SCRUTATIO

Domenica, 5 luglio 2026 - Sant´Antonio Maria Zaccaria ( Letture di oggi)

Daniel 4


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EL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOSPeshitta
1 Yo, Nabucodonosor, estaba tranquilo en mi casa y floreciente en mi palacio,1 ܐܢܐ ܢܒܘܟܕܢܨܪ ܫܠ̣ܐ ܗܘܝܬ ܒܒܝܬܝ ܘܢܝܚ ܒܗܝܟܠܝ
2 cuando tuve un sueño que me horrorizó: las obsesiones que me asaltaron en mi lecho y las visiones de mi imaginación me llenaron de espanto.2 ܘܚܠܡܐ ܚܙܝܬ ܘܐܬܕܠܚܬ ܘܚ̈ܙܘܐ ܕܪܝܫܝ ܕܠܚܘܢܝ
3 Entonces ordené que hicieran comparecer en mi presencia a todos los sabios de Babilonia, para que me dieran a conocer la interpretación del sueño.3 ܘܐܢܐ ܦܩܕܬ ܠܡܥܠܘ ܩܕܡܝ ܠܟܠܗܘܢ ܚܟܝ̈ܡܐ ܕܒܒܠ ܕܦܫܪܐ ܕܚܠܡܐ ܢܚܘܘܢܢܝ
4 Se presentaron los magos, los adivinos, los caldeos y los astrólogos, y yo conté el sueño delante de ellos, pero ellos no me hicieron conocer la interpretación.4 ܘܥܠܘ ܩܕܡܝ ܚܪ̈ܫܐ ܘܐܫ̈ܘܦܐ ܘܟ̈ܠܕܝܐ ܘܡܓܘܫ̈ܐ ܘܐܡܪܬܗ ܠܚܠܡܐ ܩܕܡܝܗܘܢ ܘܦܫܪܗ ܠܐ ܐܘܕܥܘܢܝ
5 Finalmente, se presentó ante mí Daniel –llamado Beltsasar, según el nombre de mi dios– en quien reside el espíritu de los dioses santos, y yo conté el sueño delante de él:5 ܥܕܡܐ ܕܥܠ ܩܕܡܝ ܕܢܝܐܝܠ ܗܢܐ ܕܫܡܗ ܒܠܛܫܨܪ ܥܠ ܫܡ ܐܠܗܝ ܕܪܘܚ ܐܠܗ̈ܝܢ ܩܕܝܫ̈ܝܢ ܐܝܬ ܒܗ ܘܚܠܡܐ ܩܕܡܘܗܝ ܐܡܪܬ
6 «Beltsasar, jefe de los magos, yo sé que en ti reside el espíritu de los dioses santos y que ningún misterio te desconcierta: escucha las visiones del sueño que he tenido y dime su interpretación.6 ܒܠܛܫܨܪ ܪܒ ܚܟܝܡ̈ܐ ܕܐܢܐ ܝ̇ܕܥ ܐܢܐ ܕܪܘܚ ܐܠܗ̈ܝܢ ܩܕܝܫ̈ܝܢ ܐܝܬ ܒܟ ܘܟܠ ܪܐܙ ܠܐ ܐܬܟܣܝ ܡܢܟ ܒܚܙܘܐ ܕܚܠܡܝ ܚ̇ܙܐ ܐܢܐ ܚܙܘܐ ܕܪܫܝ ܘܦܫܪܗ ܐܢܬ ܐܡ̣ܪ ܠܝ
7 Yo contemplaba en mi lecho las visiones de mi imaginación: Vi un árbol gigantesco en el centro de la tierra.7 ܚ̇ܙܐ ܗܘܝܬ ܒܡܫܟܒܝ ܐܝܠܢܐ ܡܨܥܬ ܐܪܥܐ ܪܘܡܗ ܣܓܝ
8 El árbol creció y se volvió corpulento; su altura llegaba hasta el cielo y se lo veía desde los extremos de toda la tierra.8 ܘܐܬܬܪܝܡ ܐܝܠܢܐ ܘܥ̣ܫܢ ܘܪܘܡܗ ܡܛܐ ܥܕܡܐ ܠܫܡܝܐ ܘܚܙܘܗ ܠܟܠ ܣܘ̈ܦܝܗ̇ ܕܐܪܥܐ
9 Su follaje era hermoso y su fruto abundante: había en él comida para todos. Debajo de él se guarecían los animales de los campos, y en sus ramas anidaban los pájaros del cielo; de él se alimentaban todos los vivientes.9 ܛܪ̈ܦܘܗܝ ܫܦܝܪܝܢ ܘܐܒܗ ܣ̇ܓܝ ܘܡܐܟܘܠܬܐ ܠܟܠ ܒܣܪ ܐܝܬ ܒܗ ܬܚܘܬܘܗܝ ܥܡܪ̈ܢ ܟܠܗܝܢ ܚܝܘ̈ܬܐ ܕܒܪܐ ܘܒܣܘ̈ܟܘܗܝ ܫܟܝܢ ܟܠܗ ܥܘܦܐ ܕܫܡܝܐ ܘܡܢܗ ܡܬܬܪܣܐ ܗܘܐ ܟܠ ܒܣܪ
10 Yo contemplaba recostado en mi lecho las visiones de mi imaginación, y vi que un Guardián, un Santo, descendía del cielo.10 ܚ̇ܙܐ ܗܘܝܬ ܒܚܙܘܐ ܕܪܫܝ ܕܥܠ ܡܫܟܒܝ ܥܝܪܐ ܘܩܕܝܫܐ ܕܢܚ̣ܬ ܡܢ ܫܡܝܐ
11 El gritaba con fuerza y decía: «Derriben el árbol y corten sus ramas, arranquen sus hojas y dispersen sus frutos; que huyan los animales de debajo de él y los pájaros, de sus ramas.11 ܘܩ̣ܪܐ ܒܚܝܠ ܘܗܟܢܐ ܐܡ̣ܪ ܦܣܘܩܘ ܐܝܠܢܐ ܘܦܫ̇ܚܘ ܣܘ̈ܟܘܗܝ ܘܐܬܪܘ ܛܪ̈ܦܘܗܝ ܘܒ̇ܕܪܘ ܐܒܗ ܢܦܪ̈ܩܢ ܚܝܘ̈ܬܐ ܡܢ ܬܚܘܬܘܗܝ ܘܥܘܦܐ ܕܫܡܝܐ ܡܢ ܣܘ̈ܟܘܗܝ
12 Pero dejen en la tierra el tronco con sus raíces, sujeto con cadenas de hierro y bronce, entre la hierba de los campos. Que sea empapado por el rocío del cielo y comparta con los animales la hierba de la tierra;12 ܥܩܪ ܫܪ̈ܫܘܗܝ ܕܝܢ ܒܐܪܥܐ ܫܒܘܩܘ ܒܐܣܪ ܦܪܙܠܐ ܘܢܚܫܐ ܒܬܕܐܐ ܕܒܪܐ ܘܡܢ ܛܠܐ ܕܫܡܝܐ ܢܨܛ̇ܒܥ ܘܥܡ ܚܝܘܬ ܒܪܐ ܡܥܡܪܗ ܒܥܣܒܐ ܕܐܪܥܐ
13 que sea cambiado su corazón de hombre y adquiera instintos de animal, y que siete tiempos pasen sobre él.13 ܘܠܒܗ ܡܢ ܒܢܝܢ̈ܫܐ ܢܫ̇ܢܐ ܘܠܒܐ ܕܚܝܘܬܐ ܢܬܝܗܒ ܠܗ ܘܫܒܥܐ ܥܕ̈ܢܝܢ ܢܬܚܠܦܘܢ ܥܠܘܗܝ
14 Por un decreto de los Guardianes se pronuncia esta sentencia, y por una orden de los Santos, esta decisión, para que los vivientes reconozcan que el Altísimo domina sobre la realeza de los hombres, que él la da a quien quiere y eleva al más humilde de los hombres».14 ܒܦܘܩܕܢ ܥܝܪܐ ܦܬܓܡܐ ܘܒܡܐܡܪ ܩܕܝܫܐ ܫܐܠܬܐ ܕܢܕܥܘܢ ܚ̈ܝܐ ܕܫܠܝܛ ܗܘ ܡܪܝܡܐ ܒܡܠܟܘܬܐ ܕܐܢܫܐ ܕܠܡ̇ܢ ܕܨ̇ܒܐ ܢܬܠܝܗ̇ ܘܠܫܦܠ ܐܢ̈ܫܝܢ ܢܩܝܡ ܥܠܝܗ̇
15 Este es el sueño que tuve, yo, el rey Nabucodonosor; y tú, Beltsasar, dame su interpretación, porque ninguno de los sabios de mi reino ha podido hacérmela conocer. Tú sí que eres capaz de hacerlo, porque en ti reside el espíritu de los dioses santos».15 ܗܢܐ ܚܠܡܐ ܚܙܝܬ ܐܢܐ ܢܒܘܟܕܢܨܪ ܡ̇ܠܟܐ ܘܐܢܬ ܒܠܛܫܨܪ ܦܫܪܗ ܐܡ̣ܪ ܠܝ ܡܛܠ ܕܟܠܗܘܢ ܚܟ̈ܝܡܐ ܕܡܠܟܘܬܝ ܠܐ ܡܫܟܚܝܢ ܠܡܘܕܥܘܬܢܝ ܘܐܢܬ ܕܢܝܐܝܠ ܡܫܟܚ ܐܢܬ ܡܛܠ ܕܪܘܚ ܐܠܗ̈ܝܢ ܩܕܝ̈ܫܝܢ ܐܝܬ ܒܟ
16 Daniel, llamado Beltsasar, quedó aturdido por un instante y sus pensamientos lo llenaron de espanto. Pero el rey tomó la palabra y dijo: «Beltsasar, que no te espanten el sueño y su interpretación». Beltsasar respondió, diciendo: «Señor mío, ¡que este sueño sea para tus enemigos, y su interpretación para tus adversarios!16 ܗܝܕܝܢ ܕܢܝܐܝܠ ܕܫܡܗ ܒܠܛܫܨܪ ܬܡܗ ܐܝܟ ܫܥܐ ܚܕܐ ܘܡܚ̈ܫܒܬܗ ܕܠܚܝ̈ܗܝ ܥܢ̣ܐ ܡ̇ܠܟܐ ܘܐܡ̣ܪ ܒܠܛܫܨܪ ܚܠܡܐ ܘܦܫܪܗ ܠܐ ܢܕܠܚܘܢܟ ܥ̣ܢܐ ܕܢܝܐܝܠ ܘܐܡ̣ܪ ܡܪܝ ܚܠܡܐ ܠܣܢܐ̈ܝܟ ܘܦܫܪܗ ܠܒܥܠܕܒ̈ܒܝܟ
17 El árbol que tú viste, que creció y se volvió corpulento, cuya altura llegaba hasta el cielo y se lo veía desde toda la tierra,17 ܐܝܠܢܐ ܕܚ̣ܙܝܬ ܕܪܒ̣ܐ ܘܥܫ̣ܢ ܘܪܘܡܗ ܡܛ̣ܐ ܥܕܡܐ ܠܫܡܝܐ ܘܚܙܘܗ ܠܟܠ ܣܘ̈ܦܝܗ̇ ܕܐܪܥܐ
18 que tenía un hermoso follaje y fruto abundante, en el que había alimentos para todos, bajo el cual habitaban los animales de los campos y en cuyas ramas anidaban los pájaros del cielo,18 ܛܪ̈ܦܘܗܝ ܫܦܝܪܝܢ ܘܐܒܗ ܣܓܝ ܘܡܐܟܘܠܬܐ ܠܟܠ ܒܣܪ ܐܝܬ ܒܗ ܬܚܘܬܘܗܝ ܥܡܪ̈ܢ ܟܠܗܝܢ ܚܝܘ̈ܬܐ ܕܕܒܪܐ ܘܒܣܘ̈ܟܘܗܝ ܫܟܝܢ ܟܠܗ ܥܘܦܐ ܕܫܡܝܐ ܘܡܢܗ ܡܬܬܪܣܐ ܗܘܐ ܟܠ ܒܣܪ
19 ese árbol eres tú, rey. Porque tú has crecido y te has hecho poderoso; ha crecido tu grandeza y ha llegado hasta el cielo, y tu dominio se extiende hasta los extremos de la tierra.19 ܐܢܬ ܗܘ ܡ̇ܠܟܐ ܕܥܫܢܬ ܘܝܪܒܬ ܘܪܒܝܬ ܡܛܝܬ ܠܫܡܝܐ ܘܫܘܠܛܢܟ ܠܟܠ ܣܘ̈ܦܝܗ̇ ܕܐܪܥܐ
20 El rey ha visto además a un Guardián, un Santo, que descendía del cielo y decía: «Derriben el árbol y destrúyanlo. Pero dejen en la tierra el tronco con sus raíces, sujeto con cadenas de hierro y bronce, entre la hierba de los campos. Que sea empapado por el rocío del cielo y que tenga su parte con los animales de los campos, hasta que pasen sobre él siete tiempos».20 ܘܕܚܙ̣ܐ ܡ̇ܠܟܐ ܠܥܝܪܐ ܘܩܕܝܫܐ ܕܢܚ̣ܬ ܡܢ ܫܡܝܐ ܘܩ̣ܪܐ ܒܚܝܠ ܘܐܡ̣ܪ ܦܣܘܩܘ ܐܝܠܢܐ ܘܚܒܠܘܗܝ ܥܩܪ ܫܪ̈ܫܘܗܝ ܕܝܢ ܒܐܪܥܐ ܫܒܘܩܘ ܒܐܣܪ ܦܪܙܠܐ ܘܢܚܫܐ ܒܬܕܐܐ ܕܒܪܐ ܘܡܢ ܛܠܐ ܕܫܡܝܐ ܢܨܛ̇ܒܥ ܘܥܡ ܚܝܘܬ ܒܪܐ ܡܥܡܪܗ ܒܥܣܒܐ ܕܐܪܥܐ ܘܠܒܗ ܡܢ ܒܢܝܢ̈ܫܐ ܢܫ̇ܢܐ ܘܠܒܐ ܕܚܝܘܬܐ ܢܬܝܗܒ ܠܗ ܥܕܡܐ ܕܫܒܥܐ ܥ̈ܕܢܝܢ ܢܬܚܠܦܘܢ ܥܠܘܗܝ
21 Esta es la interpretación, rey, y es el decreto del Altísimo que alcanza a mi señor el rey.21 ܗ̇ܢܘ ܦܫܪܐ ܡ̇ܠܟܐ ܓܙܝܪܬ ܡܪܝܡܐ ܡܛܬ ܥܠ ܡܪܝ ܡ̇ܠܟܐ
22 Tú serás arrojado de entre los hombres, y convivirás con los animales de los campos; te alimentarás de hierba como los bueyes y serás empapado por el rocío del cielo; siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que reconozcas que el Altísimo domina sobre la realeza de los hombres y que él la da a quien quiere.22 ܘܡܢ ܐܢܫܐ ܪܕܦܝܢ ܠܟ ܘܥܡ ܚܝܘܬ ܒܪܐ ܢܗܘܐ ܡܥܡܪܟ ܘܥܣܒܐ ܐܝܟ ܬܘܪܐ ܢܘܟܠܘܢܟ ܘܡܢ ܛܠܐ ܕܫܡܝܐ ܬܨܛ̇ܒܥ ܘܫܒܥܐ ܥܕ̈ܢܝܢ ܢܬܚܠܦܘܢ ܥܠܝܟ ܥܕܡܐ ܕܬܕܥ ܕܫܠܝܛ ܗܘ ܡܪܝܡܐ ܒܡܠܟܘܬܐ ܕܐܢܫܐ ܕܠܡ̇ܢ ܕܨ̇ܒܐ ܢܬܠܝܗ̇ ܘܠܫܦܠ ܐܢܫ̈ܝܢ ܢܩܝܡ ܥܠܝܗ̇
23 Y si se ha ordenado dejar el tronco con las raíces del árbol, es porque conservarás tu realeza, apenas hayas reconocido que es el Cielo el que domina.23 ܘܕܐܡ̣ܪ ܠܡܫܒܩ ܥܩܪ ܫܪ̈ܫܘܗܝ ܕܐܝܠܢܐ ܡܠܟܘܬܟ ܠܟ ܩܝܡܐ ܡܐ ܕܝܕܥܬ ܕܫܘܠܛܢܐ ܡܢ ܫܡܝܐ ܗܘ
24 Por eso, rey, acepta mi consejo: redime tus pecados con la justicia y tus faltas con la misericordia hacia los pobres; tal vez así tu prosperidad será duradera».24 ܡܛܠ ܗܢܐ ܡܠ̣ܟܝ ܢܫܦܪ ܥܠܝܟ ܘܚܛܗ̈ܝܟ ܒܙܕܩ̈ܬܐ ܦܪܘܩ ܘܥܘܠܘܬܟ ܒܡܪܚܡܢܘܬܐ ܕܡܚ̈ܝܠܐ ܥܕܡܐ ܕܢܪܚܩ ܡܢܟ ܣܟ̈ܠܘܬܟ
25 Todo esto le sucedió al rey Nabucodonosor.25 ܗܠܝܢ ܟܠܗܝܢ ܡ̈ܛܝ ܥܠ ܢܒܘܟܕܢܨܪ ܡ̇ܠܟܐ
26 Al cabo de doce meses, mientras se paseaba por la terraza del palacio real de Babilonia,26 ܘܡܢ ܒܬܪ ܬܪܥܣܪ ܝܪ̈ܚܝܢ ܥܠ ܗܝܟܠ ܡܠܟܘܬܗ ܕܒܒܒܠ ܡܗܠܟ ܗܘܐ ܢܒܘܟܕܢܨܪ ܡ̇ܠܟܐ
27 el rey tomó la palabra y dijo: «¿No es esta la gran Babilonia, que yo edifiqué como residencia real gracias a mi poderío y para gloria de mi majestad?».27 ܘܥܢ̣ܐ ܘܐܡ̣ܪ ܠܐ ܗܘܬ ܗܕܐ ܒܒܠ ܪܒܬܐ ܕܐܢܐ ܒܢܝܬܗ̇ ܠܒܝܬ ܡܠܟܘܬܝ ܘܠܐܘܚܕܢܝ ܥܫܝܢܐ ܘܠܐܝܩܪܝ
28 La palabra estaba todavía en la boca del rey, cuando cayó del cielo una voz: «A ti, rey Nabucodonosor, se dirige esta palabra: La realeza te será retirada.28 ܘܥܕ ܡܠܬܐ ܒܦܘܡܗ ܕܡ̇ܠܟܐ ܩܠܐ ܐܬ̣ܐ ܡܢ ܫܡܝܐ ܠܟ ܐܡ̇ܪܝܢ ܢܒܘܟܕܢܨܪ ܡ̇ܠܟܐ ܡ̇ܠܟܘܬܟ ܥܒܪܬ ܡܢܟ
29 Te arrojarán de entre los hombres y convivirás con los animales de los campos; te alimentarás de hierba como los bueyes, y pasarán sobre ti siete tiempos, hasta que reconozcas que el Altísimo domina sobre la realeza de los hombres y él la da a quien quiere».29 ܘܡܢ ܐܢܫܐ ܪܕܦܝܢ ܠܟ ܘܥܡ ܚܝܘܬ ܒܪܐ ܢܗܘܐ ܡܥܡܪܟ ܘܥܣܒܐ ܐܝܟ ܬܘܪܐ ܢܘܟܠܘܢܟ ܘܡܢ ܛܠܐ ܕܫܡܝܐ ܬܨܛ̇ܒܥ ܘܫܒܥܐ ܥܕ̈ܢܝܢ ܢܬܚܠܦܘܢ ܥܠܝܟ ܥܕܡܐ ܕܬܕܥ ܕܫܠܝܛ ܗܘ ܐܠܗܐ ܡܪܝܡܐ ܒܡܠܟܘܬܐ ܕܐܢܫܐ ܕܠܡ̇ܢ ܕܨܒ̇ܐ ܢܬܠܝܗ̇ ܘܠܫܦܠ ܐܢ̈ܫܝܢ ܢܩܝܡ ܥܠܝܗ̇
30 En ese mismo instante, la palabra se cumplió en Nabucodonosor: él fue arrojado de entre los hombres; empezó a comer hierba como los bueyes y su cuerpo fue empapado por el rocío, hasta que sus cabellos crecieron como plumas de águila y sus uñas, como las de los pájaros.30 ܒܗ̇ ܒܫܥܬܐ ܡܠܬܐ ܫܠܡܬ ܥܠ ܢܒܘܟܕܢܨܪ ܡ̇ܠܟܐ ܘܡܢ ܒܢܝܢ̈ܫܐ ܐܬܪܕܦ ܘܥܣܒܐ ܐܝܟ ܬܘܪܐ ܐܟ̣ܠ ܘܡܢ ܛܠܐ ܕܫܡܝܐ ܐܨܛܒܥ ܥܕܡܐ ܕܣܥܪܗ ܪܒ̣ܐ ܐܝܟ ܕܢܫܪܐ ܘܛܦܪ̈ܘܗܝ ܐܝܟ ܕܥܘܦܐ
31 Al cabo de los días fijados, yo, Nabucodonosor, levanté mis ojos hacia al cielo, y recobré la razón. Entonces bendije al Altísimo, glorifiqué y celebré al que vive eternamente, cuyo dominio es un dominio eterno y cuyo reino dura de generación en generación.31 ܘܟܕ ܫܠܡ̣ܘ ܝܘܡ̈ܬܐ ܐܢܐ ܢܒܘܟܕܢܨܪ ܥ̈ܝܢܝ ܠܫܡܝܐ ܫܩܠܬ ܘܡܕܥܝ ܬܒ ܥܠܝ ܘܠܡܪܝܡܐ ܒ̇ܪܟܬ ܘܠܚܝ ܥܠܡ̈ܐ ܫܒ̇ܚܬ ܘܗ̇ܕܪܬ ܕܫܘܠܛܢܗ ܫܘܠܛܢ ܥܠܡ ܘܡܠܟܘܬܗ ܠܕܪܕܪ̈ܝܢ
32 Todos los habitantes de la tierra no cuentan para nada ante él; él hace lo que le agrada con el Ejército de los cielos y con los habitantes de la tierra, y no hay nadie que pueda tomarle la mano y decirle: «¿Qué haces?».32 ܘܟܠܗܘܢ ܥܡܘܪ̈ܝܗ̇ ܕܐܪܥܐ ܐܝܟ ܠܐ ܡܕܡ ܚܫܝܒܝܢ ܩܕܡܘܗܝ ܘܟܠ ܡܐ ܕܨ̇ܒܐ ܥ̇ܒܕ ܒܚܝ̈ܠܝ ܫܡܝܐ ܘܒܥܡܘܪ̈ܝܗ̇ ܕܐܪܥܐ ܘܠܝܬ ܕܢܪܫܐ ܒܐܝܕܗ ܘܢܐܡܪ ܠܗ ܡܢܐ ܥ̇ܒܕ ܐܢܬ
33 En ese momento, recobré la razón; y para gloria de mi realeza, también recuperé la majestad y el esplendor. Mis familiares y mis dignatarios acudieron a mí; yo fui restablecido en mi reino y mi grandeza se acrecentó extraordinariamente.33 ܒܗ ܒܙܒܢܐ ܡܕܥܝ ܦ̣ܢܐ ܥܠܝ ܘܪ̈ܘܪܒܢܝ ܘܪ̈ܒܝ ܚܝ̈ܠܝ ܒܥܐܘܢܝ ܘܥܠ ܡܠܟܘܬܝ ܬܩܢܬ ܘܪܒܘܬܐ ܝܬܝܪܬܐ ܐܬܬܘܣܦܬ ܠܝ
34 Ahora yo, Nabucodonosor, glorifico, exalto y celebro al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdad y sus caminos son justicia. Y él tiene poder para humillar a los que caminan con arrogancia.34 ܡܟܝܠ ܐܢܐ ܢܒܘܟܕܢܨܪ ܡܫܒܚ ܘܡܪܡܪܡ ܘܡܗܕܪ ܠܡ̇ܠܟܐ ܕܫܡܝܐ ܕܟܘܠܗܘܢ ܥܒ̇ܕܘ̈ܗܝ ܒܩܘܫܬܐ ܘܐܘܪ̈ܚܬܗ ܕܝ̣ܢܐ ܘܠܐܝܠܝܢ ܕܡܗܠܟܝܢ ܒܓܐܝܘܬܐ ܡܫܟܚ ܕܢܡ̇ܟܟ