SCRUTATIO

Miércoles, 9 Septiembre 2026 - Natività Beata Vergine Maria ( Letture di oggi)

Job 24


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EL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOSBiblia Sagrada
1 ¿Por qué al Todopoderoso no se le ocultan los tiempos, pero sus fieles no ven esos días?1 Si el Todopoderoso dispone de tiempos de juicio, | ¿por qué sus amigos no pueden preverlos?
2 Los malvados remueven los mojones, se apoderan del rebaño y del pastor.2 Hay gente que remueve linderos, | roban rebaños y los apacientan;
3 Se llevan el asno de los huérfanos, toman en prenda el buey de la viuda;3 se llevan el burro del huérfano, | y en prenda el buey de la viuda;
4 Desvían al indigente del camino, y los pobres del país tienen que esconderse.4 echan del camino a los necesitados, | los pobres del país se esconden.
5 Como asnos salvajes en el desierto, salen los pobres, buscando una presa; y aunque ellos trabajan hasta la tarde, no tienen pan para sus hijos.5 Hay otros que, igual que los onagros, | viajeros de la estepa, | madrugan e inician su tarea, | en busca de la presa: | la estepa alimenta a sus crías.
6 Cosechan en el campo del impío, vendimian la viña del malvado.6 Recogen forraje en el campo, | rebuscan en la viña del malvado;
7 Pasan la noche desnudos, por falta de ropa, sin un abrigo para taparse del frío.7 pasan la noche desnudos, | sin nada de ropa que ponerse, | sin cobertor, a merced del frío.
8 Empapados por el aguacero de las montañas, sin refugio, se acurrucan contra las rocas.8 La lluvia del monte los empapa; | sin refugio, se agarran a las rocas.
9 Arrancan al huérfano del pecho materno y toman en prenda al niño pequeño del pobre.9 Hay quien arranca al huérfano del pecho de su madre | y toma en prenda al hijo del pobre.
10 Andan desnudos, por falta de ropa, cargan las gavillas, y están hambrientos.10 Andan desnudos, sin ropa; | hambrientos, acarrean gavillas.
11 Exprimen el aceite entre dos máquinas de moler, pisotean el lagar, y están sedientos.11 Prensan aceite en el molino; | sedientos, pisan en el lagar.
12 De la ciudad, salen los gemidos de los moribundos, las gargantas de los heridos piden auxilio, ¡pero Dios no escucha sus plegarias!12 Moribundos gimen en la ciudad, | ¡gritos de socorro de los heridos! | Pero Dios nada malo ve en ello.
13 Hay otros que se rebelan contra la luz: no reconocen sus caminos ni se detienen en sus senderos.13 Otros son rebeldes a la luz: | desconocen sus caminos, | no frecuentan sus senderos.
14 El asesino se levanta antes del alba para matar al pobre y al indigente. El ladrón merodea por la noche,14 El asesino se levanta con el alba | para matar a pobres e indigentes; | por la noche se dedica a robar.
15 El adúltero aguarda la penumbra, pensando: «¡Ningún ojo me verá!», y se cubre la cara con un velo.15 El adúltero acecha entre dos luces, | y piensa: “No hay ojo que me vea”, | pues lleva embozado su rostro.
16 De noche irrumpen en casas, | de día se cierran en ellas; | no saben lo que es la luz.
17 Porque, para ellos, la mañana es la hora sombría, están habituados a los temores de la noche.17 Para ellos la mañana es tiniebla, | habituados al terror de la noche.
18 Es algo frágil sobre la superficie de las aguas, su posesión es maldecida en el país y nadie toma el camino de sus viñedos.18 Son broza arrastrada por el agua, | su heredad es maldita en la tierra, | nadie toma el sendero de su viña.
19 La sequía y el calor consumen las aguas de la nieve, y el Abismo arrebata a aquellos que pecaron.19 Sequía y calor derriten la nieve, | y el Abismo se lleva a los pecadores.
20 El seno que lo formó se olvida de él, nadie más se acuerda de su hombre, y la injusticia es quebrada como un árbol.20 El seno materno los olvida, | los gusanos los encuentran sabrosos; | nunca serán recordados. | ¡Y se tala como un árbol la injusticia!
21 El maltrataba a la estéril privada de hijos y no hacía ningún bien a la viuda.21 Viven de la estéril que no concebía | y privan de bienes a la viuda.
22 Pero aquel que con su fuerza sojuzga a los tiranos, se levanta, y no le permite que cuente más con su vida.22 Aunque siga el poderoso en el poder, | aunque medre, su vida es inestable;
23 El lo dejaba apoyarse con seguridad, pero sus ojos vigilaban sus caminos.23 Dios puede hacer que se sienta seguro, | pero vigila todos sus pasos.
24 Se encumbró por un instante, y ya no existe, se dobla como una hierba amarga que se arranca y se marchita como la cabeza de una espiga.24 Se encumbra un momento y ya no existe; | se doblega como flor que se marchita, | se agosta lo mismo que una espiga.
25 ¿Acaso no es así? ¿Quién me puede desmentir o reducir a la nada mis palabras?25 Esto es así, ¿quién me desmentirá, | quitando valor a mis argumentos?».