SCRUTATIO

Domingo, 11 Octubre 2026 - San Daniele m. ( Letture di oggi)

Jeremías 49


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EL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOSBiblia Sagrada
1 Para los amonitas. Así habla el Señor: ¿Acaso Israel no tiene hijos, no tiene heredero? ¿Por qué Milcóm ha heredado Gad y su pueblo se establecido en sus ciudades?1 Acerca de la gente de Amón, | esto dice el Señor: | ¿No tiene hijos Israel?, | ¿a nadie tiene que le herede? | ¿Pues por qué entonces Milcón | se ha apoderado de Gad | y su pueblo habita en sus poblados?
2 Por eso llegan los días –oráculo del Señor– en que haré oír a Rabá de los amonitas el grito de guerra: ella será una colina desolada, sus ciudades serán incendiadas, e Israel heredará a sus herederos, dice el Señor.2 Por eso, llegan días —oráculo del Señor— | en que haré que resuenen por Rabá de los amonitas | los alaridos que preludian la guerra. | Acabará en montón de escombros, | sus ciudades serán incendiadas, | e Israel heredará a su heredero.
3 ¡Gime, Jesbón, porque Hai ha sido devastada, lancen gritos, hijas de Rabá! ¡Pónganse un cilicio, laméntense, y vayan de aquí para allá por los cercos, porque Milcóm va al cautiverio, con sus sacerdotes y sus príncipes!3 Gime, Jesbón, por Ay devastada; | gritad, poblados del distrito de Rabá; | haced duelo, vestidos de saco, | de arriba abajo, entre las cercas, | pues Milcón será deportado, | con él sus sacerdotes y dignatarios.
4 ¿Por qué te glorías de los valles, de tu fértil valle, hija apóstata, tú que confías en tus tesoros y dices: «¿Quién me atacará?».4 ¿A qué gloriarte de tus fértiles valles, | ciudad rebelde, confiada en tus tesoros? | Tú decías: «¿Quién me va a atacar?».
5 Yo hago venir sobre ti el pánico –oráculo del Señor de los ejércitos– desde todos tus alrededores: ustedes serán expulsados, cada uno por su lado, y nadie reunirá a los fugitivos.5 Pues haré que te invada el pánico | de todos los pueblos que te rodean | —oráculo del Señor del universo—: | cada cual escapará por su lado, | y nadie reunirá a los fugitivos.
6 Después de esto, cambiaré la suerte de los amonitas –oráculo del Señor–.6 Pero después cambiaré la suerte de Amón | —oráculo del Señor—.
7 Para Edom. Así habla el Señor de los ejércitos: ¿No hay más sabiduría en Temán? ¿Están faltos de consejo los inteligentes o se desgastó su sabiduría?7 Acerca de Edón, esto dice el Señor del universo: | ¿No queda en Temán sabiduría? | ¿Ya no hay consejos de expertos? | ¿Ha desaparecido su sabiduría?
8 ¡Huyan, vuelvan la espalda, escóndanse bajo tierra habitantes de Dedán, porque yo atraigo la ruina sobre Esaú, es el momento de dar cuenta!8 Huid, marcha atrás, gente de Dedán, | cavad refugios donde podáis vivir, | que voy a traer el desastre a Esaú, | pues ya es la hora de pedirle cuentas.
9 Si llegan hasta ti vendimiadores, no dejarán ni un racimo; si son ladrones nocturnos, arrasarán a su gusto.9 Si vienen contra ti vendimiadores, | te van a dejar sin racimos; | si llegan ladrones por la noche, | te van a saquear a placer.
10 Sí, yo mismo desnudé a Esaú, puse al descubierto sus escondites, y no puede ocultarse. Su raza y sus hermanos han sido devastados, sus vecinos ya no existen.10 Yo mismo destaparé a Esaú, | dejaré a la vista sus escondrijos, | de modo que no pueda ocultarse. | Será aniquilada su descendencia, | sus hermanos y vecinos: todos.
11 ¡Deja a tus huérfanos, yo los haré vivir, y que tus viudas confíen en mí!11 Si vas a abandonar a tus huérfanos, | yo me ocuparé de que sobrevivan: | que confíen tus viudas en mí.
12 Porque así habla el Señor: Los que no estaban condenados a beber la copa, la tuvieron que beber. Y tú ¿vas a quedar impune? ¡No, no vas quedar impune, sino que la vas a beber!12 Pues esto dice el Señor: Si los que no tenían que beber la copa, la van a beber sin remedio, ¿piensas que tú quedarás impune? ¡Desde luego que no! La beberás sin remedio.
13 Sí, lo juro por mí mismo –oráculo del Señor–: Bosrá se convertirá en devastación, oprobio, desierto y maldición, y todas sus ciudades serán ruinas eternas.13 Por mi vida —oráculo del Señor—, que Bosra y todas sus poblaciones serán motivo de estupor, oprobio y maldición: un eterno montón de ruinas.
14 He oído un mensaje de parte del Señor, un heraldo ha sido enviado a las naciones: «¡Reúnanse! ¡Al asalto de la ciudad! ¡De pie para el combate!».14 He tenido un mensaje del Señor, | un enviado lo transmite a las naciones: | «Reuníos y venid a atacarla. | ¡En marcha, a la lucha!».
15 Porque yo te hago pequeño entre las naciones, despreciable entre los hombres.15 Te haré la nación más pequeña, | serás despreciada por la gente.
16 Te engañó tu suficiencia, la soberbia de tu corazón, a ti, que habitas en las hendiduras de la roca, que ocupas la altura de una colina. Aunque eleves tu nido como el águila, de allí te precipitaré –oráculo del Señor–.16 Pensabas que sembrabas el terror, | la arrogancia te henchía el corazón: | habitas en las crestas rocosas, | asida a la cima de las cumbres; | pero da lo mismo, aunque anides | arriba en lo alto, como el águila, | haré que desciendas de allí | —oráculo del Señor—.
17 Edom se convertirá en una devastación; todo el que pase junto a ella quedará pasmado, y silbará de estupor al ver todas sus plagas.17 Edón se convertirá en un espanto. El que pase junto a ella se quedará pasmado y silbará al ver sus heridas.
18 Como en la catástrofe de Sodoma y Gomorra, y de sus ciudades vecinas –dice el Señor– allí no habitará más ningún hombre, no residirá ningún ser humano.18 Será algo así como la catástrofe que asoló Sodoma, Gomorra y sus moradores —dice el Señor—. Ya no habrá nadie que viva allí; no habrá ser humano que habite en ella.
19 Como un león que sube de la espesura del Jordán a una pradera siempre verde, así yo los haré huir de allí en un instante, y allí estableceré a mi elegido. Porque ¿quién es como yo? ¿Quién me citará a juicio? ¿Quién es el pastor que se me opondrá?19 Como león que deja la espesura del Jordán | en busca de un lugar donde habitar seguro, | en fuga los pondré en un momento | y haré que la gobierne mi elegido. | ¿Quién se puede comparar a mí? | ¿Quién podría llevarme a juicio? | ¿Qué pastor se me puede enfrentar?
20 Por eso, oigan el plan del Señor sobre Edom, sus proyectos sobre los habitantes de Temán: Sí, hasta las ovejas más pequeñas serán arrastradas, su pradera se asombrará a causa de ellas.20 Escuchad ahora la decisión | que el Señor ha tomado sobre Edón, | el plan que tiene elaborado | en contra de los habitantes de Temán. | Juro que se llevarán a rastras los corderos, | que la propia dehesa quedará desolada.
21 Por el estruendo de su caída tiembla la tierra, y el eco resuena hasta el Mar Rojo.21 El ruido de su caída estremece la tierra, | llegan sus gritos al mar Rojo.
22 ¡Miren! El sube, planea como el águila, despliega sus alas sobre Bosrá; el corazón de los guerreros de Edom, en aquel día, será como el corazón de una parturienta.22 Aquí está, lanzado como un águila, | con sus alas desplegadas sobre Bosra; | aquel día los guerreros de Edón | se sentirán como una parturienta.
23 Para Damasco. Jamat y Arpad están avergonzadas, porque han oído una mala noticia; su corazón se deshace de ansiedad, no puede calmarse.23 Referente a Damasco: | Jamat y Arpad se sienten confusas, | inquietas porque oyen malas noticias; | nerviosas, se agitan como el mar, | incapaces de encontrar la calma.
24 Damasco desfallece, emprende la huida, la asalta el terror, es presa de la angustia y los dolores como una parturienta.24 Flaquea Damasco, se vuelve y escapa; | el miedo la atenaza, se siente presa | de angustias y dolores, igual que parturienta.
25 ¡Cómo está abandonada la ciudad gloriosa, la ciudad de la alegría!25 ¿Por qué no ha sido evacuada | la ciudad tan aplaudida, | la villa que era mi alegría?
26 Por eso sus jóvenes caerán en sus plazas y todos los hombres de guerra perecerán aquel día –oráculo del Señor de los ejércitos–.26 Por eso, aquel día sus jóvenes caerán en las calles, todos los guerreros serán abatidos —oráculo del Señor del universo—.
27 Yo prenderé fuego a la fortaleza de Damasco y él devorará los palacios de Ben Hadad.27 Prenderé fuego a la muralla de Damasco, y devorará los palacios de Ben Adad.
28 Para Quedar y los reinos de Jasor, derrotados por Nabucodonosor, rey de Babilonia. Así habla el Señor: ¡De pie! ¡Al asalto de Quedar! ¡Devasten a los hijos del Oriente!28 Referente a Quedar y los reinos de Jasor, conquistados por Nabucodonosor, rey de Babilonia. Esto dice el Señor: Vamos, subid contra Quedar, | destruid a las tribus de Oriente.
29 Tomen sus carpas y sus rebaños, sus toldos y sus equipajes; quítenles sus camellos y griten contra ellos: «¡Terror por todas partes!».29 Les arrebatarán sus tiendas y ganados, | sus pabellones y todo su ajuar; | les robarán también sus camellos, | mientras gritan cercados de terror.
30 Huyan, emigren rápidamente, escóndanse bajo tierra, habitantes de Jasor –oráculo del Señor– porque Nabucodonosor, rey de Babilonia, ha tramado un plan contra ustedes, ha urdido contra ustedes un proyecto.30 Huid a la desbandada, habitantes de Jasor, | cavad refugios donde podáis vivir | —oráculo del Señor—, | pues Nabucodonosor, rey de Babilonia, | elabora un plan contra vosotros, | ha tomado decisiones al respecto.
31 ¡De pie! ¡Avancen contra una nación despreocupada, que se siente segura –oráculo del Señor– que no tiene puertas ni cerrojos, y vive apartada!31 Vamos, atacad al pueblo confiado, | que vive tranquilo —oráculo del Señor—. | Están sin puertas ni cerrojos, | y además vive en soledad.
32 Sus camellos serán el botín, y sus muchos rebaños, la presa. Yo dispersaré a los cuatro vientos a los «Sienes rapadas», de todos lados atraeré su ruina –oráculo del Señor–.32 Sus camellos servirán de botín, | sus inmensos rebaños, de despojo. | Dispersaré a todos los vientos | a esos que se afeitan las sienes; | recorran los lugares que recorran, | haré que los persiga la desgracia | —oráculo del Señor—.
33 Jasor será una guarida de chacales, una desolación para siempre; allí no habitará ningún hombre, no residirá ningún ser humano.33 Jasor quedará como cueva de chacales, | convertida en eterna desolación; | ya no habrá nadie que se asiente allí, | nadie que habite en ella.
34 Palabra que el Señor dirigió al profeta Jeremías acerca de Elam, al comienzo del reinado de Sedecías, rey de Judá:34 Al principio del reinado de Sedecías, rey de Judá, el profeta Jeremías recibió esta palabra del Señor contra Elán:
35 Así habla el Señor de los ejércitos: Yo voy a quebrar el arco de Elam, principio de su fuerza.35 Esto dice el Señor del universo: «Voy a hacer trizas el arco de Elán, | la flor y nata de todo su ejército.
36 Haré venir contra Elam cuatro vientos desde los cuatro confines del cielo. Los dispersaré a los cuatro vientos, y no habrá ni una sola nación adonde no lleguen los expulsados de Elam.36 Traeré cuatro vientos contra Elán | de los cuatro extremos del cielo; | los dispersaré a esos cuatro vientos, | y no habrá una sola nación | donde no se refugien elamitas.
37 Aterraré a Elam delante de sus enemigos y delante de los que atentan contra su vida; atraeré sobre ellos una desgracia, el ardor de mi ira –oráculo del Señor–. Enviaré la espada detrás de ellos, hasta haberlos exterminado.37 Desataré el pánico por Elán | cuando sienta la amenaza del enemigo, | de aquellos que quieren aniquilarla. | Traeré sobre ellos la desgracia, | con todo el ardor de mi cólera | —oráculo del Señor—. | Haré que los persiga la espada, | hasta que haya acabado con ellos.
38 Porque pondré mi trono en Elam, y haré desaparecer de allí al rey y a los príncipes –oráculo del Señor–.38 Instalaré mi trono en Elán, | acabaré con su rey y sus príncipes | —oráculo del Señor—.
39 Pero en los días futuros, yo cambiaré la suerte de Elam –oráculo del Señor–.39 Después, allá en el futuro, | cambiaré la suerte de Elán» | —oráculo del Señor—.