer; la sangre de la herida corría por el fondo del carro.36Al caer el sol corrió un grito por el campamento: «¡Cada uno a su ciudad!, ¡cada uno a su herencia!37¡El rey ha muerto!». Condujeron al rey a Samaría y allí lo enterraron;38lavaron el carro junto a la alberca de Samaría y los perros lamieron su sangre y las prostitutas se bañaron en ella, según la palabra que el Señor pronunciara.39El resto de los hechos de Ajab, todo cuanto hizo —la casa de marfil que construyera y todas las ciudades que fortificó—, ¿no está escrito en el libro de los Anales de los Reyes de Israel?40Ajab se durmió con sus padres y le sucedió en el trono su hijo Ocozías.41En el año cuarto de Ajab, rey de Israel, Josafat, hijo de Asá, comenzó a reinar en Judá.42Tenía Josafat treinta y cinco años cuando inició su reinado y reinó veinticinco años en Jerusalén. Su madre se llamaba Azubá, hija de Siljí.43En todo siguió el camino de su padre, Asá, sin desviarse nada de él, haciendo lo recto a los ojos del Señor.44Mas no desaparecieron aún los lugares de culto, pues el pueblo continuaba sacrificando y quemando incienso en ellos.45Josafat mantuvo la paz con el rey de Israel.46El resto de los hechos de Josafat, la bravura que mostró, las guerras que sostuvo, ¿no está escrito en el libro de los Anales de los Reyes de Judá?47Barrió de la tierra a los consagrados a la prostitución que habían quedado en el país en los días de Asá su padre.48En su tiempo no hubo rey establecido en Edón; un virrey actuaba como tal.49Construyó Josafat una flota de Tarsis para ir a Ofir por oro, pero no fue, porque la flota naufragó en Esión Guéber.50Entonces Ocozías, hijo de Ajab, dijo a Josafat: «Que mis siervos naveguen junto a los tuyos en las mismas naves»; pero Josafat no aceptó.51Josafat se durmió con sus padres y lo enterraron con sus padres en la ciudad de su padre David. Luego le sucedió en el trono su hijo Jorán.52El año diecisiete de Josafat, rey de Judá, inició en Samaría su reinado Ocozías, hijo de Ajab, y dos años reinó sobre Israel.53Hizo lo malo a los ojos del Señor, persistiendo en el camino de su padre, en el de su madre y en el de Jeroboán, hijo de Nabat, quien hizo pecar a Israel.54Rindió culto a Baal, postrándose ante él, e irritó al Señor, Dios de Israel, exactamente como lo había hecho su padre.