SCRUTATIO

Domingo, 5 Julio 2026 - Sant´Antonio Maria Zaccaria ( Letture di oggi)

Jueces 16


font
EL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOSPeshitta
1 Sansón se dirigió a Gaza. Allí vio a una prostituta y entró en su casa.1 ܘܐܙܠ ܫܡܫܘܢ ܠܥܙܬ ܘܚܙܐ ܬܡܢ ܐܢܬܬܐ ܙܢܝܬܐ ܘܥܠ ܠܘܬܗ̇
2 Cuando anunciaron a la gente de Gaza: «¡Ha llegado Sansón!», lo cercaron y se pusieron al acecho junto a la Puerta de la ciudad. Así estuvieron a la expectativa toda la noche, diciendo: «Lo mataremos al despuntar el alba».2 ܠܥܙܬ ܘܐܬܐܡܪ ܕܐܬܐ ܫܡܫܘܢ ܠܗܪܟܐ ܘܐܬܟܡܢܘ ܥܠܘܗܝ ܟܠܗ ܠܠܝܐ ܒܬܪܥܐ ܕܩܪܝܬܐ ܘܗܘܘ ܡܠܚܫܝܢ ܟܠܗ ܠܠܝܐ ܘܐܡܪܘ ܡܐ ܕܢܗܪ ܨܦܪܐ ܢܩܛܠܝܘܗܝ
3 Pero Sansón estuvo acostado sólo hasta la medianoche. Entonces se levantó, tomó las hojas de la Puerta de la ciudad y el marco que la sostenía, los arrancó con barrotes y todo, los cargó sobre sus espaldas, y los subió hasta la cima del monte que está frente a Hebrón.3 ܘܕܡܟ ܫܡܫܘܢ ܥܕܡܐ ܠܦܠܓܗ ܕܠܠܝܐ ܘܩܡ ܒܦܠܓܗ ܕܠܠܝܐ ܘܐܚܕ ܒܬܪ̈ܝܢ ܦܪ̈ܘܣܬܕܐ ܕܬܪܥܐ ܕܩܪܝܬܐ ܘܫܩܠܗ ܥܕܡܐ ܠܡܘ̈ܟܠܘܗܝ ܘܣܡ ܥܠ ܟܬܦܗ ܘܐܣܩ ܐܢܘܢ ܠܛܘܪܐ ܕܩܕܡ ܚܒܪܘܢ
4 Después de esto, Sansón se enamoró en el valle de Sorec de una mujer llamada Dalila.4 ܘܒܬܪܟܢ ܪܚܡ ܐܢܬܬܐ ܒܢܚܠ ܣܪܘܩ ܘܫܡܗ̇ ܕܠܝܠܐ
5 Los príncipes de los filisteos fueron a verla y le dijeron: «Sedúcelo y averigua de dónde le viene esa fuerza tan enorme, y qué podríamos hacer para atarlo y tenerlo sometido. Te daremos cada uno mil cien siclos de plata.5 ܘܣܠܩܘ ܠܘܬܗ̇ ܛܪ̈ܘܢܐ ܕܦܠܫ̈ܬܝܐ ܘܐܡܪ̈ܝܢ ܠܗ̇ ܫܕܠܝܘܗܝ ܘܚܙܝ ܒܡܢܐ ܪܒ ܚܝܠܗ ܘܒܡܢܐ ܢܬܡܨܐ ܚܝܠܐ ܕܢܐܣܪܝܘܗܝ ܠܡܨܥܪܘܬܗ ܘܚܢܢ ܢܬܠ ܠܟܝ ܟܘܠ ܓܒܪ ܐܠܦ ܘܬܠܬܡܐܐ ܕܟܣܦܐ
6 Dalila dijo a Sansón: «Vamos, dime de dónde sacas tanta fuerza y con qué habría que atarte para tenerte sometido».6 ܘܐܡܪܬ ܕܠܝܠܐ ܠܫܡܫܘܢ ܚܘܢܝ ܒܡܢܐ ܪܒ ܚܝܠܟ ܘܒܡܢܐ ܡܬܐܣܪ ܐܢܬ ܘܐܢ ܡܬܒܨܪ ܐܢܬ
7 Sansón le respondió: «Si me atan con siete cuerdas de arco todavía frescas, que no se han dejado secar, yo me debilitaría y sería un hombre como cualquiera».7 ܘܐܡܪ ܠܗ̇ ܫܡܫܘܢ ܐܢ ܢܐܣܪܘܢܢܝ ܒܫܒܥܐ ܝܬܪ̈ܐ ܪ̈ܛܝܒܐ ܕܠܐ ܫܪܒܘ ܡܫܬܦܠ ܐܢܐ ܘܗܘܐ ܐܢܐ ܐܝܟ ܚܕ ܐܢܫ
8 Los príncipes de los filisteos le mandaron siete cuerdas de arco frescas, que no se han dejado secar, y Dalila lo ató con esas cuerdas.8 ܘܐܣܩܘ ܠܗ̇ ܛܪ̈ܘܢܐ ܕܦܠܫ̈ܬܝܐ ܫܒܥܐ ܝܬܪ̈ܐ ܪ̈ܛܝܒܐ ܕܠܐ ܫܪܒܘ ܘܐܣܪܬܗ ܒܗܘܢ
9 Y como ella tenía a unos hombres emboscados en la habitación, le gritó: «¡Sansón, los filisteos se te vienen encima!». Pero él rompió las cuerdas de arco como se rompe un cordón de estopa al primer contacto con el fuego. Y no se descubrió el secreto de su fuerza.9 ܘܟܡܐܢܐ ܝܬ̇ܒ ܠܗ̇ ܒܬܘܢܐ ܘܐܡܪܐ ܠܗ ܦܠܫ̈ܬܝܐ ܐܬܘ ܥܠܝܟ ܫܡܫܘܢ ܘܦܣܩ ܐܢܘܢ ܠܝܬܪ̈ܐ ܐܝܟ ܕܡܬܦܣܩ ܚܘܛܐ ܕܟܬܢܐ ܡܐ ܕܡܪܝܚܐ ܒܗ ܢܘܪܐ ܘܠܐ ܐܬܬܙܝܥ ܚܝܠܗ
10 Entonces Dalila dijo a Sansón: «Me has engañado y no me has dicho más que mentiras. Ahora dime con qué habría que atarte».10 ܘܐܡܪܬ ܕܠܝܠܐ ܠܫܡܫܘܢ ܗܐ ܕܓܠܬ ܒܝ ܘܐܡܪܬ ܠܝ ܕ̈ܓܠܬܐ ܚܘܢܝ ܒܡܢܐ ܬܬܐܣܪ
11 El le respondió: «Si me atan fuertemente con cuerdas nuevas sin usar, yo me debilitaría y sería como un hombre cualquiera».11 ܘܐܡܪ ܠܗ̇ ܐܢ ܡܐܣܪ ܢܐܣܪܘܢܢܝ ܒܫܝܫ̈ܠܬܐ ܚ̈ܕܬܬܐ ܕܠܐ ܐܬܥܒܕ ܒܗܝܢ ܥܒܕܐ ܐܫܬܦܠ ܘܐܗܘܐ ܐܝܟ ܚܕ ܐܢܫ
12 Dalila tomó unas cuerdas nuevas y lo ató con ellas. Luego gritó: «¡Sansón, los filisteos se te vienen encima!». En la habitación había gente emboscada, pero el rompió las cuerdas de sus brazos como si fueran un hilo.12 ܘܢܣܒܬ ܕܠܝܠܐ ܫܝܫ̈ܠܬܐ ܚ̈ܕܬܬܐ ܘܐܣܪܬܗ ܒܗܝܢ ܘܐܡܪܐ ܠܗ ܦܠܫܬ̈ܝܐ ܐܬܘ ܥܠܝܟ ܫܡܫܘܢ ܘܟܡܐܢܐ ܝܬ̇ܒ ܠܗ̇ ܒܬܘܢܐ ܘܦܣܩ ܐ̈ܢܝܢ ܡܢ ܕܪ̈ܥܘܗܝ ܐܝܟ ܚܘܛܐ
13 Dalila dijo a Sansón: «Hasta ahora me has estado engañando; no me has dicho más que mentiras. Vamos, dime con qué habría que atarte». Sansón le respondió: «Si entretejes las siete trenzas de mi cabellera con la urdimbre de un tejido, y las fijas con una clavija de telar, yo me debilitaría y sería como un hombre cualquiera».13 ܘܐܡܪܬ ܕܠܝܠܐ ܠܫܡܫܘܢ ܗܐ ܕܓܠܬ ܒܝ ܘܐܡܪܬ ܠܝ ܟܕܒ̈ܬܐ ܚܘܢܝ ܒܡܢܐ ܬܬܐܣܪ ܘܐܡܪ ܠܗ̇ ܐܢܗܘ ܕܡܫܬܝܬܝ ܫܒܥ ܥܕܩ̈ܘܗܝ ܕܪܝܫܝ ܒܡܫܬܝܬܐ
14 Entonces ella lo hizo dormir, entretejió las siete trenzas de su cabellera con la urdimbre de un tejido y las fijó con una clavija. Luego le gritó: «¡Sansón, los filisteos se te vienen encima!». El se despertó de su sueño, y arrancó la clavija y el tejido. Y no se descubrió el secreto de su fuerza.14 ܘܐܫܬܝܬ ܒܢܘܠܐ ܘܐܡܪܬ ܦܠܫ̈ܬܝܐ ܐܬܘ ܥܠܝܟ ܫܡܫܘܢ ܘܐܬܬܥܝܪ ܡܢ ܫܢܬܗ ܘܫܩܠܗ ܠܢܘܠܐ ܕܓܪ̈ܕܝܝܐ ܘܠܡܫܬܝܬܐ
15 Entonces ella le dijo: «¿Cómo puedes decir que me quieres, si tu corazón no está conmigo? Ya me has engañado tres veces y no me has revelado de dónde sacas tanta fuerza».15 ܘܐܡܪܐ ܠܗ ܐܝܟܢܐ ܐܡܪܬ ܠܝ ܕܪܚܡܬܟܝ ܘܠܒܟ ܠܐ ܗܘܐ ܠܘܬܝ ܕܗܐ ܬܠܬ ܙܒܢ̈ܝܢ ܕܓܠܬ ܒܝ ܘܠܐ ܚܘܝܬܢܝ ܒܡܢܐ ܪܒ ܚܝܠܟ
16 Y como todos los días lo acosaba con sus palabras y no dejaba de importunarlo, fastidiado ya hasta de la vida,16 ܘܟܕ ܐܥܝܩܬ ܠܗ ܒܡ̈ܠܝܗ ܟܠܗܘܢ ܝܘܡ̈ܬܐ ܘܐܠܨܬܗ ܐܬܬܥܝܩܬ ܢܦܫܗ ܥܕܡܐ ܠܡܘܬܐ
17 él le abrió todo su corazón y le dijo: «La navaja no ha pasado nunca por mi cabeza, porque estoy consagrado a Dios desde el seno de mi madre. Si me cortaran el cabello, mi fuerza se apartaría de mí, me debilitaría y sería como los demás hombres.17 ܘܓܠܐ ܠܗ̇ ܟܠܗ ܠܒܗ ܘܐܡܪ ܠܗ̇ ܡܕܟܝܐ ܠܐ ܣܠܩ ܥܠ ܪܝܫܝ ܡܛܘܠ ܕܢܙܝܪܐ ܐܢܐ ܕܐܠܗܐ ܡܢ ܟܪܣܗ̇ ܕܐܡܝ ܐܢܗܘ ܕܓܪܥܬ ܦܪܩ ܠܗ ܡܢܝ ܚܝܠܝ ܘܡܫܬܦܠ ܐܢܐ ܘܗܘܐ ܐܢܐ ܐܝܟ ܟܠܢܫ
18 Dalila comprendió que él le había abierto todo su corazón, y mandó llamar a los príncipes de los filisteos, diciendo: «Suban esta vez, porque me ha revelado todo su secreto». Los príncipes de los filisteos fueron a verla, llevando el dinero convenido.18 ܘܟܕ ܚܙܬ ܕܠܝܠܐ ܕܓܠܐ ܠܗ̇ ܟܠܗ ܠܒܗ ܫܕܪܬ ܩܪܬ ܠܛܪ̈ܘܢܐ ܕܦܠܫ̈ܬܝܐ ܘܐܡܪܐ ܠܗܘܢ ܣܩܘ ܡܟܝܠ ܡܛܠ ܕܓܠܐ ܠܝ ܟܠܗ ܠܒܗ ܘܣܠܩܘ ܠܘܬܗ̇ ܛܪ̈ܘܢܐ ܕܦܠܫ̈ܬܝܐ ܘܐܣܩܘ ܟܣܦܐ ܥܡܗܘܢ
19 Luego ella durmió a Sansón sobre sus rodillas, y llamó a un hombre, que le cortó las siete trenzas de su cabellera. Así él comenzó a debilitarse y su fuerza se apartó de él.19 ܘܐܕܡܟܬܗ ܥܠ ܒܘܪ̈ܟܝܗ ܘܩܪܬ ܠܓܪܥܐ ܘܓܪܥܬ ܫܒܥ ܥܕܩ̈ܐ ܕܪܝܫܗ ܘܫܪܝܬ ܠܡܫܦܠܘܬܗ ܘܦܪܩ ܠܗ ܚܝܠܗ ܡܢܗ
20 Dalila gritó: «¡Sansón, los filisteos se te vienen encima!». Al despertar de su sueño, Sansón pensó: «Saldré del paso como las otras veces y me libraré». Pero no sabía que el Señor se había apartado de él.20 ܘܐܡܪܐ ܠܗ ܦܠܫ̈ܬܝܐ ܐܬܘ ܥܠܝܟ ܫܡܫܘܢ ܘܐܬܬܥܝܪ ܡܢ ܫܢܬܗ ܘܐܡܪ ܐܦܘܩ ܐܝܟ ܕܒܟܠܙܒܢ ܘܐܫܬܢܕ ܒܗܘܢ ܘܗܘ ܠܐ ܐܝܕܥ ܕܡܪܝܐ ܦܪܩ ܠܗ ܡܢܗ
21 Los filisteos lo tomaron prisionero, le vaciaron los ojos y lo hicieron bajar a Gaza. Allí lo ataron con una doble cadena de bronce, y él hacía rodar el molino en la cárcel.21 ܘܐܚܕܘܗܝ ܦܠܫ̈ܬܝܐ ܘܥܘܪܘ ܥܝ̈ܢܘܗܝ ܘܐܣܪܘܗܝ ܒܫܝ̈ܫܠܬܐ ܘܐܚܬܘܗܝ ܠܥܙܬ ܘܗܘܐ ܛܚܢ ܒܝܬ ܐܣܝܪ̈ܐ
22 Pero su cabello comenzó a crecer apenas cortado.22 ܘܫܪܝ ܣܥܪܐ ܕܪܝܫܗ ܠܡܐܥܐ ܟܕ ܐܬܓܪܥ
23 Los príncipes de los filisteos se reunieron para ofrecer un gran sacrificio a Dagón, su dios, y para hacer grandes festejos. Ellos decían: «Nuestro dios nos ha puesto en las manos a Sansón, nuestro enemigo».23 ܘܛܪ̈ܘܢܐ ܕܦܠܫ̈ܬܝܐ ܐܬܟܢܫܘ ܠܡܕܒܚ ܕܒܚܐ ܪܒܐ ܠܕܓܘܢ ܐܠܗܗܘܢ ܒܚܕܘܬܐ ܘܐܡܪܝܢ ܐܫܠܡ ܐܠܗܢ ܒܐܝܕܢ ܠܫܡܫܘܢ ܒܥܠܕܒܒܢ
24 Y al verlo, la gente alababa a su dios, diciendo: «Nuestro dios nos ha puesto en las manos a Sansón, nuestro enemigo, al que devastaba nuestro país y multiplicaba nuestras víctimas».24 ܘܟܕ ܚܙܐܘܗܝ ܫܒܚܘ ܠܐܠܗܗܘܢ ܡܛܠ ܕܐܡܪ̈ܝܢ ܕܐܫܠܡ ܐܠܗܢ ܒܐܝܕܢ ܠܒܥܠܕܒܒܢ ܘܠܡܚܪܒ ܐܪ̈ܥܬܢ ܘܠܕܐܣܓܝ ܩ̈ܛܝܠܝܢ
25 Cuando todos estuvieron muy alegres, dijeron: «Llamen a Sansón para que nos divierta». Entonces trajeron a Sansón de la cárcel, y él estuvo haciendo piruetas delante de todos. Después lo pusieron de pie entre las columnas.25 ܘܟܕ ܫܦܪ ܠܒܗܘܢ ܐܡܪܝܢ ܩܪܘ ܠܫܡܫܘܢ ܡܪܩܕ ܩܕܡܝܢ ܘܩܪܘ ܠܫܡܫܘܢ ܡܢ ܒܝܬ ܐܣܝܪ̈ܐ ܘܡܪܩܕ ܗܘܐ ܩܕܡܝܗܘܢ ܘܐܩܝܡܘܗܝ ܒܝܢܬ ܥܡ̈ܘܕܐ
26 Sansón dijo al niño que lo llevaba de la mano: «Déjame palpar las columnas que sostienen la casa, para apoyarme en ellas».26 ܘܐܡܪ ܫܡܫܘܢ ܠܛܠܝܐ ܕܐܚܝܕ ܒܐܝܕܗ ܫܒܘܩܝܢܝ ܘܐܡܝܫܝܢܝ ܥܡ̈ܘܕܐ ܕܒܝܬܐ ܣܡܝܟ ܥܠܝܗܘܢ ܘܐܣܬܡܟ ܥܠܝܗܘܢ
27 El edificio estaba repleto de hombres y mujeres. Allí estaban todos los príncipes de los filisteos, y en la azotea había unos tres mil hombres y mujeres que se divertían mirando a Sansón.27 ܘܒܝܬܐ ܡܠܐ ܗܘܐ ܓܒܪ̈ܐ ܘܢܫ̈ܐ ܘܬܡܢ ܗܘܘ ܟܠܗܘܢ ܛܪ̈ܘܢܐ ܕܦܠܫ̈ܬܝܐ ܘܥܠ ܐܓܪܐ ܐܝܬ ܗܘܘ ܐܝܟ ܬܠܬܐ ܐ̈ܠܦܝܢ ܓܒܪ̈ܐ ܘܢܫ̈ܐ ܘܚܙܝܢ ܗܘܘ ܟܕ ܡܪܩܕ ܫܡܫܘܢ
28 Entonces Sansón invocó al Señor, con estas palabras: «Señor, acuérdate de mí y devuélveme la fuerza por esta sola vez, para que pueda vengarme de los filisteos, de un solo golpe, por la pérdida de mis dos ojos».28 ܘܩܪܐ ܫܡܫܘܢ ܠܡܪܝܐ ܘܐܡܪ ܒܒܥܘ ܡܪܝܐ ܐܠܗܐ ܐܬܕܟܪܝܢܝ ܘܚܝܠܝܢܝ ܒܠܚܘܕ ܗܕܐ ܙܒܢܬܐ ܐܠܗܐ ܕܐܬܢܩܡ ܢܩܡܬܐ ܕܬܪ̈ܬܝܢ ܥܝܢ̈ܝ ܡܢ ܦܠܫ̈ܬܝܐ
29 Luego palpó las dos columnas centrales que sostenían el edificio, y se apoyó contra ellas, poniendo sobre una su brazo derecho y sobre la otra su brazo izquierdo.29 ܘܐܚܕ ܫܡܫܘܢ ܬܪ̈ܝܢ ܥܡ̈ܘܕܐ ܡܨ̈ܥܝܐ ܕܒܝܬܐ ܣܡܝܟ ܥܠܝܗܘܢ ܘܐܣܬܡܟ ܥܠܝܗܘܢ ܚܕ ܒܝܡܝܢܗ ܘܚܕ ܒܣܡܠܗ
30 Y exclamó: «¡Muera yo junto con los filisteos!». Después empujó con toda su fuerza, y el edificio se desplomó sobre los príncipes y sobre toda la gente allí reunida. ¡Los que él mató al morir fueron más numerosos que los que había matado en toda su vida!30 ܘܐܡܪ ܫܡܫܘܢ ܬܡܘܬ ܢܦܫܝ ܥܡ ܦܠܫ̈ܬܝܐ ܘܢܓܕ ܒܚܝܠܗ ܘܢܦܠ ܒܝܬܐ ܥܠ ܛܪ̈ܘܢܐ ܘܥܠ ܟܠܗ ܥܡܐ ܕܒܗ ܘܗܘܘ ܡ̈ܝܬܐ ܕܡܝܬܘ ܒܡܘܬܗ ܕܫܡܫܘܢ ܣ̈ܓܝܐܝܢ ܡܢ ܕܡܝܬܘ ܒܚ̈ܝܘܗܝ
31 Sus hermanos y toda la familia de su padre bajaron y se llevaron el cadáver. Luego subieron de nuevo y lo sepultaron en la tumba de su padre Manóaj, entre Sorá y Estaol. El había juzgado a Israel durante veinte años.31 ܘܢܚܬܘ ܟܠܗܘܢ ܐ̈ܚܘܗܝ ܘܟܠܗ ܒܝܬ ܐܒܘܗܝ ܘܣܠܩܘ ܘܩܒܪܘܗܝ ܒܝܬ ܨܕܥܐ ܘܒܝܬ ܐܫܬܘܐܝܠ ܒܩܒܪܗ ܕܡܢܘܚ ܐܒܘܗܝ ܘܗܘ ܕܢ ܠܐܝܣܪܝܠ ܥܣܪ̈ܝܢ ܫ̈ܢܝܢ